Hola cerezos y cerezas :)
Se preguntarán cómo es que yo, siendo bisexual, resulté con semen cayendo sobre mi, y la verdad no era una de mis fantasías, pero ya vivido nada que hacer. Así que les comparto esta eyaculada historia.
Buscando por internet lugares para encuentros encontré uno muy bueno acá en Bogotá. Es un video bar que prometía buenos momentos con gente nueva, así que me animé y me preparé para ir al sábado siguiente, porque era día de total desnudez.
En la tarde me arreglé para mis posibles y desconocidos amantes de turno: un buen baño, depilé mi zona genital, arreglé mi ano, no puede faltar el enema para dejarlo bien limpio por dentro, me perfumé y salí rumbo al misterioso sitio.
Es un tercer piso, al llegar había un timbre para avisar el arrivo de los clientes, luego de oprimirlo la puerta se abrió, subí las escaleras y apenas llegué a la entrada del tercer piso un hombre la abrió, usaba un sujetador y zapatillas, nada más. En seguida miré su pene que colgaba al aire libre, estaba bien arreglado y depilado, él parecia muy amable y agradable. Me explicó las reglas, pagué mi entrada para recibir el número de mi casillero donde dejaría toda mi ropa.
Mientras me desnudaba hombres y más hombres desnudos pasaban de un lado a otro, todas esas vergas expuestas, paseando de un lado a otro me daban un buen espectáculo. Dejé toda mi ropa guardada y me fui a explorar el lugar.Las habitaciones más importantes son el cuarto oscuro y tres salas de video, donde proyectan escenas de sexo una tras otra. Habían hombres en cada una, ya sea mirando la pantalla, otros chupando vergas, habían observadores... es un lugar lleno de mucho morbo.
Un hombre de unos 40 años se me acercó para hablar, preguntas muy básicas, y luego llevó su mano a mi pene. Mientras hablaba sobaba mi miembro con delicadeza, me condujo a una de las salas de video, me apoyó contra la pared y se agachó para luego meterse mi glande entre sus labios, jugaba con el haciendo pequeños mordiscos, pasaba su lengua desde la base hasta la punta, lamía mis testículos, lo dejaba baboso y lo limpiaba con su boca, lo llevaba hasta su garganta, me mansturbaba un poco y volvía a repetir todo, era un oral que disfruté con mucho gusto.
Luego se levantó y llegó mi turno. Tenía su preseminal escurriéndole, sin usar las manos dirigí mi boca hasta su cabezón, este hombre tenía buena herramienta, unos 16-17 cm, ancha y depilada. Moví mi cabeza abrazando su miembro entre mis labios, con mi boca llena pasaba la lengua por su punta, succionaba, besaba, estaba poniendo muy dura esa verga, imaginar ese glande inchado dentro de mi me exitaba mucho, asi que me levanté para subirme en uno de los sofás exponiéndole mi culito a su disposición.
Enseguida él se colocó el condón, paso saliva por mi ano y dirigió el pene a mi entrada. No hubo tiempo de juegos con los dedos o de ir preparando una dilatación. Fue directo, empujaba fuertemente hacía mi hundiendo ese ancho pene dentro mio, las sensaciones fueron extremas, el placer de recibir una verga llenaba de gozo mi mente. Llegado al segundo esfinter, que es el que opone mayor resistencia, con un fuerte empujón la metió toda, un sutil grito salió de mi boca, debía esperar a que mi culo se acostumbrara a su nuevo intruso.
La sala empezó a llenarse de mirones, todos con sus vergas paradas y mansturbándose ellos mismos o unos a otros mientras yo iba siendo embestido por ese cuarentón, embestidas fuertes que sonaban por todo el video bar. Su miembro entraba hasta lo más profundo, la sacaba y volvía a introducirse. Mi ano estaba muy abierto, cada que lo sacaba abria mis nalgas para presentar mi agujero a los espectadores, y ellos se acercaban a verlo, pasaban su lengua y se mansturbaban más.
Yo me levanté, me recosté sobre en el piso colocando las rodillas al lado de mi cabeza para que todos pudieran ver mejor mi dilatado ano y también para yo poder ver mi propio pene encima mio. Mi compañero volvió a meterse dentro mio y continúo con sus empujes que llenaban de placer toda mi espina dorsal. En esta posición pude alcanzar mi pene para mansturbarme a mi mismo, estaba tan lleno de preseminal que lo tenía resbaloso e hinchado, sentía entre mis dedos los latidos al pasar mi sangre.
Las embestidas continuaban, la libido estaba en su máximo punto, su pene, mi ano, los mirones, mi mansturbación, el sonido de mis nalgas, todo eso combinado impidió que pudiera seguir aguantando y un chorro de semen salió disparado directamente a un costado de mi cara, cerré los ojos y sentía como resbalaba por mi mejilla. En cada bombeo que daban mis testículos mi ano se cerraba comprimiendo la verga de mi compañero, el cual fue acelerando su movimiento.
Mi semen seguia cayendo en pequeñas gotas, pero luego sentí otro chorro, no estaba seguro si era mio, pero no le presté mucha atención, yo solo me concentraba en la verga que exploraba mis entrañas con fuerza, hasta que la sacó, retiró el condón y sentí como su su leche caía en mi cola y resbalaba por mi espalda y muslos... pero otro chorro cayó sobre mi cara, pensé que le había salido a chorro, así que la puse de medio lado, para luego sentir más semen cayendo, llegaba a mi abdomen, a mis brazos, a mis nalgas, mis piernas, mi cabello.
No entendía qué pasaba, así que medio abrí los ojos y ¡Oh sorpresa!... Todos los hombres que estaban observando el espectáculo estaban al rededor mio corriendose sobre mi, dejando caer su caliente semen por todo mi cuerpo, eran unas 6 o 7 personas y dos de ellos apuntaban hacia mi cara.Me levanté de un brinco, enfadado, aceptaría lo de venirse sobre mi cuerpo, pero en mi rostro no. Empujé a los que estaban frente a mi mientras me dirigia al baño, los demás hombres del bar se quedaron mirandome pasar, todo cubierto de espesa leche. En sus caras se veía la envidia que tenían por los que estuvieron en la sala conmigo, quedaban boquiabiertos solo pudiendo imaginarse lo que había pasado ahí adentro.
Entré al baño, lavé mi cara, entré a la ducha para quitarme el resto de liquido que minutos atrás fue expulsado con las eyaculadas de varios hombres al tiempo. Mientras lo hacía la puerta se abrió y era él, entró pidiendome disculpas por lo sucedido, pero yo le dije que no fue su culpa. Luego el me miró de arriba a abajo, yo estaba todo mojado, la exitación se volvió a apoderar de mi, entonces él se acercó, se arrodillo y muy amablemente se ofreció a dejarme bien seco... si saben a lo que me refiero.







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