Yo enseñaba en un curso virtual por internet. Ella era la estudiante mas aplicada de todas. Ocasionalmente se quedaba en el chat con preguntas que no se atrevía hacer en frente de la clase.
... Mientras tanto en otro escenario ingreso a una habitación llena de personas que hacían parte de un proyecto. Por alguna razón me crucé con esos ojos penetrantes, oscuros, brillantes, sonrisa como me gusta, labios finos, de un rojo intenso como sus uñas, un pelo corto pero espectacular. No podía quitarle la mirada de encima... Sólo logré preguntar a quien se sentaba a mi lado, de quien se trataba, y lo único que sabía era que hacía parte del equipo del proveedor de tecnología... Establa flechado.
Cada noche la chica del curso, se quedaba luego de la clase conectada, a preguntar cosas de la clase, como de costumbre y con el tiempo mas personales. Hicimos conexión y claro los temas subían de tono, hasta que no aguantamos las ganas y quedamos de vernos. Que sorpresa, vivía a unas pocas calles de mi casa... acordarmos vernos, nos dimos las indicaciones, allí estaba yo en punto. No lo podía creer esa mujer que me había flechado en aquella reunión venía al punto de encuentro, mi estudiante y mi flechazo eran la misma persona.
El caso es que fuimos a comer la tensión era bastante, la atracción mucha, el deseo mutuo.
Luego de pagar la cuenta nos fuimos en el carro a un lugar cercano, tranquilo, sin mucho tráfico. Allí las ganas se desfogaron, nos besamos lenta y apasionadamente. Al principio tímidamente, luego con gran pasión, estabamos prendados, con ganas de más.
Ese día no se concretó nada más, pero pronto nos encontraríamos con un propósito claro... Ella sólo conocía un hombre, con el que había estado desde su adolescencia casi por 15 años, y había experimentado muy poco la satisfacción sexual, me confesó que nunca había podido tener un orgasmo. Me preguntaba, será que tiene algún problema físico o psicológico para ello? Me acordaba de una amiga de sufría de "dipareunia", es decir, dolor extremo con la penetración, lo que por consiguiente no le permitía sentir placer.
Ahora se había convertido en un reto personal. Llegó el día!. Estaba divina, un vestidito alto, unos tacones, su cabello corto, sus labio rojos y su sonrisa. A solas se podía percibir su tensión, algo preocupada porque sería su segundo hombre en la vida, porque sentía que tenía los senos pequeños y depronto no me gustaran, porque no estuviera a la altura.
Ahora había que darle confianza, su senos para nada eran pequeños, guardaban perfercta armonía con su cuerpo, eran firmes, deliciosos, se erizaban al menor contacto con su piel. Su cuello y orejas eran especialmente sensibles. Besaba su boca, su cuello, su orejas; tan solo gemía calladamente y se contorneaba en respuesta.
Busqué sus labios mayores con mi mano por dentro de la tanga, la cual estaba completamente húmeda, no duró mucho en su posición original.
Sólo hasta ahora la recuesto en la cama y me dirijo a besar toda su región vaginal y perianal, se retorcía, gemía y sus jugos salían a cántaros. Igual que sus lágrimas, me asusté, pero eran lágrimas de placer, de emoción, de la posiblidad de sentir algo que se había negado por mucho tiempo. Fue así como lentamente iniciamos la penetración, lenta, deliciosa, y luego acelerando, era impresionante la forma como lubricaba, el placer indescriptible. No sé cuantas veces lo hicimos esa noche, fue hasta el cansancio.
Fue un descubrimiento mutuo increible que nos prendaría por un buen tiempo. Por diferentes circunstancias nos distanciamos, pero cada que entramos en contacto por whatsapp, se nota la pasión viva. No dudo que el día que nos reencontremos va a ser tan o mas espectacular.








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