Este era un viaje planeado desde varios días atrás, varios compañeros de la oficina (call center) para ir a una finca en Copacabana (Antioquia), éramos como 15 los que al fina fuimos entre hombres y mujeres, la lista inicial era como de 50, se llevo mucha comida, mucho alcohol y para ser sinceros llevamos mariguana.
Salimos el sábado temprano y parte del paseo era hacer la vaca para comprar las cosas, discutir cuanto va para la comida y cuanto para la bebida, como nos vamos a ir recatear a los conductores, insistirle para que meta en un chivero a todos, en fin esas cosas; la condición de esta salida era nada de novios y novias y lo que pasara allí, se quedaría allí.
Entre los que íbamos había un man, mas bien nuevo, que desde que llego, se creía la mamá de los pollitos, con unas ínfulas de galán de telenovela, y el mas teso, el que todo lo sabia, no lo trataba mucho por que no me caía muy bien, pero eso si ese man estaba muy bueno: era alto como de 180 cm, cuajito, tenia unos brazos gruesos y ese día en la piscina me di cuenta que tenia unas piernas; era velludo, con unos labios carnosos, unos dientes blanquitos y parejitos con una sonrisa de protagonista de novela venezolana; cejon con ojos color miel. A el lo llamaremos Miguel.
Allí también iba mi mejor amigo; el es flaco, alto muy bien parecido y apetecido por su trasero; unas nalgas duras, redondas y paraditas, que al ponerse cualquier cosa, ya sea un jean, pantalón o pantaloneta se le forraba tanto atrás, el culo, como por delante un bulto donde se le veía una verga enorme. El era de los pocos que sabía que yo era gay y tenía un maricometro más efectivo que yo, algo que siempre me hizo dudar. A el lo llamaremos Rubén.
Ese día al llegar nos pusimos pilas a hacer un sancocho para todo el fin de semana y beba y beba guaro, y fume y fume porro; ya entrada la noche unos cuantos ya estaban llevados a los cuales no dudamos en pintarlos con maquillaje. Entre ellos estaba Miguel que resulto ser ebrio baboso y acosador, empezó a tocarle las nalgas a las peladas y dizque les mostro el pene; ya las mujeres lo empezaron a ver ya muy chocante y el embutieron mas guaro para que se fuera a dormir y así fue a las 7 de la noche ya estaba dormido.
Yo que ya estaba como prendo, decido ir a morbosear a esta borracho; en parte por vengar a mis compañeras y por otra parte por que estaba muy bueno, pero Rubén, no se como se las pillo y no me dejo; la noche siguió y empezaron a caer rendidos mas y mas, ya como a las 3:00 am solo quedábamos cuatro: otro compañero y compañera que estaban en su cuento romántico, Rubén y yo, de pronto apareció Miguel, con ganas de seguir enfiestado, allí la pareja aprovecho para ocupar la cama de Miguel a hacer sus cositas y quedamos solo los tres y seguimos bebiendo y fumando, hasta que Rubén nos abandono.
Miguel otra vez prendo, me propuso hacer algo bien loco y yo lo rete a que no era capaz de correr empelota alrededor de la piscina y sin dudarlo mucho lo hizo , yo aproveche y le escondí la ropa, el persiguió y yo me tire a la piscina para huirle, pero la verdad era para esconder mi erección, el también se tiro y me siguió persiguiendo y en una esquina, me acorralo, para que le devolviera la ropa, yo le dije que se relajara que no había nadie que lo viera y que yo tenia uno igual; siguió intentándome quitar su ropa y mas cerquita lo tenia y rozándome con sus partes mi culo y diciéndome que nadie la tenia tan grande como el (en ese momento por la corrida yo no le había podido ver bien la verga a Miguel) yo le contesta que era como cualquiera a lo que el respondió saliéndose de la piscina y mostrándomela en todo su esplendor, yo me quede boquiabierto ante tal espectáculo, en verdad si estaba grande y bonita con un gran prepucio que le tapaba la mitad del glande y unas guevas redonditas y rosaditas, parecía de adolescente (para esa época tendríamos 23 a 25 años).
A la final le di la ropa pero no se la puso otra vez (seguíamos dentro de la piscina), me dijo que ahora me tocaba a mi, hacer algo loco, a lo que le conteste que hablara pues y me dijo: mete el chimbo en el hueco de la piscina que succiona, a lo que yo le conteste que ni de riesgos, que de pronto eso me lo atrofia y que todavía me quedaba mucho por recorrer y además que si quisiera que algo me lo succionara, que lo ponía a mamar a el, en esas me da por mirar y el estaba ya medio erecto y se dejo venir y me dijo: pélelo pues, yo con una risa nerviosa me subí al borde de la piscina y lo saque, el lo cogió me dijo en tono burlesco que no era tan grande como el de el y empezó a chupármelo, lo hacia como si tuviera experiencia, lo chupaba muy rico y me pasaba la lengua por el frenillo y por el borde del glande y luego se lo metía todo en la boca, me chupaba las guevas, se las metía las dos a la vez luego de a una, me lamia el pene a lo largo y luego se lo volvía a meter todo hasta que ya no aguante y le dije que me venia, entonces me saco del todo de la piscina y quede acostado ya un poco mas lejos del borde, siguió masturbándome y me vine en mi abdomen, pecho y hasta en la cara me alcanzo a caer, me limpio con la pantaloneta de el y me dijo que le tocaba a el, yo haciéndome el macho le conteste que no, pero en sin mucho esfuerzo me coloco en posición de frente a su verga, y yo no soy de palo y me metí toda esa verga, sabia cloro de la piscina en un comienzo luego sabia delicioso algo saladita por que le empezó a salir el precum muy rápido, me dijo que lo chupaba muy rico que nunca se lo habían chupado así y que hace rato no hacia nada por que la novia le corto los servicios por la ida a dicha finca, por lo que me cogió la cabeza y me dijo que parara, yo sorprendido, pare y le pregunto que había pasado, se paro me cogió de la mano y me hizo parar a mi, me levo detrás del cuartico de la bomba de la piscina, me volteo para que quedara de espaldas a el y me puso una mano en el vientre otra en la espalda y me doblo la cintura de manera que mi culo quedara expuesto; me lo lubrico con saliva y metiéndome dos dedos por unos segundos, el ya la tenia lubricada con mi saliva y el precum, apunto y me penetro de un solo golpe, fue algo doloroso y casi se me sale un buen grito pero me contuve por que cerca había varia gente durmiendo, el siguió un poco brusco y muy rápido, yo le dije que se calmara que le diera suave que eso dolía, entonces mermo la velocidad y la agresividad; ya cuando lo estaba disfrutando llego Rubén, y pego un grito: Alejo cochino que estas haciendo…….
Por el momento les dejo hasta ahí, espero comentarios a ver si publico la continuación.








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1 comentario
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login Entrarchimbita pero terminalo que esta bueno jajaja