Sin pensarlo me fui convirtiendo adicta al sexo.
Cuando inicie de novia con quien es hoy día mi esposo, el sexo era algo normal como todas las parejas, lo hacíamos nos amábamos pero no tenía pretensiones muy diferentes a las comunes, lo más osado era el sexo oral, fue pasando el tiempo, nos casamos tuvimos un hermoso hijo y la necesidad de probar algo diferente fue inundando mis curiosidades, tuve mi primera experiencia anal que más adelante relatare, después lo hacíamos en lugares públicos hasta fantasear con ser penetrada por dos hombres al mismo tiempo, hasta que un buen día tuvimos nuestra primera experiencia swinguer que fue un trio, me gusto y desde ese momento inicie una carrera sexual la cual no he logrado parar, cuando estoy frente a un hombre caballeroso y que su colonia se hace evidente no puedo evitar mirarle su entrepierna e imaginar su verga, me encanta mamar un falo limpio grueso ysentir el sabor de su liquido pre seminal en mi boca, con la complicidad de mi esposo he estado con otros chicos, me encanta ser quien cabalgue y sentir la rudeza de una verga a punto de estallar, disfruto sentir como me toman fuertemente de la cintura mientras me envisten hábilmente, a veces me asusto porque quiero más y más, hasta perder el control, la última vez que estuve con un hombre que no fuera mi esposo, logre que mi amigo eyaculara cuatro veces, hasta en la punta solo salió dos gotas muy transparentes, pero quede muy satisfecha, el primero fue en su carro rumbo al motel, mientras manejaba le proporcionaba una espectacular mamada y se vino rápido mi amigo que le llamare Carlos tiene una verga de unos 19cm y muy gruesa, no me cabe muy bien en la boca, el segundo ya mas calmados en el motel paraíso romano una vez acostado ya lo tenía sin ropa se lo mame hasta que lo sentí muy duro luego le puse el preservativo, y me subí encima fue delicioso porque sentía sus manos fuetes apretando mis cadera y cintura, me envestía sin parar, luego me puse en cuatro y no alcanzo a meterlo más de tres veces y ya se vino por segunda vez, descansamos unos instantes pero no quería perder más tiempo pues yo aún no llegaba y ya me estaba comenzando a doler la cabeza,( eso siempre me pasa cuando no llego) después de un riko 69 y lograr una buena erección me volví a subir encima cual jinete con prisa hasta que llegue a lo más alto del clímax mi cuerpo temblaba y vibraba ya no podía gemir porque mi placer era tan grande que solo gritaba como un animal, no se cuánto tiempo paso pero sentí que su cuerpo entre sudaba y temblaba yo ya no tenía fuerzas y el me bajo se acostó de medio lado y me dio fuerte con su verga hasta que sentí que llego por tercera vez,, nos duchamos luego nos metimos al jacuzzi hablamos de muchas cosas entre ellas que nunca había tenido a alguien que gritara tan duro y que se lo sacara en tan poco tiempo, eso me puso caliente nuevamente, pase mis pies por debajo del agua espumosa y me miro diciendo, no creo que quiera mas además ya es algo tarde, sentí que eran pretextos pero ¿Cómo hacer si quería otro raund? Le dije que nos ducháramos que nos enjabonáramos, a el se le paro pero apenas se lo mame se puso pequeño otra vez, me decía dejemos para mañana, yo le decía mañana ya no tendré permiso de mi esposo, él me dijo hay algo que puede hacer que se pare como la primera vez, ¿y qué es? Pregunte, él me dijo, déjame comerme ese culo que me encanto, me dio susto pues nunca a nadie más que a mi marido había dejado que lo penetrara, además su verga era más grande y gruesa que la de mi marido pero las ganas de culiar eran más grandes, él me dijo tranquila si te duele mucho no lo hacemos y ya,,, mmm bueno pero hazme pasito por favor, dije con vos temblorosa, el dijo claro que si, empezó a besar mis nalgas y tratar de morderla con sus labios, poco a poco fue acercando su boca a mi ano hasta que sentí su lengua caliente y suave, eso me hacía temblar de cosquillas y emoción hasta que sentí la punta de su lengua tratando de entrar a mi estrecho agujero, luego metió un dedo ensalivado, después sentí dos lentamente y su lengua por los alrededores, yo cerré mis ojos porque sabía que venía lo inevitable, su verga y ahora más tiesa que nunca, sentí la punta de su verga en la entrada de mi culito haciendo presión, lo toque y no tenía preservativo, me moleste un poco porque ya lo habíamos hablado, se lo coloque y empezó de nuevo, lo más duro fue la inmensa cabeza de su verga pero una vez dentro todo fue solo placer, yo le gritaba dale duro que no lo siento, él me tomaba de la cintura duro y me lo metía con todas sus fuerzas así duramos más de media hora hasta que dijo me voy a venir, me quite tomando el preservativo evitando que le quedara puesto aun después de sacarlo de mi ano pues ya con mi esposo tuve una experiencia y salió algo sucio entonces tomo esa precaución siempre, tiro el preservativo al baño y comienzo a mamárselo, el sabor del lubricante el lates se confundieron con las escasas dos gotas de semen transparente que pudo eyacular, me fui le conté a mi esposo lo ocurrido le mostré fotos y me dormí a eso de la 10pm al otro día amanecí muy dolorida de mi culo de la cintura y mis piernas, pero cada que me acuerdo me encanta .








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1 comentario
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login Entrardelicioso tu comentario para ser volar nuestra imaginacion deberias agregar esas fotos que nos pondrian muy caliente..