El Director De Orquesta
Relato de comunidad Gayschedule 6 min de lectura calendar_today Octubre de 2013

El Director De Orquesta

Lo conocí por medio de una página virtual, ya que se me facilita más tratar a personas por ese medio. En persona es muy complicado, por un lado si uno saluda lo ven a uno como una perra lanzada, y ellos lo interpretan como; COMEME, o si uno hace algún comentario, lo interpretan como; ME ESTOY....

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Lo conocí por medio de una página virtual, ya que se me facilita más tratar a personas por ese medio. En persona es muy complicado, por un lado si uno saluda lo ven a uno como una perra lanzada, y ellos lo interpretan como; COMEME, o si uno hace algún comentario, lo interpretan como; ME ESTOY DERRITIENDO POR USTED. Y aunque conozco muy bien todas las dificultades de conocer gente por un medio virtual, me ha ido mejor que en persona, ya que por el otro lado, soy bastante serio o tímido o no me percato de las señales o soy muy desprevenido.

En fin, cuando lo vi en la página, inmediatamente llamó mi atención, y pensé que sería muy bonito que pudiéramos hablar, pero pensé que no estaría interesado por lo que no le escribí y lo dejé pasar. Oh sorpresa, él me mandó un mensaje, tal vez si le habría llamado la atención realmente. Hablamos, nos vimos por cam, y hubo química. Una noche, me dijo que si podía ir a mi casa (era casi media noche) que tenía ganas de hacer cosas y yo le dije que estaba loco, que no podía, que mejor nos viéramos otro día.

Y así fue.

Me dijo que si podíamos salir a tomar algo, y fuimos a un bar que ya ni existe, en aquel entonces era uno muy exclusivo, muy puppy, con una música excelente, con un ambiente excelente y con una gente divina, no estoy exagerando. Y el bar era HETERO.

Mientras tomábamos unos cocteles, nos mirábamos, con risas, con picardía, tratando de descifrar algo. Hablamos de muchas cosas entre esas habló de su ex, con el cual había roto recientemente, y no me importó, me dijo que se sentía soltero, y a mí me pareció perfecto. Cambiamos el tema. Entre risas (de idiota) porque me sentía genial pensando que le atraía, que le gustaba, él pasó su mano por debajo de mi camisa, por mi cintura, su mano caliente pasaba firme y yo me puse nervioso, porque veía gente mirando y aun así no les importaba. Me fijé que cerca de nosotros había un tipo que no había querido salir conmigo días atrás. De lo que se perdió, pensé, y lo que gané a cambio porque mi hombre (al menos por esa noche) si me estaba disfrutando.

La noche pasaba, la música se prendía, y la gente bailaba como loca, desinhibida, y a mí me dejó de importar si estábamos en un bar hetero, si nos miraban, y a él también. Sentí cuando se me acercó un poco más, y mordió suavemente mi oreja, dejándome sentir su aliento cálido de vodka y cereza, me excitó demasiado, entonces nos paramos a bailar, y nos rozábamos sintiendo las vergas duras de los dos y nos reíamos, y él me miraba con esos ojos miel casi amarillos, tratando de decirme algo, creo que ya saben a qué me refiero.

Salimos del bar, Entre miradas, risas sin sentido, y silencio tonto, me preguntó la típica ¿y ahora a dónde vamos? Yo pensé y le dije que sabía de un lugar cerca. Mientras íbamos en el taxi, él me apretaba la mano y me miraba con misterio, mientras yo pensaba, voy a hacer que al menos por esta noche, a este tipo se le borre del todo la imagen del ex y le haré una mamada increíble que no se le olvidará. Porque los tipos comparan y si no les va bien con otros, vuelven desesperados con el ex porque saben que con ellos si tienen lo que quieren, aunque cuando les va bien, usualmente se quedan con los dos.

Entramos al motel, afortunadamente tenía sábanas blancas. Mientras él se quitaba la ropa, yo me duchaba, y estaba un poco nervioso, ya que sabía que él quería que yo fuera pasivo, aunque jamás se tocó el tema, uno siente la energía sexual del otro, y la energía sexual cambia en el tiempo, por lo que a veces uno puede hacer de activo o pasivo dependiendo de cómo se sienta. A mí no me va bien de pasivo, por eso en aquella ocasión sentía que me iba a ir mal y no iba a ser una buena experiencia. Y en la ducha, traté de aflojar mi culo lo más que pude en ese breve momento.

Salí de la ducha y lo vi tendido en la cama, era un hombre divino, me parecía increíble estar con él, ver su cuerpo grueso (no musculoso) un poco velludo, y su verga gorda y erecta de cabeza pequeña, ahí esperando. Siempre he preferido estimular las zonas alrededor del pene y luego si concentrarme en el pene, y así lo hice, mordía suavemente su entrepierna, y mi lengua pasaba despacio y con firmeza alrededor, luego lamía el tronco, como una perra hambrienta chupaba en círculos el tronco y la cabeza y él se retorcía y gemía pero me dejaba hacerle todo.

Luego me cogió y me besaba, le encantaba besar, por todo lado, cuando besaba el lado izquierdo de mi cuello mandaba un corrientazo y yo me abandonaba a sus besos, me dolían los labios de tanto besarnos, pero lo disfrutaba. Cuando chupaba mi verga, lo hacía con gusto, le gustó mi verga. Yo pasaba mis dedos por su cabello lacio negro y me encogía de placer de saber que tenía ese hombre pegado a mi verga.

Sacó de su bolso el lubricante, y pensé que él todo lo había premeditado, pero ignoré esa idea, ya que yo también quería que pasara. Con sus dedos me acariciaba el culo, y me los metía despacio y se sentía muy rico mientras me besaba. Cuando iba a penetrarme, pensé que me dolería, pero no fue así, después de una pose que no funcionó, pasamos a otra en la que sentía un placer indescriptible, mientras me metía esa verga gorda de lado, yo me volteé y lo miraba mientras me penetraba y me encantaba mirarlo a los ojos, que me decían cuanto le encantaba tener su verga en mi culo apretado.

Me puso contra la pared de la cabecera de la cama, de rodillas, y mientras me penetraba, me encontré pidiéndole que me penetrara más duro, diciéndole, si así, siga así, así así sii sii. Él me besaba como loco en mi cuello, mi boca, mis orejas. Y me dijo lo siguiente: “quiero que nos vengamos a la vez”. Yo sentía que lo iba a decepcionar, ya que siempre me he demorado mucho en venirme y le dije que todavía no me venía y me dijo “No importa, yo te hago venir” Y él seguía penetrándome y yo sentía esa verga gorda en mi culo y se sentía delicioso, y cuando se vino gimió durísimo, y cuando vio que yo todavía no me venía, empezó a darme dedito y yo ahí me vine al momentico.

Nos tiramos en la cama, como muertos. Me encantaba sentir el cuerpo caliente de él. Cuando reaccionamos, yo fui a ducharme de nuevo, y él simplemente se vistió así como estaba (sin bañarse ni nada).

No volví a saber de él, hasta que un día, por uno de esos típicos amigos en común de Facebook, vi la foto de él con el “ex” mostrando sus anillos de compromiso. Supongo que les sirvió estar separados. Al menos me queda la satisfacción de haber estado esa noche con él. Años después lo vi a él con su padre en un CC pero él no me reconoció seguramente porque he cambiado un poco desde entonces.

Sonará un poco chistoso, pero ha sido uno de los mejores polvos de mi vida, siento que los músicos son excelentes polvos, y en tiempos de “verano” él fue una fantasía recurrente en muchas noches que me masturbaba.

— sgelc

22 de octubre de 2013

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Escrito por

Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • jimmy1974
    jimmy1974 · 25 de oct de 2013

    buen relato. te invito a leer y opinr del mio "una pareja me enculo" cat bisexuales pag 4

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