Me penetro de un solo golpe, fue algo doloroso y casi se me sale un buen grito pero me contuve por cerca había varia gente durmiendo, el siguió un poco brusco y muy rápido, yo le dije que se calmara que le diera suave que eso dolía, entonces mermo la velocidad y la agresividad; ya cuando lo estaba disfrutando llego Rubén, y pego un grito: Alejo cochino que estas haciendo, yo que estaba en cuatro en ese momento, me quise parar, pero Miguel siguió como si nada estuviera pasando; en ese momento vi como Rubén se acercaba hacia nosotros y le dije que me esperara en otra parte, el hizo caso omiso y alcance a ver cuando venia, y a pesar de la oscuridad, una gran sonrisa, una cara de pícaro y como se manoseaba el paquete que cuando llego a mi lado, vi que tenia una gran erección.
Miguel en son de charla le dijo que hiciera fila que el ya iba a acabar; a lo que Rubén contesto que no había problema, que el se iba a entretener con otro cosa, se acerco de frente y me dijo: usted siempre a dicho que es muy bueno chupando verga; empiece pues, yo ni corto no perezoso, le mande la mano y acaricie su gran verga por encima de la pantaloneta, la tenia muy dura y de verdad que era grande como el mismo Rubén decía “la jeringa de veterinario”, se la saque, le baje la pantaloneta del todo y empecé a acariciar esos muslos duros y velludos a besarle los testículos y a masturbarlo, pasando el dedo pulgar por esa gran cabeza, y el a penas gemía; quería alargar el momento lo mas posible, mientras tanto Miguel seguía culiandome con fuerza y yo disfrutando por todos lados.
Comencé a besar esa enorme verga y a tragármela entera, de verdad que era grande, tanto que tenia que abrir toda la boca para que me entrara, aun así la tuve toda adentro hasta que mi nariz toco su pubis que estaba totalmente depilado, lizo y con un olor a macho y sexo, cada vez que me tragaba esa tranca, sentía el reflejo vomitivo y tenia arcadas, pero continúe, de vez en cuando le besaba la cabeza, le pasaba la lengua por el borde del glande y Rubén apenas gemía y se retorcía, yo le acariciaba las tetillas que las tenia duras y paradas, los pectorales bien formados y ese pecho delicioso depilado que tenia, mientras, Miguel seguía clavándome fuerte y se sentía el ese sonido de golpeteo entre mis nalgas y sus muslos, se recostó sobre mi espalda y me besaba las orejas y me lamia el cuello, sentía el sudor de su pecho y abdomen en mi espalda, me abrazaba fuerte y me decía: que rico papasote; gemía y gemía cada vez mas fuerte y sentí un chorro con mucha presión y calientico dentro de mi culo culminando con un aaaaah; lo dejo un rato metido hasta que se le puso flácido y le dijo a Rubén, parcero le toca, ya se lo deje bien lubricadito.
Rubén saco su verga de mi boca y se dirigió hacia mi culo, yo todavía estaba en cuatro y me empezó a tocarme el hoyo con los dedos y me introdujo dos que entraron facilito, luego empezó a rozarme su verga en mi raja y me la pasaba suavemente de arriba abajo, se agacho y me dijo: lo quiero en otra posición, que me quería ver la cara; tiramos una toalla en el piso, y otras enrolladas que las puso debajo de mi espalda, dejando mi culo un poco mas alto, me cogió las piernas las monto sobre sus hombros y me siguió pasando la cabeza de su verga por mi hoyo y con un movimiento muy suave la fue introduciendo lentamente a pesar del gran tamaño, se sintió delicioso pues ya tenia el culo muy dilatado y lubricado, yo me sentía en la gloria, eso no era solo sexo, había una conexión, ese sentimiento reprimido que siempre sentí por mi mejor amigo Rubén, salió a flote en realidad sentía que me estaba haciendo el amor, fue todo lo contrario que Miguel; él me miraba fijamente con una cara de ternura y fue acelerando las embestidas y me preguntaba que si me dolía y paraba, yo le dije que para nada que lo quería mas duro y fuerte.
En esas Miguel se me acuesta junto a mi y me empieza a masturbar, a acariciar mi pecho y abdomen mientras me soba la verga contra mi costado y me besa apasionadamente, el movimiento de mano de miguel era espectacular, no solo era de arriba y abajo sino que me masturbaba girando la mano, luego se puso en otra posición y me empezó a mamármelo, en esas me vine en la boca de Miguel, que no paro hasta no tragarse todo mi semen, me dejo la verga totalmente limpia, en esas Rubén seguía penetrándome y los espasmos hacían contraer mi ano, por lo que se vino también dentro de mi; también con una gran cantidad de semen, saco la verga y nos ayudo a parar a Miguel y a mi y me dio uno de los besos mas apasionados de vida; como ya estaba aclarando yo me dispuse a lavarme en las duchas para la piscina y ellos a buscar la ropa, nos vestimos y nos fuimos a dormir. Con Miguel no se volvió a tocar el tema, creo que ni se acuerda, pero con Rubén, empecé una corta pero apasionada relación.
Espero les guste y por favor comenten.








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1 comentario
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