Me alistaba para salir, era un sábado por la mañana y todo parecía marchar bien, ese día saldría nuevamente con mi suegro, cumplíamos 8 meses de ser amantes y él quería hacer algo “normal” su familia había hecho un pequeño viaje a visitar algunos parientes por lo que no habría temor de que nos vieran.
Los planes eran simples, ir a comer algo después ir al cine y terminar en algún lugar en donde el ambiente permitiera bailar, y claro como buenos amantes, terminar en su recamara, desnudos y disfrutando de una buena sesión sexual, hacía tiempo que no lo hacíamos en su cama y ya era necesario revivir ese escenario.
Después de ducharme me coloque una tanguita color roja y un bra del mismo color que hacia juego, era pequeño y muy sensual, me coloque una falda de mezclilla color blanca que me quedaba justa, una blusa un poco escotada color negra y unas botitas también negras, me veía bien y me agrado, me sentí muy excitada al pensar que en unas horas esa ropa estaría en el piso mientras que el cuerpo sobre el cual se encontraban estaría desnudo empapado en sudor gozando de lo lindo.
Salí de casa pasadito el medio día, en el camino, no faltaron los “piropos” desde los lindos que son – que dulce angelito – hasta el típico grosero – que bonitas piernas, de a como la entrada y a qué hora abren… - algunos se agradecen con una sonrisa y otros con un simple “imbécil”.
Llegue a casa de mi suegro y me invito a pasar aún no se alistaba del todo por lo que me toco esperar en la sala, miraba la televisión cuando el bajo, apague el aparato y me levante, él se acercó a mí rodeándome la cintura con sus brazos, me sonrió y me dio un beso.
El – Que bien te vez, me encantas y más cuando los demás ven que es lo que me llevo a la cama – bajo sus manos y subió mi falda colocándolas en mis pompis que estaban prácticamente desnudas pues mi tanga de hilo así lo permitía. – que rico mi amor.
Le sonreí y lo bese, me excitaba ese hombre, el hecho de saber que éramos prohibidos tanto el como yo hacía que me estremeciera y me llenara de lujuria. Coloque mi faldita en su lugar y salimos al estacionamiento de la casa, subimos al auto y en unos minutos nos encontrábamos en la avenida en dirección a una plaza que se encontraba a poco más de una hora de camino, sabíamos que no corríamos peligro de que su familia nos viera pero preferíamos ser precavidos, después de todo los vecinos son bastante “comunicativos”.
Llegamos a un restaurante elegante y desde el momento en que nos atendió el hostes (capitán) sentí su mirada lujuriosa recorrer mi cuerpo. Al llegar a la mesa en que estaríamos me percate de un señor que se encontraba a un lado de nosotros y de su mirada tan depravada que me lanzo.
Pedimos unas bebidas y los alimentos, mientras platicábamos de cosas comunes, nuestra familia, la universidad, etc. en una de las mesas de adelante estaba un chico como de unos 14 años que no paraba de mirarme, me causaba risa, y cada que dirigía mi mirada hacia él se colocaba ruborizado y volteaba su mirada a otra dirección.
En una ocasión decidí ver cuál sería su reacción si le coqueteaba la chica que le estaba llamando la atención, estábamos colocados de una forma en la que él estaba frente a mí a unos cinco metros, y en una ocasión nuestra mirada se encontró y él no la esquivo, le sonreí y su cara se llenó de un color rojo intenso, sonrió y me guiño un ojo, “aaa pequeño pillín” quería provocarlo más así que me mordí el labio y le coquetee, mi suegro solo se reía de mí y hacia comentarios un tanto bobos, creo le daban celos.
Habíamos terminado ya de comer y bebíamos la última bebida que habíamos pedido, se acercó el mesero y mi suegro pidió la cuenta, le dije me diera unos minutos para ir al sanitario, me levante pasando a un lado del chico que buscaba provocar, percatándome de como se estremecía cuando me acerque a él. Los sanitarios estaban al fondo de un pequeño corredor. Al salir mi sorpresa fue encontrarme de pie al chiquillo pillín frente a la puerta, le sonreí y el hizo lo mismo.
Chiquillo – Hola… este… te puedo regalar una flor? – me dijo mientras extendía su mano temblorosa con una flor de las que están en el centro de mesa, yo sonreí solamente ante detalle tan noble.
Yo – Gracias – le dije y acto seguido me acerque a él y lo bese en los labios, un beso corto pero apasionadito, sentí como se quedó inmóvil, cuando me separe de él, su mirada era como de idiota. – pasa algo?
Chiquillo – wow es solo que… valla… - le sonreí y me fui a mi mesa dejándolo hay parado… mi suegro estaba sentado mirando su celular, cuando me senté me dijo.
El – Listo ya podemos irnos… oye recuerdas al señor que estaba sentado en la mesa…- me dijo señalando dicho lugar en el cual había estado sentado el señor perverso, asentí y le dije “sí que pasa con él” – pues pago su cuenta y cuando se levantó se me acerco y dijo en un tono bastante subidito “…que envidia de tener a esa jovencita en una cama, lo felicito...” y después se fue rapidísimo…- sonreía pues en el tiempo que habíamos estado saliendo me había percatado que le gustaba y lo excitaba el que los demás hombres lo vieran con cierta envidia sabiendo que éramos amantes. Le sonreí y le dije solo un “…que tipo tan loco...”
Salimos del restaurante y nos percatamos de que el día estaba muy nubladito, además había lloviznado un poco y el piso se encontraba húmedo, entramos de lleno a la plaza, nos dirigimos al cine y nos dispusimos a ver la cartelera, las películas en general parecían bastante aburridas, o más bien, los títulos me lo parecían, decidimos ver una que el escogió y acto seguido fuimos por unas palomitas.
Entramos a la sala y nos encontramos pocas personas, me sorprendió ciertamente para ser sábado, pero bueno creí que era mejor, siempre se disfruta mejor una película sin el típico gritón o el graciosito que se la pasa molestando a un lado.
Nos sentamos en la última fila y fue agradable ver que cuando la sala se oscureció y las imágenes comenzaron a salir en la pantalla, la gente era muy poca, de hecho no habían entrado muchas personas después de nosotros, la pareja más cercana a nosotros estaba a dos filas más abajo, sin duda algo agradable.
La película comenzó y se veía entretenida, parecíamos una pareja casi normal a excepción de la diferencia de edad, algo que me tenía sin cuidado, en la pantalla pasados unos 20 minutos apareció una escena en donde el chico da un beso a su novia y le da una nalgadita juguetona, y entonces todo comenzó…
Mi suegro voltio y me dijo.
El – Oye Pau, has estado en el cine con algún novio y has solo fajado? Ya sabes besos y caricias?. – me pregunto y no sé por qué pero no pude evitar reírme.
Yo – Pues claro apoco tu no? – le pregunte y note que su mirada se postro un tanto apenada.
El – No la verdad no.
Yo – Ok que mal – me reí y añadí – quieres besarme y acariciarme en un cine? – le pregunte en un tono sexy y malicioso, el sonrió y me dio un beso.
Sus manos estaban un poco frías pero mis piernas lo recibieron cálidas al tacto, su beso era cálido y apasionado, la sala estaba vacía casi en su totalidad, pero no le quitaba ese sentido erótico al asunto.
Sus manos empezaron a subir por mis piernas hasta llegar a mi tanga que para ese entonces ya estaba comenzando a humedecerse, sus manos se sentían diferentes, me recorrían la piel llenando de estática mi cuerpo que se estremecía al tacto, subió sus manos a mis pechos y los acaricio también, comenzó a besar mi cuello, yo quería saber hasta dónde llegaríamos así que coloque mi mano en su pene por encima del pantalón, estaba muy excitado… comencé a bajar su cremallera y el me miro y me dijo – que haces Pau?- yo lo bese.
Yo – Tu solo déjate querer…- el sonrió y apretó mi pecho, como pude me las arregle para desabrochar su pantalón, y una vez hecho esto baje un poco su bóxer liberando su pene erecto, estaba duro y muy caliente, comencé a frotarlo con mis manos y a él le encantaba, después de estimular un poco a su amigo el puso sus manos en mis pompas haciendo que me pusiera un poco de lado, subió mi falda y quede expuesta con solo mi tanga cubriéndome, las sillas del cine se prestaban para la ocasión, los respaldos donde se colocan los vasos podían levantarse, por lo que no molestaban.
El – Te quiero coger aquí Pau…
Yo – Yo también, pero podrían vernos…
El – No pensé que te importara mucho esto después de todo nos gusta la adrenalina cierto, vamos quiero cogerte aquí…
La adrenalina… umm… ok me convenció, asentí con la cabeza y añadí – ok si lo que quieres es cogerme entonces que valga la pena – dicho esto me beso estiro su mano y subió los respaldos de dos asientos mas, me recosté y él se subió en mí, con sus manos bajo un poco su pantalón a la altura de sus rodillas, sentí su pene frotarse en mi tanga, y me excite mucho, no sabría cómo le haría para callar los gemidos pero quería hacerlo… estaba en el cine con mi falda levantada, recostada en las sillas con las piernas abiertas, tenía un hombre encima de mi acariciándome dispuesto a hacerme suya en esa posición…
Una mano acariciaba mis pechos mientras la otra estaba postrada en mis piernas, se sentía riquísimo de pronto el cine comenzó a calentarse, estaba muy caliente, sentía los arrimonsitos de su pene queriendo romper esa tanga pero no lograba conseguirlo, entonces con una mano comenzó a acariciarme la vagina, y empezó a hacer a un lado dicha tela, sentí cuando coloco su pene en mi vagina y comenzó a entrar…
Yo – Espera – le dije deteniendo esa entrada en mí – que no piensas darme mi oral? – le dije en tono reprochaste.
El – Wau mamita eres una caliente exquisita, claro que si….
Me beso y comenzó a bajar por mi cuerpo hasta llegar a mi vagina, sentí su boca y su lengua jugar con ella que recibía dichas caricias como si se tratara del placer más ansiado.
La sala estaba oscura solo alumbrada por la luz proveniente de la pantalla, imagine que alguien nos veía y sentí un espasmo recorrer mi cuerpo… Paulina que haces?... me preguntaba mientras un hombre me invadía con su boca y sus manos, estábamos en un lugar abierto en el cual podrían vernos, grabarnos, sacarnos o que se yo, es cierto que la sala estaba un tanto vacía pero cabían muchas posibilidades.
Su lengua se pegó a mi vagina y sentía como su rostro estaba ya húmedo, sus caricias, sus dedos y su humedad hacían que me estremeciera, el sonido del cine me envolvía y hacia que me excitara mas, sentí los avisos del orgasmos y apreté la boca, sabía que si gemía nos cacharían y después de todo, si nos van a cachar que sea una vez el termine dentro de mí con la faena concluida.
Un orgasmo recorrió mi cuerpo como si se tratara de un rayo, me arquee sintiendo ganas de gritar de placer pero dichos gritos se quedaban en mi garganta, que quemaba queriendo expulsar dicho sonido, coloque una mano en su cabeza y le jale un mechón de pelo, él se detuvo.
Subió por mi hasta colocarse encima y sentí su pene jugar con mi vagina, se acoplaban de manera exquisita, uno llenaba a la otra que lo devoraba con hambre.
El – Ahora si mamacita te voy a coger, estas lista para recibir a tu hombre?
Yo – Si métemela ya – le conteste e inmediatamente sentí como me atravesaba la vagina con su pene, una sensación por demás excitante, ahogue nuevamente otro gemido mientras sentía su cálido pene llenar en su totalidad mi vagina húmeda y deseosa.
Sus movimientos fueron a velocidad normal, entraba y salía de mi riquísimo, gemía en silencio con los ojos cerrados, era una sensación exquisita, quería que nos vieran, deseaba que alguien se percatara de nuestras acciones.
Sentía su pene rosar mis paredes vaginales y yo era presa del placer, sus manos apretaban con suave rudeza mis pompas que estaban siendo nuevamente presas de un bello momento, su pene cálido y duro hacia honor a su finalidad, estaba llenando a una mujer que lo recibía gustosa.
Su cuerpo sobre el mío me aprisionaba, estaba haciendo el amor en el cine sin otra idea en la cabeza de ser cogida deliciosamente, su pene entraba y salía de mi sin parecer percatarse de donde estábamos, la faena era épica, valía la pena estar abierta de piernas en ese momento,
El – Quiero cambiar de posición…
Yo – Estás loco nos van a cachar – le dije sujetándolo por la espalda obligándolo a quedarse dentro de mí el tiempo que fuese necesario.
El – Anda Pau, quiero que me montes…
Salió de mí y se sentó, ayudo a que yo lo hiciera también y la simple idea de montarlo me pareció extremadamente erótica. Mi mirada de pronto se dirigió al final de la fila en la que nos encontrábamos, Oh DIOS MIO!!! Ya no estábamos solos, estaba una pareja más al final de la hilera de silloncitos, ella montándolo a él moviéndose y disfrutándolo… de pronto caí en la cuenta, ellos no estaban cuando nosotros habíamos comenzado, me di cuenta que nos habían visto y que ellos habían decidido comenzar a coger a un lado nuestro… qué diablos, la idea me éxito y me subí en mi suegro, coloque una pierna a cada lado suyo mientras con mi mano tomaba su pene húmedo, lo coloque en mi vagina y me deje caer sobre él, la sensación me lleno y me sentí mujer nuevamente, el bajo mi blusa liberando mis pechos de ella y después los tirantes y mi bra, comenzó a besarlos mientras sus manos estaban apretando fuertemente mis pompas, su pene hacia maravillas dentro de mí y me movía de adelante hacia atrás, hundí mi cara en su cuello y voltie a ver a la pareja que estaba aún lado de nosotros, mi mirada y la de la chica se encontraron y por un momento visualice una sonrisa cómplice, me excite aún más y comencé a moverme más rápidamente, el orgasmo estaba a punto de invadirme nuevamente, estaba súper caliente y la situación había dado un giro estupendo, estaba en el cine cogiéndome a mi suegro en la última fila y aun lado mío otra pareja, ellos estaban a unos 10 asientos de nosotros pero se veía que lo disfrutaban tanto como yo.
El – Ya voy a terminar amor muévete rico…- me dijo y me dio un sentimiento de desesperación, aun no llegaba al orgasmo…
Yo – No espera dame un minuto… - le suplique y continúe moviéndome sin disminuir la velocidad, quería excitarme más, mi suegro en un intento de estimularme mas metió uno de sus dedos por mis pompis invadiéndome también por detrás, sentí riquísimo, ahora estaba siendo penetrada por ambos lados una sensación sin más estupenda, su otra mano acariciaba mi pompi mientras yo movía mis caderas provocándole placer, yo me sentía llena, sentía su pene recorrerme por dentro mientras me hacía mujer, duro, caliente, húmeda, así sentía su pene invadirme y devorando mi vagina…
Voltee nuevamente a ver a la pareja que aún estaba en la faena, y me excite, note cuando la chica se hundía en su amante y se paralizaba, habían terminado y de pronto… dulce un dulce y exquisito orgasmo me invadió, comencé a moverme más rápida y bruscamente y el no aguanto más terminando dentro de mí, sentí su calor invadirme por dentro mientras un orgasmo hacia que gimiera un poco sonoramente, una explosión invadía la sala, vendita y estúpida película de guerra. Su pene depositaba en mi el fruto de un exquisito sexo llenándome por completo.
Me comencé a mover más suavemente y me baje de mi suegro que sonreía gratamente, note como escurría desde mi vagina hasta el tronco de su pene un poco de semen, baje a su pene y comencé a lamerlo cálidamente, estaba empapado y aun expulsaba un poco de semen, estaba aún duro pero perdía fuerza, me incorpore y me acomode la tanga, después mi falda, mi bra y mi blusa, mi suegro solo se había subido su pantalón y su bóxer cosa sencilla, volteamos a ver a la pareja de un lado, ellos ya estaban sentados viendo la peli como si nada hubiera ocurrido, “gracias” les dije a la distancia en mi mente… mi suegro paso su mano por encima de mí y vimos la peli que estaba aburrida.
Al salir del cine no vi a la pareja, de hecho no la hubiera reconocido al 100%, le pedí a mi suegro me esperara mientras iba a lavarme la boca al baño, él dijo que haría lo mismo y nos dirigimos a los sanitarios.
Al entras había solo dos chicas, me dirigí al lava manos y busque en mi bolsa mi pasta dental pero no estaba, volví a buscar pero no la encontraba, maldito el momento en que la saque del bolso…
Chica – Ten… - una mano aparecía junto a mí con un botecito de pasta dental, una chica delgada blanca de cabello largo negrito alta y bonita me sonreía pícaramente.
Yo – Gracias - le sonreí tomando la pasta dental – tus eres…- le insinué mientras colocaba un poco de pasta en uno de mis dedos índice y me lo llevaba a la boca.
Chica – Me llamo Carolina, y si estábamos a un lado de ustedes – sonrió mientras decía esa frase en tono de complicidad.
Yo – gracias por no decir nada de verdad – le dije con la cara roja de la pena
Carolina – No te preocupes nosotros también la pasamos genial.
Yo – O disculpa me llamo Paulina – le dije apenada aun mientras estiraba mi mano que ella tomo, le entregue su pasta dental.
Carolina – Un gusto, me agrada un poco lo público sabes… - me dijo como en tono de disculpa – y al verlos pues nos motivamos nosotros.
Yo – U y no sabes lo prohibido es mejor – le dije mientras secaba mi boca con una toalla de papel que había tomado de un cubito que estaba aún lado.
Carolina – Me imagino… oye mi novio y yo muchas veces buscamos nuevas experiencias… te dejo mi numero por si tú y tu novio también, podríamos charlas y quedar algún día para hacer algo… - me dijo estirándome un papelito… wow una chica como yo, me sentí feliz de conocerla y al mismo tiempo asustada, tome el papelito y le apunte mi numero en un pedacito de papel. – ok bueno pues estamos en contacto chica mucho gusto y espero seamos buenas amigas aunque no se llegue a dar nada vale, adiós…
Salimos del baño y me dirigí a mi suegro que ya estaba fuera, le sonreí pero no le comente nada. Salimos del cine y la tarde estaba lluviosa aún más que antes, llovía un poco y él se quitó su saco y me lo dio, fuimos hasta el auto y nos dirigimos a un bar.
La noche continuo agradable, bebimos y bailamos hasta cerca de la una de la mañana cuando decidimos ir a su casa, al llegar hicimos un sexo agradable pero en mi mente quedaba esa mirada cómplice que encontré en el cine mientras estaba haciendo el amor con mi suegro, sin duda una amistad que valía la pena conservar, una amistad que como yo le gusta vivir su sexualidad al límite… sonreí… recordando esa sonrisa a oscuras mientras ella a su vez, disfrutaba de su amante…
Espero les haya gustado este relato, fue mi primera experiencia en un lugar público jeje y se las comparto a ustedes...
Mis demas relatos pueden encontrarlos en el siguiente link espero les gusten, un beso para tod@s...
Paulina...







Comentarios
1 comentario
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login EntrarExcelente, siempre inspirada, te leo con atención hasta la ultima palabra. Eres muy versatil.