Luego de unas cuantas salidas juntos mi hombre me llevo a rumbear al parque lleras, invite a mi mejor amiga y el a un amigo para ir acompañados, la noche surgió con normalidad y al final de ella me llevo a mi casa donde se quedaría mi amiga y luego el llevaría a su amigo.
Nunca hablamos de cuando seria nuestra primera vez, durante la noche no hubo siquiera insinuación sexual .. aun bailando "mañeton".
Una vez bajamos todos del carro para despedirnos notaba algo raro en el, me decía a gritos que quería terminar la noche con migo, pero no era el concientemente era su cuerpo, enviaba señales extremadamente claras que el mio no ignoraba .. tan juntos pero tan apartados, nos mirábamos mientras hablamos todos sobre lo acontecido durante la noche ... llamaló energía, feromonas, ganas, como quieras pero sentía su respiración como si estuviera abrazándome pegado a mi espalda sudorosa en frió que invitaba a continuar esa experiencia y a llevarla un poco mas lejos, percibía su libido alborotado y estoy segura que el noto que el mio estaba a flor de piel.
Pero no podía pasar mas, mi amiga se quedaba en mi casa y el amigo tendría que llevarlo a su casa ... la fuga había sido frustrada.
A la siguiente cita ... salida sencilla a tomar cerveza, inmediatamente nuestros cuerpos continuaron su conversación pendiente y aumentaba de intensidad con cada toque, su yema de los dedos en mi cintura, el choque de las rodillas bajo la mesa, el contacto húmedo de sus labios rozando mi boca .. ya no me podía concentrar en la conversación al sentir como se humedecen mis diminutas tanguitas. Afortunadamente como que no era la única que había perdido la concentración ... pidió la cuenta y nos montamos al carro sin señas, sin mensajes entre líneas, sin besos apasionados pero nuestros cuerpos estaban sincronizados desde mucho antes.
Entrando al motel, obviando todo el protocolo e incomodidad de las primeras veces con alguien era raro porque sentíamos que ya nos conocíamos, estábamos cómodos con nuestros cuerpos y estaba claro que queríamos darle rienda suelta a nuestro primer encuentro.
Jugó a consentirme, a desvestirme lentamente disfrutando cada prenda, cada centímetro de piel que iba quedando expuesta, los dos sabíamos que lo que realmente queríamos es arrancar la ropa de una vez y sentirnos ... pero continuamos descubriéndonos, explorando lo que antes había estado oculto a simple vista, su pecho blanco sobre mis senos morenos y los pezones que vibraron al roce de su cuerpo cuando bajaba dandome besos desde el cuello hasta esa barrera invisible que marcaba mi tanga que en segundos me puso en evidencia al humedecerse y levantarse un rico olor a sexo.
Noté como se posó a mis pies y halo mis tanguitas cuidadosamente con sus dientes, lento y suavemente, se notaba que disfrutaba del olor pues senti como tomaba bocanadas de aire por su nariz y suspiraba. Luego acercó sus manos a sus forrados boxer donde habitaba una fiera que los dos queríamos que saliera ... hummmm .. mi hombre no esta nada mal, mientras se me acerca gateando sobre mi como depredador disfrutando a su indefensa presa notaba como las venas que cubrían su pene estaban moradas casi a reventar haciendo que este estuviera muy templado, con lo que mis paredes vaginales manifestó con espasmos de placer lo que pensaba en ese momento.
No me esperaba que me levantara una pierna y se acomodara de tal manera que quedaba expuesta mi vagina tanto a la vista como al alcance de sus manos y desde luego a su pene, me estremecí al sentir sus dedos pasar tímidamente como pidiendo consentimiento y quedan ricamente empapados de mis jugos .. no dudo ni un minuto en llevarlos a su boca y limpiarlos con su lengua como si fuera un manjar, mi niña inmediatamente repone los fluidos perdidos y queda lista a recibir ese visitante extraño pero anhelado. mi hombre toma su erecto pene y lo pone donde fácilmente se juntan nuestros jugos, juega con él brevemente para empaparlo y siento su cabeza rozar mi clítoris y una llama de calor intensa que desprende mi juguetón amigo.
Con inmensas ansias de tenerlo completamente dentro de mi, pero disfrutando de su preámbulo empieza a penetrarme con una inmersión lenta hasta que chocan nuestras pelvis y me arranca un primer gemido intenso .. se incorpora frente mio, lo rodeo con mis piernas como si pensara escapar y va la segunda penetrada con mucha más fuerza pero con muy poco aumento de velocidad, ciento como entra su rico pene y mi niña lo recibe con los brazos abiertos llenándome y cubriéndolo de placer ... perdí la cuenta de la cantidad de veces que me ha penetrado ya solo pienso en sentir su cálido semen invadir mi cuerpo.
En el calor del momento siento como mi hombre se agarra de donde puede para penetrarme más y más fuerte, me da unos enviones endemoniados que disfruto alocadamente al ver la energía con la que arremete, mis quejidos lo confunden y noto que al no conocerme esta terriblemente confundido si son quejidos de placer o de dolor y me complace mucho saber que libra un batalla interna entre parar para cuidarme o no parar para darme lo que merezco con más violencia, pero eso no importa porque mi hombre inicia la cuenta regresiva para darme el regalo preciado y esperado en la noche, en este punto se le olvida que pueden ser gemidos de dolor y me da unas penetradas memorables que aunque me llenan de gozo y dolor deliciosamente placentero, terminó sintiendo como explota su semen contra las mis paredes vaginales en un orgasmo que disfruto al ver a mi hombre darme una idea de lo que me espera el resto de la noche.








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1 comentario
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login Entrarmuy buen relato