Querido lector@:
No sé si ustedes les ha pasado eso, de un momento sexual que marca sus vidas y su ser como nunca, hasta el punto de despertar su apetito sexual insaciable, quizás por un sólo momento, una sola caricia o una sola mirada, como me sucedió a mí; debo pedirles de antemano disculpas si mis frases son algo nerviosas e intranquilas, pero debo empuñar esta pluma y dejar que el deseo fluya como el agua desciende en la lluvia y cae en los tejados.
Todo empezó hace ya 13 años, fuimos con mi hermano, su esposa y mi sobrino a visitar un pueblo a las afueras de Bogotá, era un paseo familiar por parte de la mujer de mi hermano, una tía para ser exactos, para ese entonces mi juventud estaba comenzando, mis 17 años estaban acompañados de la más inocente experiencia sexual, no había tenido novias ni relaciones, solo el experimentar con mi sexo en media noche frente a la televisión.
Nos acomodamos en una habitación, era una casa de inquilinos, bonitas, de una sensación de paz, bueno eso creía, hasta que alze mi mirada y la vi salir de su habitación, continua a la de nosotros. Estaba no muy arreglada, pero me encanto, "Hola mijita, venga le presento a mi sobrina, él es el esposo, su hijito, y el hermano" cuando estreche su mano sentí una sensación extraña, la verdad no buscaba nada de aventura, pero ella despertó un algo; Carmen 23 años morena de mediana estatura, su cabello recogido negro hacía juego con unos ojos preciosos, la piel de su mano suave toco la mía, y mientras el formalismo completaba el ambiente, mis ojos detallaba sus senos, pequeños no eran muy denotados como su trasero, mi perdición, redondo levantado y jugoso, me ruborice cuando me sonrió y quedamos un rato mirándonos, mientras la mano bajaba a su postura de cada uno.
No transcurrió nada importante en los dos días que llevaba, nada que me diera un sentido de viaje, un clima variable, un desvelo que agarre a causa de un estúpido gato que hizo fiestas a lado de donde dormíamos; siendo las 11 p.m. salí a fumar, no podía pegar el ojo, recordé que la Sr de la casa me dejaba en las noches tinto para acomodarme al frio, caliente y serví una taza, y en medio del suspiro del cigarrillo escuche musitar una voz femenina, no lloraba, no lamentaba, no era inconsciente, se escuchaba sediento pero tímido, preste más atención y noté que provenía del cuarto de Carmen, la puerta entre abierta por un ganchito frágil, no aguante y mi curiosidad me llevo a soltar todo y dirigirme a ese lugar, a ver entre la puerta el sonido.
La encontré con sus piernas separadas, sobre ella, un hombre que la oscuridad no me dejo detallar más, pero de algo que si estaba seguro era su contextura magra y un sexo grande, firme, penetrándola duro, hundiéndose entre su vagina de manera rápida y tosca; ella solo gemía mientras su mano derecha mordía, su otra mano manejando el ritmo del trasero del individuo apretando por mas, de repente pararon a una nueva postura y mientras el de espaldas mías, sujeto su pene y en movimientos agitados y ligeros, sacudía su sexo sobre el rostro frágil de ella, hasta derramar su semen en boca y mejillas, el como si fuera rutina, ella hipnotizada con el miembro en sus labios, notó mi presencia, y en vez de alertar a su acompañante, me sonrió y me guiño su ojo, salí asustado, mi corazón estaba muy rápido, se salía de mis costillas, pero no podía sacar de mi mente como lamía su pene hasta exprimir el fruto de él, era inevitable pensar en otra cosa, mi mente estuvo muy confrontada.
Un día transcurrió, era hora de irnos, ese sábado entre afanes y carreras, por buscar algo que se quedó en la casa donde nos hospedamos, se fueron mi hermano y compañía, dejándome botado, no tuve más opción que regresar a donde estaba, la sea me recibió, y después de una llamada, decidí ir para Bogotá al otro día. En la noche estaba sentado fumando y la vi llegar al patio común de la casa, regresó después de un viaje, me imagino que fue con aquel personaje de la otra noche, estaba muy descansada y aburrida a la vez, cuando me vio se sorprendió, "Así que te quedaste, y que piensas hacer esta noche, es sábado, y tu encerrado?" me dijo ella después de contarle los detalles del plantón en ese pueblo, yo no conocía nada, pero ella me dijo que me invitaba a salir, que estaba aburrida después de una semana un poco "amarga". Me alisté sin opciones de tener algo, unos jeans desgastados y una camiseta azul, con unos tenis de tela descoloridos, cuando salí a recogerla, no podía creerlo, un vestido café pálido resaltaba en ella su trasero grande, sentí romper mi pantalón de mi erección; salimos a un bar, estaba medio lleno y veía en los hombres, como le rasgaban el vestido y la desnudaban con verla pasar, me sentí incomodo pero después me relajé, tomamos un par de canciones, de pronto en medio dela risa y el baile, me pregunto: “te gusto . . ." yo respondí: "claro, está muy bueno el bar" ella sonrió a carcajadas, me dio pena, me aclaró: "no tonto, lo de la otra noche, ¿te gustó? no supe que decirle, me pilló en el delito por fisgón, me puse nervioso, agache la mirada y me puse serio, tomo con su mano mi cara y un besito en la mejilla confirmó sus intenciones: "y si vamos a la casa ...."
No sé cómo llegamos al lugar, solo estaba ahí, en el pasillo de la casa con mi lengua en un beso apasionado, y ella sacando mi pene de mi pantalón, sujetándolo, no esperamos mas, cerró la puerta, tomo de mi hombro y me lanzó a su cama, y mientras quedaba con una postura paralizante, ella dejo caer de su cuerpo ese vestido café, un sostén negro tapaba esos duraznos suavecitos y redondos que tiene por senos, y al bajar su ropa interior, una vagina pequeña, sus dedos me enseñaban al tocarse sus clítoris, me excitaba, pero a la vez me ponía indeciso, era mi primera vez, y no sabía qué hacer, se arrojó a mi pantalón y con sensualidad y parsimonia bajo al piso con ropa interior incluida, mi pene estaba duro, algo mojado en la punta e inquieto por el movimiento de la erección, ella sumergió su cabeza en mi miembro y primero con un beso en mi glande, se propuso introducir toda su boca en mi sexo, sentía como succionaba con más intensidad mi pene, y mientras me masturbaba la parte baja de mi miembro, me miraba, y le gustaba lo que hacía, yo estaba tan emocionado, que le dije que parara porque sentía que me venía, pero ella con esta frase me preparó para la batalla:" tranquilo cielo, esta noche quiero más de ti, vente que quiero conocer el sabor de una leche de un primiparo" haciendo alusión a mi primera vez, y me vine en un fuerte chorro caliente y disperso de semen sobre su boca y pecho, ella tomo con el índice de su dedo un poco y lo chupo y le gusto.
Pero no siendo suficiente, aún en medio de mi eyaculación, siguió masturbándome, no sé cómo interpretar lo que pasó, pero mi falo estaba rígido, duro, era como una parte de mí que no conocía, pero quería más de ella, con una erección encima, abrió sus piernas sobre mí e introdujo a su vagina mi miembro, la sentí húmeda, caliente y muy jugosa, sentía su peso en mí, y ensillando cual bestia, movía sus caderas y sentía que su trasero se agitaba, como su respiración, pero de un momento a otros me pidió que me incorporara en mis pies y como en un gesto vulnerable y gentil, mientras llenaba de saliva mi pene, humedecía en posición doggy su culo, rosadito y muy pícaro, no sabía qué hacer, pero así mismo sentí que mi pene no era mío, y su voluntad se hacía durante el momento, me guiaba tomando su mano en mis caderas hacia su trasero, al principio confieso era muy difícil, era muy apretado, pero luego muy despacio veía perdido la mitad de mi pene en su ano, “despacio que duele, pero no lo saques..” me decía, cada vez el movimiento era rápido, hasta alcanzar una desinhibición en lo prudente y gentil, a lo salvaje y brusco de mi cadera al menearme sobre su espalda, y mientras eso, ellagemía y me pedía más, “no te detengas, quiero toda esa verga para mi” hasta que la vi contorsionarse de una manera extraña en su espalda, mientras que mi semen fluía, primero adentro, y luego afuera de su culo.
Nos bañamos juntos, no había para mi impedimento moral, nos besábamos mientras nos tocábamos todo nuestro cuerpo, luego retornamos, y fume un cigarrillo, ella me acompañó y hablamos de nuestras vidas, ella me conto de ella, y me relató sus encuentros sexuales con aquel hombre corpulento, su jefe, que hacía con ella lo que quería a cambio de unos pesos extras para su familia. Yo le conté nada, pues tenía una rutina muy marcada, universidad, casa, salidas sin emoción alguna que alcohol. No entendí porque me dio por pedirle que abriera sus piernas para probar su entre pierna, introduje mi dedo en su vagina y saboree su líquido, saladito, rico, ella le causo gracia y me dijo que tenía más, así que me incliné y rocé sus labios constantemente, ella me enseñó que había una bolita, que le pasará su lengua, la sumergí, y entendí que exclamaba más, su clítoris estaba muy húmedo y yo solo quería chupar más y más hasta agotarle todo, pero ella me detuvo y abrió mis piernas y metió su cabeza en ellas e ingirió lo que tenía mi glande, nos aburrimos y nos besábamos apasionadamente, mientras penetraba su sexo más rápido, con una violencia inocente de un joven que tenía su primera experiencia sexual, y que esa noche conocía más allá de una película a medianoche, me derrame en su ombligo, limpie con delicadeza su vientre, y cuando míre la hora, no lo creía, eran ya las 4 de la mañana, no había cansancio, ni sueño, solo una ganas de seguir con ella, ella me beso y me dijo que quería seguir viéndonos, yo sólo asenté con mi cabeza, guardando el temor de no volverla a ver.
Nos despedimos en la puerta traviesa de su habitación, me cambie de ropa y aliste el resto de mi equipaje, y con la madrugada, llegó la vida normal de todos, ella dormía en su lecho, yo tomaba una flota para Bogotá, dormí todo el camino. Tuve ganas de buscarla, pero sabía que lo que pasó pasó y ya, la recordaba en las pieles de otras mujeres, y no me satisface, no puedo, las niñas son muy pudorosas, no me han llenado, sólo pensaba en esa noche, y siento en mis dedos ese aroma delicioso de su sexo.







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1 comentario
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login EntrarExcelente y bien narrado relato, y aun mejor, esa primera vez!!