Entrar en un cementerio, ya sea a hacer una visita, o solamente a recorrerlo para observar la belleza que la gente hace con muchas de las tumbas, honrando a sus perdidos seres queridos, nunca nadie se imaginaria que terminaria asi.
Entramos los dos, dimos un inocente recorrido, recien habiamos salido del colegio, ibamos hacia casa a tomar el almuerzo, todavia teniamos el uniforme. Depronto nos detuvimos en unas bancas que se encontraban no muy escondidas a la vista de la gente que transita al lado del lugar.
Nos empezamos a besar, nuestros acostumbrados besos acompañados de mordiscos, los cuales en esos dias, eran un viagra potente para los dos, ya que, llevabamos poco de novios, y no lo habiamos consumado....
El dia anterior empezamos a tener sexo, compartimos una rapida sesion de sexo oral, y, superando el nerviosismo que me dio a mi como hombre, al respeto que le tengo a ella como mujer, para penetrarla y entrar en confianza total con ella. Cuando lo disfrutabamos, su madre la llamo, obligandola a vestirse e irse en el momento.
Retomando el dia en el cementerio, con la espina que nos habia quedado nuestro fallido intento, cada beso que nos dabamos era poderoso, afrodisiaco, sexual, pero ella, siempre nerviosa al hecho de ser descubiertos, lograba reprimirse.
Seguimos nuestro camino, encontramos unos mausoleos muy solos, y al lado de estos habia unas bovedas de osarios muy coloridas y llamativas. Eran altas y nos protegian del potente sol que habia en ese momento, asi que ella, se sento alli para protegerse, acto seguido se le vieron unas bellas tangas a rayas que ella tenia... vaya comburente aviste, ellas me sacan de mi buen juicio...
Empece a besarla, lo cual la encendio, en ese momento mi pene ya estaba erecto, y para ella tocarlo por encima del pantalon en ese estado es un morbo agresivo, empezo a tocarlo mientras me tiraba contra las bovedas, depronto bajo mi cierre, y saco mi pene, acto seguido lo empezo a saborear, pero nuestra suerte era tal, que al meterlo ella en su boca, un vigilante se asomo al fondo, ella lo vio, asi que me abroche el pantalon y nos apresuramos a salir de alli, muertos de la risa, y de la frustracion, bello cementerio, jamas volvimos alli, y en cuanto al señor que nos vio, buena suerte, almenos no nos dijiste nada...








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