Por fin en vacaciones de la universidad, se llego el día tan esperado para ir a acampar, arreglamos para salir un martes bien de madrugada, la idea era ir en un plan de gamineria, ahorrando lo que mas se pudiera pero teniendo respaldo de dinero por si las moscas, quedamos de encontrarnos en el sector llamado La Primavera en Caldas a las 7 am y de ahí a echar dedo, piratear o autostop como lo quieran llamar; íbamos para un sector a 5 min de Bolombolo en la vía de allí a Santa Fe de Antioquia al borde del rio Cauca, después nos desviamos por una quebrada y allí estaba el sitio para acampar.
Para este paseíto solo íbamos antenas, cuatro hombres, mi compañero de toda la carrera y mi amigo con derechos en esa época, Mario, el cual es de Amaga o amagay como lo llama el aunque desde que empezó la U, vive en Medellín; otro compañero de la carrera que aunque llevaba mas semestre que nosotros veíamos materias con el, ya que era medio vago pero un bien, de nombre Cristian; el otro es una conquista de Cristian, también de universidad pero de otra carrera al cual Cristian se quería comer, e iba a aprovechar la acampada para la estocada final; este ultimo de lama Raúl.
Ya con todo listo y planeado, me llamaron el lunes para una entrevista de trabajo el día martes a las ocho de la mañana, yo no podía dejar pasar la oportunidad y les comente a mis compañeros y la única solución es que ellos pasaban por mis cosas se las llevaban a la hora acordada y que yo cayera mas tarde después de la entrevista, Mario me dijo que fresco que en La Primera conseguía transporte hasta Bolombolo fácil ya fuera en transporte publico o echando dedo.
Bueno, después de la entrevista, salí despreocupado a la acampada ya que no había pasado, y con un poco de pereza para arrancar camino yo solo, estando en La Primavera, tome la decisión de tomar transporte publico por que me daba susto piratear yo solo, aunque algo dentro de mi me decía que no fuera cobarde y que intentara mientras pasaba el bus, ya eran como las 10:30 am y el calor empezaba a subir y después de varios intentos a toda clase de carros, le puse el dedo a una volqueta y me paro, vi que solo iba el conductor, ósea que me podía ir adelante, no me fije muy bien en el man, que me pregunto: ¿pa donde va?, yo le conteste que para Bolombolo y el me dijo esta de buenas, paso por ahí; me subí me acomode, vi que era una volqueta muy nueva con el tablero todo digital y olía a nuevo.
Cuando termine de observar dicho vehículo, mire bien al conductor o volquetero, y me quede boquiabierto, era un man joven como de 25 a 28 años, no era el típico conductor que uno se encuentra por esos lados (normalmente son muy sucios por que transportan carbón) este man era blanco, de ojos verdes, cejon y con unas pestañas largas que resaltaban mas esos ojos, los labios eran muy rojos que contrastaba con lo blanco de la piel y un candado que tenia de barba muy negra, y una sonrisa con dientes blancos; se parecía a Manolo Cardona un poco mejor), tenia una gorra blanca, una camisa de cuadros de manga estrecha donde se podía ver que se ejercitaba los brazos y sin abrochar los últimos botones donde se le veía un pecho muy bien formado y peludo, aunque se notaba que se pasaba la maquinita; se presento mirándome con una gran sonrisa y como diciéndome que despabilara: mucho gusto Gustavo; y mirando ya la carretera.
Yo reaccione de inmediato, le conteste: lo mismo parcero; Alejandro, me volvió a mirar y yo que me derretía, paso un rato de un silencio incomodo y Gustavo para quebrar el hielo me dijo: menos mal que me encontré con una persona agradable para poder conversar, que el era muy hablador pero que si me chocaba se quedaba callado; a lo que le conteste: que para nada que a i también me gusta conversar mucho; hablamos pendejadas por un rato y me pregunto que: que iba a hacer yo en Bolombolo; le conté de la acampada, del sitio y de con quien iba, el man me generaba confianza y el me dijo que me dejaba al pie del sitio pues el iba a hacer un mantenimiento en la vía ya mencionada.
Seguimos charlando y me diciendo: hay usted tan velludo, y me cogió los pelos de la mano y yo le dije que el no se quedaba atrás y le hice lo mismo; ya se sentía como cierta tensión entre los dos pero ningún se atrevía a dar el siguiente paso el man sabia que me gustaba por que yo no lo dejaba de mirar, seguimos charlando y me conto que era de Amaga y le comente de Mario mi amigo, se lo describí y me dijo a si yo lo conozco, y con una mirada toda picara me dijo: ese man es mas cacorro, ¿quien sabe como lo conoció usted? y se rio, a lo que yo le pregunte: ¿que el como sabia que Mario era cacorro? Se volvió a reír y a mirarme y me dijo: si le contara; y yo le dije: cuente a ver; el me volvió a mirar y me dijo de la misma manera que usted se dio cuenta. Yo ahí con la arrechera a mil le conteste: como así, a usted el también se lo culió.
El me miro pasmado, con una sonrisa y me contesto que desde sardinos desde que estaban en el colegio, pero que cuando se fue para Medellín ya nunca mas se volvieron a comer, a lo que yo le conteste que a partir de ahí al que se culiaba era a mi; el me pregunto que: ¿si solo me gustaba que me penetraran o penetrar también? Yo le dije que de todo que me gustaba también mucho penetrar y ahí si que se sonrió, me miro y me dijo y usted así todo velludo y yo con esta arrechera, yo le dije que por eso no se preocupara que yo se la calmaba de una, tocándole ese delicioso pecho dirigiéndome hacia a bajo, el me paro me dijo que esperara se estacionaba en un sitio que nade nos viera, se desvió de la vía y se entro por una trocha y se estaciono en una curva.
Este man que se estaciona y yo lo empiezo a tocar por todas partes, nos quitamos los cinturones de seguridad y nos dimos un beso que casi nos comemos las lenguas, que jugueteaban en las bocas de ambos, nos abrazamos duro queriendo ser una sola persona, yo le tocaba esos brazos, la espalda, las nalgas y los muslos, el me apretaba duro contra el; en medio de todo logre quitarle la camisa y me quite la mía, el empezó a besarme el pecho y a mordisquearme las tetillas, y yo a quitarle y a quitarme los jeans, ya los dos en bóxer volvimos a besarnos por todos lados, me beso en la nuca de una manera que me hizo estremecer, nunca nadie me había hecho así , siguió con mi pecho mi barriguita y allí me bajo los bóxer y yo termine de quitármelos, me beso los muslos me chupo las guevas se metía de a una en la boca después la otra y luego las dos; empezó lamiendo de arriba abajo mi verga, pasando la lengua por el frenillo y me hacia erizar, hasta que empezó a mamármelo en forma, se lo tragaba todo sentía como cerraba la garganta cuando lo tenia todo adentro, yo lo pare y le dije que ve iba a hacer venir rápido y que me lo quería culiar, bus que en mi morral condones y lubricante (llevaba una cantidad considerable sabiendo para donde iba), la arrechera era tanta que solo me puse el condón, le eche lubricante en el hoyo y en la verga y lo senté, eso entro como suavecito como con mantequillita, se ve que al man se lo culiaban bastante. Empezó a moverse de arriba abajo una elegancia de cabalgada, después hacia atrás y hacia adelante, hacia los lados, ese man se movía como si fuera una licuadora y yo me sentía que iba a estallar, mientras yo lo masturbaba, le acariciaba ese pecho, le besaba y le mordía la oreja; no me demore en venirme, pues estaba cargado esperando desfogar en la acampada, me salieron litros de semen, el se dio cuenta y me dijo; a que pesar yo quería que se viniera en mi boca, yo sin aliento le dije que pa la próxima pero el se podía venir en mi pecho.
El se volteo mientras me quitaba el condón y chupo los restos de semen que quedaron el mi pene medio flácido, y yo lo acomode para empezar a mamárselo, lo tenia bien duro, y era mas bien chico como de unos 14 o 15 cm, tenia un prepucio que le cubría el glande y la piel de toda la verga era lisita, blanca y el glande rojito como una cereza, parecía el pene de un adolescente, empecé a chupársela y a juguetear mi lengua con esa cabecita y a cómemela toda y no demoro en venirse y lo hizo en mi pecho todo ese semen caliente cayo en mis vellos del pecho mientras el gemía y seguía viniéndose; se acomodo y me lamio todo el semen que tenia en el pecho y luego me dio un beso compartiéndolo conmigo.
Quedamos mamados, nos limpiamos, nos vestimos y salimos otra vez a coger camino, ya estábamos cerca como a 20 min, me dijo que no le contara a Mario, pasamos Bolombolo y seguimos a mi destino, intercambiamos números y le dije que lo esperaba por allá, y el me dijo que me quedaría esperando que con Mario ahí, mejor no, no me dio tiempo de preguntar, miramos que no hubieran moros en la costa y nos dimos un delicioso beso, nos despedimos y me dijo que lo llamara e insistió en que no le dijera nada a Mario.
Bueno hasta acá llego este relato después les contare el misterios entre Mario Gustavo y que paso en la acampada; espero comentarios. Gracias








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1 comentario
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login Entrarsuper el relato que arrechera cuenta pronto los otros