La Fantasía Cumplida Entre Un Joven Y Un Maduro
Relato de comunidad Gayschedule 7 min de lectura calendar_today Junio de 2013

La Fantasía Cumplida Entre Un Joven Y Un Maduro

Hola cerezos y cerezas, he leido varias fantasías sobre cómo les desvirgan el culo y ahora quiero compartirles la mía, es real y contada desde mi perspectiva como heterosexual pero curioso.Esto ocurrió cuando yo tenía mis 18 años, siempre me han gustado las mujeres, nunca sentí ganas de....

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Hola cerezos y cerezas, he leido varias fantasías sobre cómo les desvirgan el culo y ahora quiero compartirles la mía, es real y contada desde mi perspectiva como heterosexual pero curioso.

Esto ocurrió cuando yo tenía mis 18 años, siempre me han gustado las mujeres, nunca sentí ganas de estar con otro hombre pero llevaba varios días viendo videos porno homosexuales, y en especial me gustaba mucho ver cuando los hombres eyaculaban. Esos espasmos se me hacían muy eróticos, hasta que empecé a mansturbarme viendo esos videos.

Luego fui probando con mi ano, la primera vez que me metí un dedo sentía que era imposible que pudiera entrar algo más grande, pero fui probando hasta poder meter dos y así sucesivamente, luego probaba con objetos no muy gruesos, hasta que una vez me animé a pajearme con una zanahoria dentro de mi ano y ¡vaya que sensación tan rica fue correrme con algo dilatándome el ano!.

Fue así que publiqué un anuncio en una página de contactos, luego de varios intentos (porque había tipos que resultaban muy sospechosos cuando respondían e insistían) un hombre logró ganar mi confianza y quedamos en vernos en un lugar en el centro de Bogotá.

Yo llegué muy nervioso, no sabía si seguir esperando o devolverme a mi casa; pero haberme arreglado depilandome mi cola y mi verga, haciéndome un enema, perfumarme, ponerme un boxer apretado y la idea de saber que era ahora o nunca me mantuvieron en ese lugar.

Finalmente llegó él, un hombre de 46 años (obviamente era mucho más que el doble de mi edad en ese momento), era moreno, mas o menos 1.70 o 1.75 de altura, espalda ancha, contextura normal y vestia elegante.

Nos saludamos y sin demoras me condujo a un motel discreto, por fuera era una casa común, por dentro habían unas escaleras que conducían a los pisos superiores y en cada piso se oian los gemidos y embestidas de otras parejas que ya estaban en el plan que nosotro apenas empezábamos.

Ingresamos al cuarto, pidió unas cervezas y empezamos a desnudarnos, cuando él se bajó el pantalón y dejó ver su paquete me puse aún más nervioso, era la primera vez que tenía un hombre completamente desnudo frente a mi, el notó que yo estaba algo extraño y me preguntó que qué pasaba. Le dije que nunca había estado con otro hombre y que obviamente era virgen de culo. Él me sonrió amablemente y se agachó frente a mi, me bajó la ropa interior y se llevó mi joven verga a su boca.

Era un experto mamador, mi verga sentia todas esas sensaciones que recibía de sus labios, lengua y toda su húmeda boca. Inmediatamente mi pene se erectó hasta más no poder, él me miraba mientras se llevaba mi miembro hasta su garganta y lamia de placer. En ese momento no me importaba que era un hombre quien me hacía sexo oral, era tan delicioso que lo disfrutaba al máximo.

Antes de correrme él se levantó besándome todo el cuerpo hasta llegar a mi cuello, me tomó de los hombros y me hizo saber que quería que me agachara. Yo no sabía qué hacer, así que me dejé llevar por la calentura que me había provocado, al llegar abajo, teniendo su verga tan cerca y frente a mi la tomé cuidadosamente y me la lleve a la boca, su tamaño es de unos 16 cm pero era gruesa, de hecho la comparaba con la mía y empezaba a preocuparme que algo así fuera a entrar en mi, ya que nunca antes algo lo había hecho.

Succionaba, movia mi cabeza, la sacaba para rosarla con mi lengua, no sabía qué hacer con ese cabezón, entonces me tomó de la cabeza con sus dos manos y me cogió la boca con embestidas, sacándola para que yo respirara y volviéndola a meter, mis babas se escurrían por los labios y caían en mis muslos, estaba extrañado pero asombrado de lo que estaba haciendo en ese momento, estaba dando placer oral al miembro de otro hombre y para sorpresa uno tan mayor.

Me puso de pie y me colocó boca abajo sobre el borde de la cama, llevó su cara a mi pequeño hoyo y con su lengua lamió mi entrada, sentía cosquillas ricas, es una sensación que no se compara con otra, metia y sacaba su lengua hasta dejar todo humedecido y prosiguió a meter su dedo. Uno, dos, tres ¡CUATRO DEDOS! me estaba dilatando y yo sin darme cuenta, mi pene estaba mojando todo con su líquido pre-seminal, estaba en extasis, aunque temía que fuera a dolerme quería que me lo metiera de una vez, y como si leyera mi mente se puso de pie.

Oh no, oh no, ooohh no. No dejaba de sudar, su glande estaba en la entrada de mi culo, no había vuelta atrás. Agarró mi cintura y empezó a empujar. Mi ano que estaba tan sensible luego de ese beso negro respondía ante cada sensación que recibia, su pene se deslizaba en mi, poco a poco sentía mi esfinter ancharse, estaba como loco, sentía algo de dolor pero el morbo era más fuerte, llegó ese punto en que mi estreches se resistía a dejar pasar ese venoso intruso entonces suavemente él me dijo que pujara hacía afuera y...

¡AHHH! Increible, placentero, doloroso pero delicioso, su verga había entrado, luego de ese punto ya no había más que dilatar, todo su pene fue perdiendose en mi interior, mi mente recibía todo el placer que mis conexiones nerviosas le enviaban, sentía en su totalidad su miembro dentro de mi, como me iba acostumbrando a su grosor y ese era solo el inicio.

Se fue retirando y luego la volvía a empujar, en cada embestida su ritmo iba creciendo, cada vez más rápido y más fuerte. Yo apretaba mi cabeza contra las cobijas, salían algunas lágrimas por mis ojos, pero por el dolor que tenía y que puedo confirmar que es cierto eso de que a medida que pasa el tiempo va disminuyendo y el placer va aumentando.

Luego de varias clavadas la sacó, sentía un aire frío entrar en mis intestinos, sabía que ese ano estaba abierto, dilatado, enrojecido, que se podía ver hacia adentro. Él lo miró y por su cara sé que le gustó lo que vió, había desvirgado un culito apretado, suave, bien arreglado y que lo tenía en ese momento solo para él. Volvió a introducirse y esta vez mucho más fácil, mi cuerpo ya no se resistía a él, quería más. Seguía sacándolo todo y metiéndolo hasta el fondo, yo mientras tanto me mansturbaba, mi glande estaba durísimo, mi verga en su máxima expresión, lavada en pre-seminal, resbalosa y con las venas inchadas.

La sacó de nuevo, pero esta vez me dió la vuelta y me hizo otro sexo oral, que se sintió mucho mejor que el primero, se recostó en la cama y me hizo entender que me sentara sobre ese duro falo, que también estaba a mil, mi culo le estaba dando el placer que él buscaba.

Me subí y dejé que mi cuerpo se deslizara sobre él. Saltaba en ese miembro grueso y duro, cabezón y venoso, me seguía mansturbando y mirando su cara de placer. Estaba muy exitado, sonriente, de vez en cuando yo dejaba que mi verga golpeara en su abdomen con cada bajada, ver eso es bastante estimulante.

Entonces su respiración aumentó, me tomó de la cintura y aumento sus embestidas, sabía que iba a eyacular, me saqué su pene y lo mansturbé rapidamente hasta que vi su primer chorro, era fuerte, le llegó a su pecho, en mi mano sentía cada puje que hacía su miembro, en cada uno semen y semen salía, lo que tanto vi en videos lo estaba presenciando en persona, entonces tomé mi pene y lo agité rapidamente hasta venirme sobre el de él, cubría cada parte, mi orgasmo le ponía mi leche en su verga mientras escurría caliente.

Sabía que ya no era el mismo, ahora me había convertido en un heterosexual que disfrutaba de ser penetrado por hombres mayores que yo.

Nos arreglamos salimos de aquel lugar, nos despedimos y aunque sentía algo de culpa, no podía negar que eso me había gustado.

Me seguí viendo con él en otras ocaciones, pero hace años que no nos volvemos a encontrar. En ocaciones lo extraño, porque solo con él me atrevo a hacer bareback.

Gracias por leerme y si les gustó y/o quieren otras historias pueden hacermelo saber, he tenido otras aventuras por ahí.

— j-otro

30 de junio de 2013

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j-otro

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19 seguidores ·Soy hombre bisexual

Comentarios

1 comentario

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  • speakerjuancho2
    speakerjuancho2 · 30 de jun de 2013

    Que historia tan excitante , yo viví algo similar y menos mal lo disfrute tanto que me consideo bisexual, aunque la verdad disfruto más con un macho. Te felicito por tu espontaneidad y ojalá nos cuentes otras historias. Si deseas contactarme mi correo es 📧

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