*Narra Klaus*
Eran las 11:45 a.m y yo todavía estaba en cama, hoy no me había levantado de humor como para salir de cama y hacer algo, preferí quedarme acostado hasta que siento la voz de mi hermanita Rebekah, se las describiré breve mente: Es una chica de cuerpo envidiable, con esa belleza incomparable de cualquier vampiro. Es de estatura mas bien alta y de piel clara, con el cabello rubio, largo y liso, aunque una que otra vez le gusta tenerlo rizado, sus ojos son de un color azul grisáceo, casi cirstalino se podría decir.
- Hola hermanito como amaneciste - Me pregunto mi hermana Rebekah.
- Tenia ganas de decirle que mal, que no tenia ganas de hacer nada hoy y que se largara, pero es mi hermana y la quiero, solo me quedo preguntarle que tenia en mente para hacer hoy.
- Nada, solo queria recordarte que hoy cumplo años y estas invitado a mi fiesta.
- Diablos! se me había olvidado el cumpleaños de Rebe y como la conozco tanto si no voy y le llevo un gran regalo, apuesto a que no querrá verme el resto de su vida.
- Nick te tengo que comentar algo - Me dijo ella.
- Que podría ser hermanita, reí sarcástico mínimo me diría que encontró al hombre de su vida y que me lo presentaría hoy en la fiesta.
- Elijah también esta invitado y vendrá esta noche - Respondió ella tapándose la boca después de haberlo dicho, como si se arrepintiera de eso.
- Quede helado con la noticia, hoy vendría después de tanto tiempo sin verlo... No sabia que decir, rebe era mi confidente y sabia lo que yo sentía por nuestro hermano, eso nunca le había molestado es mas, ella me había recomendado que se lo dijera, pero me daba miedo como reaccionaria.
- Nick, Nick, Nick esta hay - me dijo ella sacándome de mis pensamientos.
- Que pasa Rebe - solo atine a responder.
- Solo que como te has quedado callado y pensativo, creí que te había parecido mala idea que lo haya invitado.
- Es tu cumpleaños, es tu fiesta, tu invitas a quien quieras, ademas es nuestro hermano como no lo vas a invitar a un evento tan importante para ti como este.
- Me alegro que no te incomode la noticia, tenia miedo a que después de que te lo dijera no quisieras estar en mi fiesta - dijo ella.
- Para nada hermanita, claro que estaré hoy hay, cuenta conmigo.
- Bueno voy a comprar algunas cosas que me hacen falta - Dicho esto me dio un beso en la mejilla y salio de mi habitación.
*Narra Elijah*
Hacia mucho tiempo que no veía a mis hermanos, en especial a Rebe como de cariño le decíamos... Estaba cansado de los cambios de humor repentinos de mi hermano Klaus, en especial en esa fijación por hacerle daño a todos, por eso decidí mudarme a New York, tratando de huir de todos esos problemas.
No sabia que me esperaría al regresar, solo esperaba poder pasarla bien al menos con mi hermana, ya que con Klaus las cosas serian un poco difíciles... Salí de mi apto y me dispuse a conducir mi automóvil hasta Mystic Falls.
*Narra Klaus*
Salí de la cama y entre al baño a darme una ducha, mientras el agua caliente caía lentamente por mi cuerpo, pensaba como reaccionaria apenas lo viera, es que estar cerca de el me hacia cambiar automáticamente, en vez de portarme amoroso con el como quisiera serlo, era mas antipático y mas odioso de que costumbre... Odia no poder decirle cuanto lo amaba, por miedo a que me rechazara y me odiara por toda la eternidad.
Regrese a mi habitación con solo una toalla amarrada a mi cintura, me senté al borde de la cama pensando en que colocarme para la fiesta, no es que me importara lo que los demás pensaran, pero si queria darle una buena impresión a el... Hay estaba otra vez yo pensando solo en Elijah, sera que algún día podre dejar de hacerlo.
Escogí ir con una camiseta blanca, una chaqueta negra, unos jeans azules y un par de botas, conociendo a Rebe sabia que la fiesta no seria de etiqueta, mas bien seria algo casual.
Cuando termine de vestirme, recordé que me había pasado casi todo el día en cama y se me había olvidado comprar su regalo, salí de la casa, entre a mi coche y en el camino iría a una joyería y le compraría un collar de diamantes, seria el regalo perfecto para ella ya que ama los diamantes como toda mujer.
*Narra Elijah*
Había llegado Mystic Falls y no tardaría en llegar a la casa de mi hermana, detuve el auto frente a un parque que había cerca, salí y me senté en una banca a observar a las personas que pasaban, me gustaba mucho este lugar jamas pensé en otro lugar para vivir que no fuera Mystic Falls, pero con Klaus cerca. Seria difícil ser feliz en algún lugar cerca de el.
Me subí a mi auto y en menos de quince minutos estaba en la puerta de la casa de Rebekah, apenas llegue me baje y toque el timbre e inmediatamente abrió la puerta mi bella hermana con un vestido rojo ceñido que le quedaba a la perfección, hacia mucho que no la veía y extrañaba verla y abrazarla.
Elijah hermano, como has estado, que hermoso estas - Dijo ella y automáticamente se me tiro encima para abrazarme.
- Muy bien Rebe y tu como has estado, le pregunte mientras correspondía a su abrazo.
- Muy bien Eli, solo que me has echo demasiada falta y extrañaba verte - Me respondió ella.
- Ya lo se solo que, tu sabes que es complicado vivir y ser feliz cerca de nuestro hermano, pero cambiando de tema, mira tu regalo le entregue una caja blanca con un lazo rojo, abrelo se que te gustara.
-No Eli, lo abriré mas tarde me respondió, mas bien entra que la fiesta ya ha comenzado y los invitados están adentro.
- Entre y todo estaba muy bien decorado, todo echo por mi hermana, siempre ha pensado que si quieres algo bien echo tienes que hacerlo tu mismo y la verdad se nota la dedicación que tuvo para que todo estuviera perfecto, veía mucha gente pero nadie conocido hasta que vi un grupo de cinco personas e inmediatamente me acerque para saludarlos.
- Hola como estas le pregunte a Elena - que era con la que mejor empatía habíamos tenido en el pasado, claro estaba acompañada de su novio Stefan Salvatore, de su cuñado Damon Salvatore y de sus amigas Carolina Forbes y Bonnie Bennett.
- Excelente y feliz - Me dijo, mientras me abrazaba y me daba un beso en la mejilla.
- Me alegro le respondí... Bueno les voy a dar una pequeña descripción de los ya mencionados.
Elena Gilbert: Cabello negro, largo y lacio, ojos oscuros pero lo que destaca de ellos es la fuerza de su mirada, tez morena clara, de estatura media y de una sonrisa encantadora.
Stefan Salvatore: Cabello es castaño, ojos color verde, cuerpo fornido sin exagerar, facciones finas, alto y bien parecido.
Damon Salvatore: Cabello negro, ojos color azul grisáceos, alto, fuerte atractivo y seductor.
Caroline Forbes: Estatura promedio, cabello rubio, piel muy pálida, aporcelanada, cuerpo esbelto, labios finos y carnosos, sus ojos son azules y sus dientes perfectamente blancos.
Bonnie Bennett: Posee un cuerpo delgado, estatura media, cabello largo ondulado y de color marrón chocolate, ojos marrones verdosos, labios carnosos y delicados, tez morena.
Mientras charlaba amenamente con Elena y sus amigos, siento que alguien esta detrás mio observándome, volteo y nada mas y nada menos el que me esta observando es mi hermano Klaus.
*Narra Klaus*
Llegue a casa de mi hermana, desde afuera se escuchaba la música, señal de que los invitados ya habían llegado y la fiesta empezado, toque el timbre y apareció Rebe hermosa como siempre, la felicite y le di mi regalo.
- Nick tengo que mencionarte que Eli ya llego y esta dentro de la casa - Dijo Rebekah.
- Ok no hay problema, igual es tu fiesta y te prometo que no haré nada que pueda dañarla... Si es mi hermana la quiero y jamas la haría sufrir.
- Gracias nick entra y bailamos un rato, hace mucho que no bailamos hermano.
- Entramos y sonó una buena cancion "Don't you worry child de Swedish House Mafia", mientras la bailamos, divise a Elena con su grupo de amigos charlando amenamente, hasta que me di cuenta que mi hermano Elijah estaba con ellos y la verdad no puede dejar de verlo se veía realmente hermoso vestido de traje negro, con una camisa azul, corbata negra y ese corte de cabello.
- Se te va a caer la baba de tanto mirarlo - Me susurro mi hermana para que nadie mas lo escuchara.
- Salí de mi trance al escucharla y cuando iba a dejar de mirarlo, el volteo y nuestras miradas se conectaron.
*Narra Elijah*
Si es Klaus, nuestras miradas se han encontrado y siento un corrientazo por todo mi cuerpo, nunca me había pasado algo igual, la verdad no me desagrada pero si me incomoda un poco este sentimiento. Termino de hablar con mis amigos y llego donde se encuentran mis dos hermanos.
- Hola como - Estas me pregunta Klaus.
- Muy bien respondo con mucha cortesía, Suena el timbre y Rebekah se va para abrir la puerta, solo quedamos Klaus y yo, y la verdad me siento un poco raro de no saber de que hablar con el.
- Te quedaras mucho tiempo y te iras como siempre sin decir nada? - Me pregunta Klaus.
- Hay esta mi hermano como siempre, nunca cambia... Jamas podría ser amable en su vida al menos una sola vez, No se, - Respondo igual la verdad quiero quedarme un poco disfrutando en Mystic Falls.
- Voy por un trago, le pregunto si quiere que le traiga algo y solo me responde con un seco, No gracias.
*Narra Klaus*
No se, porque no puedo ser amable con el y para colmo me pregunta si quiero algo y le digo que no, que estúpido soy.
- Bueno me voy a buscar mi trago, me dijo y se desaparece en medio de la multitud de la gente.
- Como te fue, de que hablaron y por que Eli se fue - Me pregunta Rebe y la verdad no se en que momento había llegado.
- Nada, tu sabes muy bien que siempre que esta a mi lado, sale mi parte defensiva y no puedo ser amable con el.
- Nick tienes que cambiar, al menos con el... Demuéstrale todo lo que sientes por el y se feliz por al menos una vez en tu vida, no crees que vale la pena al menos intentarlo. - Excelente pregunta de mi hermana.
- La noche transcurría tranquilamente, sentí celos al notar que mi hermano estaba hablando con un chica rubia, de buen cuerpo, alta y la verdad muy bella, pero decidí no dañarme la noche ni mucho menos la fiesta de rebekah, así que decidí tragarme mi coraje e ignorarlos.
- Son casi las 5:15 a.m y la gran mayoría de los invitados se han marchado, busco con mi mirada a mi hermano y no lo encuentro, es obvio debió de haberse ido con la chica rubia.
- Subo al segundo piso, a una de las habitaciones, la verdad ya tengo un poco de sueño y entro a la primera que veo y cual es mi sorpresa al encontrarme a alguien acostado en la cama y no cualquier persona, es Elijah y mi corazón comienza a latir rápidamente.







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