Mi mujer se iba de la ciudad un par de días por trabajo, y eso me dió una nueva oportunidad para convertirme en la mujer que llevo dentro.
Pero hasta ahora nunca me había atrevido a salir de casa, todo se quedaba en vestirme, maquillarme y pasar el día en casa como la mujer que soy en la intimidad cuando se presenta la ocasión.
Me decía a mí misma que esta vez sería distinta, así que al llegar del trabajo, entré en casa, hice una selección de los modelos que llevaría y me preparé, comenzando por un buen baño con sales y velas. Después del baño me vestí, me hice las uñas en un color rosa precioso, y me maquillé. El tema del maquillaje es algo que no tengo muy controlado porque no lo puedo probar muy a menudo, porque no suelo tener ocasiones, y además porque utilizo el de mi mujer ya que es complicado guardar cosas en casa sin que ella me llegue a descubrir.
Una vez lista estuve haciendo tiempo y cosas que tenía pendientes para esperar a una hora adecuada para salir sin que me encontrase con nadie de camino al coche. Al final llegó la hora de salir, y me invdieron los nervios y el miedo, no me atrevía a salir de casa, estuve dándole muchas vueltas, y algo que le llevaría a mi yo masculino 2 minutos, como chica me llevó 15-20 minutos, pero al final me arranqué y salí de casa, para ello si que me cubrí con una cazadora de hombre, y claro iba con vaqueros de mujer, pero vaqueros confiando en que con la poca luz no se distinguiese.
Llegado al coche arranqué y me fuy a dar una vuelta por sitios donde podía caminar sin cruzarme con mucha gente, y donde tampoco hubiese mucha luz, la sensación fue única, estuve más de 2 horas en la calle, a la vuelta a casa ya si que me atreví y retorné como mujer, con mis zapatos de tacón con los dedos al aire, blusa, bolso, etc.
Una vez que entré en casa sentí una gran tranquilidad y una gran emoción por haber salido de casa como mujer, fue una noche muy larga, y apenas dormí 2-3 horas pero quedé tan relajada y felíz como si hubiese dormido 12 horas.
No veo que llegue otro día para volver a salir como mujer, me gustaría mucho que mi mujer compartiese esto conmigo, pero por desgracia no es así, ya que en una ocasión le hice un juego vistiéndome con su lencería y no le gustó nada, por lo que no tengo fe de poder compartir mi afición con ella.







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2 comentarios
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login EntrarQue valor tan increible, como me gustaria hacer lo mismo vivir mi lenceria de nena así por un dia y ser abordada por un hombre para hacerme sentir mujer. Soy maduro y el miedo me puede.
chevere la experienca