Despedida Con Un Poco De Sexo En La Universidad...
Relato de comunidad Hetero: Generalschedule 24 min de lectura calendar_today Agosto de 2013

Despedida Con Un Poco De Sexo En La Universidad...

Era un miércoles de esos agotadores en la universidad, mas haya de ver cerca el fin de semana se visualiza más una carga escolar inmensa, tenía bastantes trabajos y encima estaba peleada con mi novio por problemas de celos de su parte jaja habíamos quedado en charlar por la noche cosa que....

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Era un miércoles de esos agotadores en la universidad, mas haya de ver cerca el fin de semana se visualiza más una carga escolar inmensa, tenía bastantes trabajos y encima estaba peleada con mi novio por problemas de celos de su parte jaja habíamos quedado en charlar por la noche cosa que francamente no me agradaba pues perdería tiempo… el maestro de auditoria explicaba un tema mientras yo miraba las líneas que se formaban en mi libreta, aún faltaba otra clase más y estaba fatigada mentalmente de tan solo pensar en que ese fin de semana estaría encerrada haciendo tareas y tareas.

La clase termino y decidí salir a comprar una botella de agua a la cafetería ya que me moría de sed, tenía unos minutos por lo que no me preocupaba mucho, además seguía una profesora con la cual me llevaba bastante bien y no tenía problemas. Me dirigía a la cafetería cuando una voz capto mi atención.

Voz – Paulina…

Yo – Mande… - me gire para poder ver quien me llamaba, era nada más y nada menos que el profesor con el cual ya en dos ocasiones había tenido la oportunidad de compartir la cama… en una ocasión en su casa después de haber derramado un jugo travieso en mi ropa… y la posterior solo por el hecho de continuar el proyecto, aunque de esa ocasión no hay nada interesante que contar jeje ya que casi toda la sesión me la pase pidiéndole cómo hacerlo… entrenándolo jejeje…ese día llevaba un jeans de piel que se ajustaba a mi piel de manera impresionante color negro que me daba un aspecto de ruda jaja una camisa blanca y encima un suetercito negro, todo hacia juego con unas zapatillas que me encantaban, debajo había decidido colocarme una tanga pequeña color negro transparentita y un bra del mismo color de encaje lindo… me veía bien y ya había atraído la mirada morbosa de varias personas…

Mauricio – Hola señorita como le va… me preguntaba si podría entregarle este documento a la profesora Esther… sé que le dará clases en un rato así que si podría ayudarme con el… - algo que me encanta es ese tipo de hombre que hace de todo en la habitación y que fuera de ella es como si nada hubiera sucedido, ese límite entre la discreción y el erotismo es algo mágico, algo que me hace sentir entre feliz e intrigada de pensar “como lo disimula…?” el hecho de saber que con aquel hombre había roto los límites entre profesor y alumna para convertirlos en nada más que dos cuerpos entregándose mutuamente me hacía sentir excitada…

Yo – Claro… - tome los documentos y le sonreí – yo se los entrego.

Mauricio – Gracias… que bien luce el día de hoy…

Baje las escaleras sonriendo pero tenía que darme prisa así que me dirigí a la cafetería, compre la botella de agua y volví al salón de clases… cuando llegue la clase ya había comenzado, le pedí a la profesora me diera la oportunidad de entrar y lo hizo, le entregue el documento y me senté en mi lugar junto a mi amigo del alma… una clase sin duda amena como todas aquellas que impartía ella, una profesora genial.

Cuando termino la clase me sentí libre de ese miércoles tan atareado aunque sabía que sería momentáneo ya que lo difícil estaba terminando el viernes cuando tendría que ponerme como loquita a trabajar en todo.

Vianey – Oye Pau no entregaste el trabajo de la profesora verdad?... – me pregunto cuando ya estábamos caminando hacia la salida de la universidad ella, Laura, mi amigo y yo – lo pidió cuando entro y se nos pasó avisarte – ósea… se nos pasó avisarte? Tuvieron 2 horas y no lo recordaron?

Yo – Y porque me dices hasta ahorita? – Le pregunte riéndome aunque estaba como diciendo “ush” – ni modo tendré que regresarme… adelántense si gustan las alcanzo en casa de Fátima – nos reuniríamos saliendo para continuar con uno de los tantos proyectos que teníamos, mi amigo se ofreció a acompañarme pero me negué.

Me dirigí a la oficina de la profesora volviendo nuevamente a la división de mi especialidad y cuando me vio solo dijo “Hay Paulina por qué tan tarde…” me caía muy bien así que solo le sonreí y me disculpe. Cuando Salí de su oficina me encontré con el profesor Abraham, el cual por una buena fuente sabía que me desea también en su cama.

Abraham - Hola señorita…

Yo – Hola profesor – por alguna extraña razón no me caía bien ese profesor así que decidí esquivarlo rápido, me dirigí a la oficina de Mauricio la cual estaba a unas cuantas puertas de ahí. – Hola como esta? – le dije mientras entraba dejando a Abraham fuera. Mauricio estaba solo viendo un programa en una pequeña pantallita que tenía.

Mauricio – Bien señorita gracias por lo del documento… - dijo mientras se ponía de pie y apagaba la pantallita – me dio mucho gusto haberle dado clases… - me comento mientras ponía sus manos en mis hombros.

Yo – Y ahora porque su comentario? – le pregunte sonriendo.

Mauricio – Bueno este será mi último periodo escolar en esta universidad… me ofrecieron un trabajo mejor y es una buena oportunidad – parecía sincero y me dio un poco de tristeza, era un buen amigo…

Yo – Bueno… ni modo profesor espero que le vaya bien… - le sonreí y nos abrazamos. Por un momento me sentí feliz que él se fuera si era para crecer, por otro sabía que perdía un buen amigo…

Mauricio – Te voy a extrañar mucho… - dijo cuándo nos dejamos de abrazar, era una linda despedida, aún faltaba para que terminara el periodo pero agradecía su sinceridad.

Yo – Bueno pues le deseo suerte vale… - le dije mientras estiraba mi mano y él la tomaba con la suya, le dirigí una breve sonrisa y salí de su oficina con un sentimiento de que algo no estaba bien.

Al llegar al pasillo vi nuevamente al profesor Abraham que se marchaba ya junto con otro profesor, la secretaria estaba aún sentada y cuando nuestras miradas se cruzaron lo hicieron también nuestras sonrisas. “Adiós” le dije sin más y ella respondió del mismo modo, pero antes de partir algo hizo que me detuviera, tenía que darle su despedida a un buen profesor y era el momento indicado, coloque mis cosas en un silloncito que estaba a un lado de mí, me quite el suéter y abrí un poco mi camisa dejando ver un bra negro y coqueto bajo ella, tome mis cosas, gire y aproveche el momento en que la secretaria se dirigía hacia la copiadora para volver a encaminarme a la oficina de mi profesor y amante de ocasión. Cuando llegue a la oficina estaba sentado pensativo y alzar la mirada se le dibujo una sonrisa en los labios.

Mauricio – Se te olvido algo Paulina? – Pregunto sin ponerse de pie y mirando discretamente mis pechos bajo esa camisa sensualmente preparada para él.

Yo – Si… quizás… bueno es solo que… - no se bien, pero el hacerlo en la oficina de la universidad se podría tomar como algo atrevido, aunque quería que el explotara lo que ya en dos ocasiones le había tratado de enseñar… a atreverse…

Mauricio – Estas bien? – Se puso de pie y se dirigió hacia mí – pareces un poco apresurada - y como no si lo que estaba maquilándose en mi mente me tenía con un vuelco en el estómago, coloco sus manos en mis hombros y añadió – Te deberías marchar a casa… estas cansada supongo....

Yo – Si tengo un poco de sed también… quizás un jugo me caería de maravilla – Jaque mate… le di en el clavo… abrí las heridas sangrantes de ese recuerdo que se quedara en su memoria por siempre.

Mauricio – Aquí? – me pregunto después de casi un minuto en el cual se quedó callado tratando imagino yo, de asimilar lo que por mi mente ya se estaba transformando en realidad.

Yo – No era esa tu fantasía?... – le dije sin más esperando su respuesta.

Mauricio – Eres impresionante… - me dio un beso en los labios y se dirigió a la puerta en donde hecho un vistazo rápido, tras cerciorarse de que estábamos a solas cerró la puerta y coloco el seguro… estábamos rompiendo otro limite más, uno aún más riesgoso que el anterior… pero ahora estábamos preparados para el sexo de despedida…

Se acercó a mi sin pronunciar palabra y nuevamente me beso, esta vez su boca no se separó de la mía y sus manos apretaban mi cintura… pronto comenzaron a bajar por la parte trasera hasta acariciar mis pompas apretadas bajo ese jeans de piel negro, sus manos eran firmes y sabían cómo acariciarme, como hacerme vibrar… estaba excitadísima y quería despedir a mi profesor como se debe de hacer cuando ya has compartido la cama con el…

Dejo de besarme y pude colocar mi bolsa y suéter en su escritorio, estorbaban… él se sentó en su silla y posteriormente me senté en el colocando una pierna a cada lado suyo abriéndome de piernas y colocando mi vagina justo encima de su pene que aún estaban protegidos por ropa… coloco sus manos en mis pompas nuevamente mientras nos besábamos y frotábamos de manera deliciosa, teníamos que ser más cuidadosos pues corríamos el riesgo de meternos en muchos problemas… la adrenalina lo valía…

Sus manos comenzaron a liberarme botón a botón de mi camisa, la cual no presento problemas… no sé por qué pero estaba gimiendo mientras besaba mi cuello, era exquisito, cuando me quito la camisa la arrojó al suelo y acaricio mis pechos sobre el bra… me empujo obligándome a bajar de él y una vez ambos estuvimos de pie se dirigió a la ventana y cerro las persianas, entraba poca luz pero era suficiente para darle un aspecto más íntimo al ambiente… más prohibido… me sentó en el escritorio y me abrió de piernas nuevamente colocándose en medio y acariciando mis pechos mientras besaba nuevamente mi cuello, era agradable estar ahí, quería hacerlo y que él me disfrutara por tercera vez…comenzó a quitarme el bra hasta que libero mis pechos desnudos frente a él, los empezó a besar de inmediato mientras acariciaba mis piernas, los devoraba y al mismo tiempo mordía el pezón que se ponía duro tras ser masajeado con su lengua y mordido con esos dientes eróticos…

Mauricio – Tienes unos pezones riquísimos… quiero ver tu ropa interior… - volvió a ponerme de pie… se hinco frente a mí y dio un beso en mi vagina por encima de los jeans… había entrenado bien a ese hombre y ahora sabía que me gustaba y cómo hacerlo en tan solo 2 sesiones… imagino que hubiera pasado si hubiéramos tenido más encuentros y se me pone la piel fría… su lengua recorrió mis jeans de piel desde la parte más baja hasta llegar al borde de ellos y sus manos comenzaron a desabotonarlo al momento en que mi vagina sentía el cosquilleo previo a ser aprovechada por una boca agradable…el botón de mis jeans salió fácilmente y sus manos comenzaron a bajar los mismos… poco a poco mis piernas aparecían desnudas hasta que mis jeans llegaron a mis tobillos, alzo mi pierna derecha y me quito mis zapatillas… después la otra y posteriormente mis jeans…

Cuando estaba ya solo con mi tanga se acercó nuevamente con cara de satisfacción total encantado por lo que tenía en frente, comenzó a besar mi vagina aun con esa delgada tela puesta, estaba realmente excitada y la dulce sensación de sus labios besar suavemente mi vagina se sentía deliciosa… hundió su nariz en mi vagina y la olio aspirando sonoramente…

Mauricio – Hueles delicioso… se percibe tu sexo y las ganas que tienes… me encanta tu tanguita… - su lengua comenzó a recorrer mi vagina nuevamente desde abajo hasta llegar a los límites de esa delicada tela negra que protegía mi ser… beso un poco mi vientre mientras sus manos recorrían mis piernas de abajo hacia arriba hasta que acariciaron mis pompas desnudas apretándolas de manera deliciosa… mordió por la parte de enfrente el límite de mi tanga y comenzó a bajar quitándomela con la boca, algo delicioso, me encanto su originalidad y sonreí viendo ese hombre morder esa delicada tela y bajándola de su sitio con la boca… cuando mi tanga estuvo en mis rodillas la dejo caer al suelo, la tomo en sus manos y la olio nuevamente… - Puedo quedármela?... – pregunto y sonreí dándole una respuesta incógnita… ansiaba sus labios en mi vagina así que me senté nuevamente en el escritorio sintiendo el vidrio frio en mis pompas que estaban calientitas al igual que todo mi cuerpo, abrí las piernas un poco invitándolo a probar de mi… se movió aun hincado colocándose en medio mientras yo colocaba mis manos detrás apoyándome para comenzar la faena… su boca se acercó a mi vagina, sentía su respiración cerca hasta que su lengua comenzó a jugar un poco con mis labios vaginales, se sentía bastante diferente a nuestra primera ocasión, le había dicho que tenía que practicar y lo había hecho no sé como pero el oral ahora me encantaba, al parecer había seguido lo que su maestra sexual le había indicado… le había enseñado entre otras cosas de acariciarme, besarme, y de llevarme al cielo en más de una ocasión… su labios y sus dedos se sentían deliciosos, más experimentados y aunque aún percibían un tanto inexpertos, el que estuviera poniéndole empeño le daba puntos extras… sus dedos invadían mi cuerpo de manera continua y a velocidad agradable mientras su lengua me daba un masaje estupendo… coloque mi mano izquierda en su cabeza y comencé a acariciar su cabello mientras le agradecía con unos cuantos gemidos silenciosos, se había esmerado y merecía su premio… se colocó de pie tras unos minutos, no había dado un orgasmo oralmente pero al menos ya me tenía súper excitada deseando tenerlo dentro de mí, se comenzó a desnudar mientras yo me encontraba aun en la posición con las piernas abiertas y acariciando mi vagina preparándola para lo que venía, se desnudó y dejo su ropa a un lado, baje del escritorio y me hinque ahora yo, era justo…tome su pene ya conocido y comencé dándole unos pequeños besitos en su punta, lo sujete con mis manos y mordí su cabeza para posteriormente comenzar a meterlo totalmente en mi boca, era grande y de buen grosor… lo mamaba de manera agradable mientras el sujetaba mi cabeza y agradecía diciendo quedamente – estupendo Paulina… estupendo… - me gustaba estar hincada frente a él con su pene en mi boca, disfrutándolo… di unas cuantas lamidas tímidas en todo su largo mientras le indicaba que el placer oral estaba por terminar, volví a dar un beso un tanto sonoro en su punta y voltee a ver a ese hombre de pie que me miraba con una sonrisa en los labios, me levante y nos besamos intercambiando sabores de cada quien… me llevo a la orilla del escritorio y volví a subir en él, alcance mi bolsa y saque un condón de ella, lo abrí y lo coloque suavemente en la punta de su pene, lo deslice hasta colocárselo y di un apretoncito rápido, se acercó posicionando su pene justo en los límites de mi cuerpo. – Lo quieres?... – pregunto mientras me daba un beso – si lo quieres pídemelo… - volvió a besarme, totalmente un amante diferente ahora.

Yo – Hágame suya profesor… - le respondí mientras unía mis labios a los suyos y comenzaba a sentir su cuerpo dentro, su pene se empujaba de manera deliciosa invadiendo cada parte dentro de mi vagina… sentí recorrer su pene dentro hasta que nuestros cuerpos quedaron completamente unidos…

Mauricio – Tu vagina es tan cálida como la primera vez que la tuve para mi… siento su calorcito abrazarme…

Yo – Me deseas?... – le pregunte casi en susurro pues su penetración me había robado un quedo gemido, permanecíamos inmóviles en esa posición y con su pene erecto dentro de mi vagina.

Mauricio – Con todas las ganas que un hombre puede desear a una mujer… - salió un poco y comenzó a moverse suavemente, entrando y saliendo de manera delicada.

Yo – Profesor y con esto puedo exentar? – le pregunte imitando una voz frágil e inocente mientras el comenzaba a moverse más rápidamente y acariciaba mis pompas.

Mauricio – Veremos… tienes muchas ausencias… - sus penetraciones se volvieron más ricas cuando incremento la velocidad, el sonido de nuestros cuerpos se comenzó a hacer presente… - aunque si complaces a tu profesor puede que considere tu nota. – entraba de manera deliciosa y comenzó a besar mis pechos y morder ligeramente mis pezones mientras yo cerraba los ojos y me entregaba a ese hombre, me sentía feliz y había olvidado todo el estrés que tenía encima, sin duda alguna el sexo es un gran desestrès. Mis gemidos eran ahogados en mi garganta pero realmente me estaba gustando sentirlo dentro acariciando mi cuerpo y penetrándome de manera estupenda. Su pene me atravesaba delicioso cuando su boca besaba ahora mi cuello. – coges estupendo Paulina… ya no te daré clases… puedes faltar las veces que quieras… siempre y cuando las recuperes en mi cama… - era un buen amante y ya sabía usar las palabras de manera adecuada.

Yo – Y el examen profesor – Le pregunte mientras su pene me atravesaba rudamente, ya no era el tímido de penetraciones suaves, se había graduado y ahora era un amante como me gustan.

Mauricio – Tienes razón… esa es calificación aparte… tendrás que poner más de tu parte… vas a tener que darme esas nalguitas para ver si apruebas…

Yo –Tómelas… todo por mi calificación. – le indique mientras sus penetraciones eran estupendas, realmente si hubiéramos seguido en esa posición hubiera tenido un orgasmo delicioso.

Mauricio – Entonces dámelas… - dijo mientras se detenía y comenzaba a salir de mi lo que me robo un gemido delicioso. Me ayudo a bajar del escritorio y me beso una vez más, coloco sus manos en mi cintura y me obligo a girar dándole la espalda, se pegó a mis pompas y pude sentir su pene en medio de mi… se empujó un poco frotándose levemente para posteriormente obligarme a agacharme y exponerme nuevamente a él, mis pechos tocaron el frio cristal y me robaron un escalofrió momentáneo, estaba inclinada frente a él entregándole mi cuerpo nuevamente, con sus manos separo mis piernas dejándome inclinada con las pompas alzadas y las piernas abiertas…coloco su pene en medio y comenzó a meterlo suavemente, acaricio mi vagina humedeciendo sus dedos un par de ocasiones y los frotaba en medio de mis pompas preparando el camino para su amiguito. Comenzó a introducirse dentro de mí invadiéndome deliciosamente hasta que su pene estuvo totalmente en mis pompas, ahora me cogía por detrás. – Con estas nalgas tan bonitas tienes un 10 perfecto pero ahora déjame gozarlas. – empezó a darme nalgadas suaves y algunas duras, mi cuerpo se empujaba cada que el entraba de mí y procuraba apretarlo de manera que sintiera que también lo disfrutaba, me encontraba ofreciéndole mi cuerpo de manera riquísima. – Te gusta?.

Yo – Si profesor… - era delicioso estar en su oficina de la universidad, inclinada con los pechos desnudos pegados al escritorio mientras él estaba colocado detrás de mí penetrándome duramente y llenándome de un placer que solo la adrenalina puede regalar…

Mauricio – Que pasa si abren la puerta? – la simple idea me encanto y me cuestione nuevamente… que pasaría si alguien entra y ve al profesor desnudo con una alumna inclinada ofreciéndole las pompas, desnuda y teniendo sexo?... sus penetraciones me llevaban a otro mundo mientras imaginaba una escena similar, era delicioso poder disfrutar de un amante en situaciones prohibidas, su pene no frenaba sus entradas y mis pompas recibían el dulce castigo de una buena cogida infraganti en la universidad. Duramos varios minutos así teniendo sexo agradable, a menudo se me escaparon algunos gemidos sonoros que quedaron ahogados pronto entre esas 4 paredes, algunos eran gemidos suaves que se emparejaron con los leves sonidos de su cuerpo chocar al mío y que inundaban el silencio de esa pequeña oficina. Nuevamente salió de mí y sin decir nada se sentó en su silla… - Ven aquí y dale lo que le gusta a tu profesor… - indico una vez que me incorpore dejando esa dulce y bella posición. Su indicación me encanto, ahora tomaba un poco más el control - quiero que ahora tú te ganes la calificación… - tome mi bolsa y saque otro condon, lo abri lo extraje, tome su pene aun erecto y quite lentamente el condon y coloque el nuevo en su posicion, me dio su mano y ayudo a colocarme encima de él y nuevamente abierta de piernas, una a cada lado suyo… antes de dejarme caer sobre el coloco su pene en la entrada de esa vagina húmeda, me hundí en mi profesor que colocaba sus manos en mis pompas y besaba esos pechos que comenzaban a vibrar con cada movimiento de mi cadera. Me movía de adelante hacia atrás de manera constante y a velocidad rica, su pene era placentero y realmente estaba gozando.

Yo – Le gusta profesor?... le gusta tenerme así en su oficina ganándome una calificación como la alumna puta que soy? – Es la única vez que me he llamado así a mí misma, pero que más daba, era delicioso el momento y lo valía… su pene se sentía duro y exquisito.

Mauricio – Sin duda… eres mi alumna favorita. – Apretó duramente mis pompas, el momento era extremadamente rico.

Me cogía de manera deliciosa y había colocado sus manos en mis caderas obligándome a moverme de manera circular encima de él mientras gozábamos del momento, era una ocasión de despedida y valía la pena el riesgo… su dedo comenzó a entrar por mis pompas donde anteriormente había estado su pene y empezó a llenarme de placer por ambos lados, eso no se lo había pedido y me encanto que lo hiciera pues sentía delicioso estar siendo penetrada por los dos lados…

Voz – Profesor Mauricio… - Indico una voz al momento que se escuchaban unos golpecitos en la puerta… sentí que explote en ese momento, estaban a punto de descubrirnos, y en vez de detenerme como hubiera sido normal, me comencé a mover rápidamente sin detenerme, realmente no quería parar, la perilla de la puerta se giró – Profesor Mauricio… - volvió a indicar la voz sin poder abrir la puerta ya que tenía el seguro.

Yo – Respóndele… - le dije… más bien lo obligue a hacerlo mordiéndolo del labio superior mientras me movía gozando de su pene, sentía un orgasmo invadirme y no podía parar, me movía rápidamente gozando del momento tan estupendo en el cual nos encontrábamos involucrados ahora… a punto de ser descubiertos… la adrenalina estaba al mil y mi vagina lo resentía llenándome de placer.

Mauricio – No. – Me dijo con la cara blanca pero sin perder su erección tan estupenda.

Yo – Que lo hagas… - Le ordene moviéndome de manera más fuerte, el orgasmo ya estaba a unos segundos…

Mauricio – Quien? – pregunto con voz entre cortada mientras yo explotaba de placer, el orgasmo me invadía de manera deliciosa y no pude evitar gemir de manera un poco más sonora, estaba completamente segura que la persona que estaba detrás de la puerta me había escuchado.

Voz – No nada… - dijo la voz y comprendí que nos habían descubierto, apretó mis pompas haciendo que incrementara la velocidad salvajemente.

Mauricio – Ya nos descubrieron… eres una perra riquísima… - estaba más que extasiado, le encantaba lo que paso pero quería terminar ya y el empujón de adrenalina hizo que lo hiciera – Que ricooooo!!!… no te salgas quédate así unos segundos quiero sentirte… - me movía mas suavemente exprimiendo todo lo que podía eyacular mientras me miraba con una expresión de placer y preocupación… - delicioso… realmente delicioso corazón… pero tenemos que actuar rápido.

Salí de él y de pronto fue como una bofetada… que había hecho?... me había metido en un problema, estoy segura que ya nos estarían esperando. Tome mi ropa y me coloque rápidamente el bra y la camisa recogiéndolos del suelo.

Mauricio – Puedo quedarme con esto cierto? – me mostro la tanga negra que sostenía en su mano derecha.

Yo – Quédatela… como puedes pensar en eso en este momento? – Le pregunte mientras me colocaba los jeans sin nada debajo, mi tono de voz era entre excitante y reprochante.

Mauricio – Tranquila… si hubiera sido una profesora ya estaríamos en problemas… fue una alumna… solo correrá el rumor… que excitante no crees? – pregunto mientras se ponía su pantalón de vestir… se acercó y me beso, un beso agradable pero el miedo comenzaba a invadirme…

Yo – Sal tu primero… le dije obligándolo a salir… abrió la puerta y hecho un vistazo rápido… la angustia, la adrenalina, el morbo, lo prohibido hicieron que me volviera a excitar de una manera considerable. Mauricio salió de la oficina y tras unos segundos que parecieron una eternidad volvió. – Que pasa? – le pregunte un tanto angustiada.

Mauricio – Todo parece en orden… puedes salir sin problemas… - me dio un beso que no respondí – ven sal después de mi… distraeré a la secretaria… - Salí después de él y vi por el reflejo de un cristal que se acercó a la secretaria solicitandole un documento, ella tomo un folder lo saco y se dirigió a la copiadora… era el momento de huir… pase cerca de Mauricio e intercambiamos miradas y sonrisas de complicidad… quien nos habría escuchado?… no lo sé… Salía del edificio de mi división cuando una mano me sujeto del brazo…

Vianey – Eras tu??? – dijo la voz antes de poder ver a la persona que me había sujetado, tenía los nervios de punta… - te acostaste con Mauricio? – Me pregunto en susurro un tanto sorprendida, intrigada y bastante curiosa, ahora sabía quién había tocado a la puerta.

Yo – De que hablas?… - Le dije mientras miraba a los lados verificando que nadie pudiera escucharnos e intentando controlar mi corazón que latía a mil por hora, disimulando el tono colorado de mi rostro, por un lado no importaba que hubiera sido ella ya que también había tenido encuentros con algún profesor, por lo que el secreto estaba bajo llave, aun así preferí ser discreta.

Vianey – No te hagas… regrese a buscarte y cuando toque a la puerta de la oficina de Mauricio por otro asunto escuche claramente que estaba teniendo sexo con alguien… de verdad que me sorprendes… tu haciendo algo así?... valla que nunca lo imagine de ti…- dijo sonriendo de manera picara… creia que era yo pues era la unica que acababa de salir... era una buena amiga aunque tiene la facilidad de ser “chismosa”

Yo – Como cómo?... – mostré un poco de sorpresa y sonriendo demostrando complicidad. – Eh estado buscando a la profesora y no la encontré… por qué dices que estaba teniendo sexo? – le pregunte disimulando mi nerviosismo, mis piernas temblaban realmente no quería que se supiera.

Vianey – Hay si aja… sabes que puedes contar conmigo… - dijo sin más, me costaría trabajo convencerla pero tenía que lograrlo.

Yo – De verdad… la he estado buscando para darle el trabajo mira… - Abrí mi bolsa y saque mi carpeta, para mi suerte tenía varios folders, tome uno al azar y se lo mostré. – Aquí está mi trabajo… de verdad estaba con alguien en su oficina? – para mi fortuna no tomo el folder ni lo abrió si no me hubiera descubierto.

Vianey – Si enserio pensé que eras tú… - la había convencido y me sentí bastante aliviada… - y si no eras tú tiene que estar aun en el edificio la chica ya que no ha salido nadie más que tu… ven esperemos a ver quién es… - sentí un vuelco en el estómago, ya habían salido las demás alumnas de la división pues ya que era tardecito, no creí que alguien más estuviera en ella pero implore que así fuera.

Esperamos unos 15 minutos en los cuales nadie salía, mi amiga estaba entusiasmada y cada que le decía que nos marcháramos ella decía “no espera que quiero ver quien es…” demonios, estaba en un lio… tras cinco minutos más en los que creí que todo mi cuento se iría por el drenaje una silueta comenzó a aparecer, una chica de jeans azules y blusa verde salía de la división, sentí un alivio impresionante.

Vianey – Mira es Janeth… - mi amiga había estado esperando ver la chica que había estado teniendo sexo y por fortuna para mí y mala suerte para Janeth le tocaba cargar con una penitencia que no era suya… Janeth es una chica blanca de pelo negro, alta y algo bonita aunque lo mejor de ella era su cuerpo… cuando salía se acomodaba la blusa lo que termino de convencer a Vianey… - No inventes que puta salió Janeth… y yo pensando que eras tú…- sonreímos mientras Janeth pasaba frente a nosotras y nos sonreía de igual modo sin detenerse y despidiéndose con la mano y un “Adiós”, era una buena amiga y estudiaba en otro salón pero para su mala fortuna tuvo que salir en ese momento. El camino a casa de mi amiga fue realmente largo… Vianey no dejaba de hablar de los gemidos que escucho en la oficina. - Nunca lo creí de Mauricio el tan recto que se ve y bueno… Janeth sabe ganarse su calificación. – Vianey es buena amiga aunque es de las personas que si te descuidas habla mal de ti en cuanto puede… sabía que los rumores correrían.

Yo – No vayas a decir nada eh Vianey – le advertí mientras girábamos en la calle donde vivía mi amiga Fátima.

Vianey – Como crees que diré algo… bueno quizás solo un poco… - me dirigió una sonrisa cómplice y realmente me sentí mal, estaba arruinando la reputación de Janeth que hasta el momento era una buena chica… de Mauricio bueno, el sabia el riesgo pero aun así tenía que hacer algo.

Yo – No enserio no digas nada… o quizás se enteren de tus acostones con el de informática… - le dije sonriendo entre bromeando pero en tono amenazante.

Vianey – Hash siempre de aguafiestas… ok prometo no decir nada… - mi amiga se enojó conmigo pero le había quedado claro, no diría nada y nunca lo hizo, al menos yo nunca escuche rumor alguno…

La tarde corrió genial pero para mí mala fortuna la adrenalina causada al final de mi experiencia sexual me había dejado más excitada que antes de que lo hiciera… por la noche había quedado de verme con mi novio y al parecer por mi estado sabía que habría una reconciliación… quizás no con un sexo como me agrada pero apagaría el fuego corporal que se había incendiado nuevamente en mi…

Espero que les haya gustado mi relato jeje es la ultima vez con Mauricio jejeje

Mis demás relatos pueden encontrarlos en el siguiente link espero les gusten, un beso para todos...

🔗

Paulina.

— paulina22omind

18 de agosto de 2013

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paulina22omind

Escrito por

1 seguidores ·Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • jrba
    jrba · 18 de ago de 2013

    Que delicia, excelente, un abrazo Paulina

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