Siempre he tenido una fascinación por las vergas grandes, el hecho de que su verga fuera de más de 20 cms me tenía con muchísima intriga, normalmente mi cuento bisexual se limita solo al hecho de comer una buena verga y ya, pero con el sucedió algo más que eso…
Felipe trabajaba conmigo en una discoteca gay, el ambiente laboral era muy agradable, quizás gracias a él, era un poco más bajo que yo, media unos 1.70 m, era trigueño con labios provocativos, delgado y atrevido, quizás eso era lo que me gustaba, su atrevimiento pues durante las noches en medio de la barra se encargaba de excitarme me cogía el culo diciéndome al oído que ese culito tenía que ser de él, así pasaban las noches entre agarradas de culo y verga, una noche antes de abrir me encerró en uno de los cuartos útiles y me agarro fuerte dándome un beso que me puso a mil, él se percató y metió sus manos debajo del jean, jugando con mi verga y agarrándome el culo casi con ganas de prepararlo para su verga que hasta entonces venía a sentir, pues estábamos en igualdad de condiciones, la sentía dura contra mí, en un acto de morbo se la cogí, la masturbe y me agache para probarla y sentirla en mi boca… ufff estaba deliciosa húmeda por su lubricación grande, muy grande, tanto como para satisfacer mi antojo de vergas grandes… toco parar, el jefe nos buscaba, nos organizamos y salimos, no sin antes darnos otro grandioso beso y manoseada.
Las noches ya pasaron a ser un antojo mutuo el de cogernos y besarnos, sin embargo no podíamos por los clientes, un día, el me escribió y me pidió el favor que le tomara unas fotos para una página scort, sin pensarlo dos veces quise hacerle el favor y si se le antojaba otro favorcito le hacía, lo invite a mi casa, me organice y depile mi verga y más aún mi culito, preparándolo para un rato que fue más placentero de lo que soñé... Llego a las dos horas, bastante organizado y apenado, le invite a un trago y a mi habitación para tomarle las fotos, conversamos un rato y sin dar muchas vueltas lo invite a desnudarse para poder deleitarme mirando su cuerpo y más aún su verga, comencé a tomar las fotos pero aún no se le paraba, con el ánimo de sacar unas buenas fotos lo bese contra una pared, tal como aquella noche que me encerró en el bar, algo sorprendido me respondió y de nuevo se dirigió a mi culo para jugar con él, por fin, si por fin se le paro, me organice para tomar las fotos, el quedo desconcertado, pero muy excitado, tome un par de fotos más, solté la cámara y aprovechando que estaba acostado me arrodille ante ese encantador miembro que noches atrás desconocía, lo chupe como hace mucho no lo hacía, llevaba casi un año sin una verga cerca, logre metérmelo todo en la boca, eso lo calentó demasiado, me giro de tal forma que podía jugar con mi ano mientras se lo chupaba, quería sentir el dolor de cuando comienzan a clavarte, quería sentir ese dolor haciéndose placer… me monto sobre la cama y nos convertimos en un 69, a su vez jugaba con mi ano, ya tenía dos dedos… los sentía entrar rápidamente, no aguantaba más, le puse el condón, me levante y sin dejarlo descansar me senté sobre su verga, dolió un poco, se fue transformando en un placer indescriptible, comencé a mover mis caderas en círculo, paraba me recostaba sobre él, lo besaba y me embestía, me encantaba como sentía sus embestidas, lo hacía con mucha lujuria y deseo, al oído le dije que me hiciera su putita a total antojo, viendo su pícara sonrisa me levanto y obligo a poner en cuatro, escupió mi ano y sin aviso lo metió hasta el fondo haciéndome gritar de placer, sintiendo su guevas contra las mías, su pelvis sudando contra mis nalgas, el ambiente olía a sexo, se sentían los gemidos en toda la habitación, cogía sus piernas casi con las uñas, mi cuerpo no sabía cómo expresar tanto placer que sentía cada centímetro de piel… el quizás sentía lo mismo, me cogía mi cabello y lo halaba hacia atrás, como cualquier puta, me nalgueaba a medida que lo metía más duro… sin sacármelo me gire, levante mis piernas y las puse sobre el… veía su rostro salido de esta realidad… me daba tanto como su resistencia se lo permitía, su respiración estaba al máximo, comencé a masturbarme al unísono de sus clavadas, me puso de costado y levanto mi cadera, sus embestidas ya no eran tan constantes, se estaba cansando… lo invite a acostarse para que retomara energías, me senté de nuevo sobre el disfrutando cada centímetro de su verga, me acosté hacia sus piernas y comencé de nuevo un vaivén dirigido por mis caderas, sentía como contraía su cuerpo sus gemidos delataban cuan excitado estaba, y no iba a dejar que se viniera tan pronto… regule el ritmo mientras que como podía jugaba con su ano… me obligo a sentarme de nuevo y a brincar sobre su verga, la sacaba casi del todo para poder disfrutar de su cabeza cuando entraba, estábamos demasiado excitados, me cogió de los brazos y recostó sobre él, me dio un apasionado y caluroso beso… nos sentamos sin dejar de cogerme, comenzó a masturbarme duro, me hizo calentarme más, de nuevo mis caderas tomaron el control, estaba lubricando demasiado, el tomo un poco de mi lubricante y en un beso lo probamos ambos no podíamos más, el ya con energías recargadas se levantó ubicándome de nuevo sobre la cama, junto mis piernas las cogió con sus brazos y con mi ano lo más cerrado posible me la metió sin piedad, los gritos de nuevo fueron protagonistas los de dolor se confundían con placer, el carácter del ambiente hablaba por si solo… cada embestía traía consigo un pequeño bombeo de su verga, sentía que pronto me llenaría de leche, la quería ya… comencé a mover mi culo mientras me la metía… pasaron si mucho dos minutos cuando una contracción acompañada de un grito y el bombeo indicaron que mi culo había logrado exprimirlo, se recostó a mi lado… aún estaba demasiado excitado, hice algo que poco hago, quite el condón y se lo chupe, quería sentir el sabor de tal semental, lo limpie todo… me encanto su agridulce sabor, más dulce que agrio… desconcertado porque aún no me venía, Felipe comenzó a chupármela, me masturbaba, se la metía hasta el fondo, lo mordía suavemente, comenzó un sube y baja con su boca estaba a punto de llenarle su boca con mi leche, de un momento a otro sus dedos llenaron mi ano, y mi leche su boca y garganta, se lo trago todo lo dejo tal cual como deje el suyo… nos dimos un último beso, y nos acostamos a conversar… al rato se organizó y se fue sin más… tal como se dejan las putas, comidas y saciadas.
Infortunadamente más por tiempo que por ganas no nos hemos vuelto a comer, sin embargo a ambos nos pueden las ganas.







Comentarios
2 comentarios
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login Entrarmuyyy buen relato
Gracias, me gustaría que hicieras parte de uno. Me cuentas si te animas.