Estaba con mi mejor amigo y su novia en “Calle 9” estábamos bailando muy augusto, tomábamos shots y cerveza, la noche estaba genial y se puso mejor cuando al lugar entró él; un hombre de unos 30 años, calvo, rostro atractivo, tenía una chaqueta de cuero roja y un jean ajustado de color negro, me quedé mirándolo, pues la verdad los hombres de esa edad y un poquito mayores me atraen bastante, sobre todo cuando están conservados y tuenen cierto aire juvenil pero maduro.
Al rato de su llegada crucé miradas con él, me hice el que no quería la cosa pero él me sostenía la mirada y fue imposible no reírme, acto que lo hizo caminar hacia mí; me describo: Soy un joven de 20 años 1,66 de estatura, delgado (57k) ojos cafés, barba arreglada y un poco risueño.
Una vez llegó hasta donde yo estaba parado me saludó y se presentó, yo hice lo mismo con una sonrisa nerviosa, me dijo que si quería tomar algo y le recibí una cerveza, hablamos y la música se puso muy buena así que salimos a bailar, el lugar estaba repleto de gente así que bailamos un poco juntos y bueno durante el baile nos besamos, mis amigos vieron y sólo se rieron un poco picaros. Al final de la noche me despido de mis amigos y me quedo con él hablando un poco en el parque del poblado, el tipo me estaba gustando mucho, y bueno estaba algo tomado lo que significa que estaba algo cachondo, luego de hablar un rato él me propone ir a su apartamento y pues con todo el gusto del mundo acepto. Cogimos un taxi hacia los colores nos bajamos y entramos al edificio, en el ascensor nos besamos un poco y bueno, nos manoseamos también, llegamos a su apartamento y entre besos salvajes y apasionados nos fuimos quitando la ropa, él tenía un cuerpo no de gym, pero sí se notaba que hacía ejercicio, le besé los pectorales, le chupaba las tetillas con muchas ganas, me encantó hacerlo, el me agarraba firme entre sus brazos, fuimos hasta su habitación y me tiró a su cama y de inmediato me dio una de las mejores mamadas de mi vida, mientras me chupaba la verga me metía los dedos en mi boca y yo los chupada con deleite, luego de un rato fue mi turno y comencé a chupar esa verga deliciosa, era venosa, y su cabeza rosada, su grosor delicioso también, chupaba y acariciaba su cuerpo, sus brazos fuertes, sus piernas firmes y masculinas, su pecho, sentía casa parte de su cuerpo mientras chupaba y lamia ese falo. Él se acuesta boca arriba con su verga toda erecta, me pasa un condón que le pongo con gusto para luego dentarme es ese miembro hinchado, doy unas saltos enérgicos sintiendo como esa verga entra y sale llenando mi ano de placer total, cambiamos y me pongo en cuatro, y vaya que me hizo sentir en el paraíso, él daba unas embestidas enérgicas y fuertes, yo estaba sumergido en el goce, mi acostó boca arriba y me subió las piernas hasta sus hombros, me encantaba verla la cara de placer que hacía con sus penetraciones, este hombre me trataba como suyo, me hizo sentir sumiso y vulnerable, me volvió loco, totalmente loco de placer, lo hicimos de ladito también, luego él se puso de pié y me corrió hasta el borde de la cama, otra vez cogió mis piernas y las apoyó en sus hombros y ahí sí me dio las embestidas más brutales y placenteras de la noche, estábamos empapados en sudor, yo estaba en el cielo, con su miembro dentro de mí, veo que su cara adopta una expresión de placer total al mismo tiempo que deja salir un gruñido de éxtasis y sus embestidas de vuelven lentas y fuertes, se botó y yo sólo unos segundos después también, el se posó sobre mí, en mi pecho, me abrazó y yo lo recibí, nos besamos y descansamos, hasta quedarnos profundamente dormidos.
Amaneció y nos deleitamos con una buena cesión de sexo oral como mañanero.








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1 comentario
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login Entrarwow Excelente relato ^^