Resulta que con mi novia (ella no sabe que disfruto ser chica de vez en cuando) hemos comprado algo de lencería para su uso mientras tenemos sexo, pues disfruto mucho el cuerpo femenino envuelto en las prendas de encaje. Sin embargo, ella no puede guardar esas prendas en su casa pues su familia es bastante conservadora y si se dieran cuenta de lo que usa, podría darse una situación incómoda. Es por esto que en mi casa cuento con algunas tangas de enaje (una de las cuales tiene una abertura en el medio para poder penetrar sin quitar la ropa interior), algunas medias de liguero (unas blancas y otras de colores), un liguero blanco y algunos brasieres de encaje.
De vez en cuando utilizo alguan prenda de éstas bajo la ropa de chico para caminar excitada. Sentarse con una tanga rozando mi ano me hace andar mojada mucho tiempo. Así que hace unos pocos días estaba en mi casa leyendo sobre algunos temas no muy relevantes, quemando tiempo, y un viejo amigo me habló por facebook.
Él: qui'hubo, loca, en qué anda?
Yo: Entonces? Nada, en la casa molestando.
Él: Y usted cuando piensa pasarse por acá un rato, igual no está haciendo nada estos días y no ha conocido el apto.
Yo: Pues, mk, si quiere me paso ahorita que no estoy haciendo nada.
Él: Eso, pues caiga después de almuerzo.
Ahora, es importante saber que yo me había fijado en que él, un hombre como 15 años mayor que yo, tenía ciertas tendencias hacia los hombres por algunos detalles mientras bebiamos y también una vecina me contó (en shock) que lo había visto tirando con un man un día. Así que decidí llevarme algunas prendas puestas, por si acaso. Me puse la tanga de abertura y las medias de colores. Me encanta cómo se sienten esas medias y me he masturbado muchas veces con ellas puestas, estando boca arriba, con las piernas abiertas y un consolador que también tenemos enterrado en mi culo, soñando con que es un hombre que me toma en misionero. La imagen de mis piernas abiertas, flexionadas, con esas medias hasta muy arriba de los muslos, terminando en la tanga que se abre para dejar salir mi penecito erecto, depilado completamente, me pone a volar. En fin.. por último me puse uno de los tops de hacer ejercicio que deja mi novia en la casa también.
Llegué al apartamento de Fabián (Así se llama mi amigo) en mi moto. La dejé en el parqueadero de invitados y subí. Nos saludamos normalmente y me invitó a tomar un guaro o una cerveza, pero yo no podía beber pues iba conduciendo. Le dije que más bien nos fumáramos un cigarrillo en la ventana y habláramos paja un rato.
Fabián en un hombre más o menos delgado, de más o menos 1,65 de estatura, rostro marcado (como cara cuadrada) y ahora está calvo porque tuvo problemas con un cáncer de estómago. Hablamos de todo un poco, nada raro, pero como entre hombres termina uno hablando de viejas, y nosotros nos conocíamos hace rato (más de 10 años), él empezó a molestar con el tamaño de mi pene (que sólo había visto una vez hace ya mucho tiempo mientras molestaba con su tamaño, para variar).
Yo: y usted sigue comprando porno en dvd? No le da pena, habiendo internet?
Él: ábrase, 5 centímetros.
Yo: jajajajaj se acuerda esa película española?
Él: Mínimo ese día se fue a jalársela apenas se fue de mi apto, no?
Yo: Uy sí, mk. Esa vaina me dejó muy arrecho jajajajaja Estaba que me la sacaba ahí y me pajeaba así usted estuviera jajajjaa
Él: Tan mk, pues lo hubiera hecho.
Yo: Deberíamos poner una ahorita, cuáles tiene?
Y nos pusimos a ver los DVD que tiene, todos los que vi, hetero. Vi uno eropeo con unas nenas preciosas, rubias, de pechos grandes y pezones rosados y la idea de ser una de ellas me gustó mucho, así que le dije que ése. Lo pusimos a reproducir y a hablar sobre las escenas. Sobre cómo gemían las mujeres, la forma en la que se las cogía, el sexo anal. Luego de un rato, me dice "Y qué, ya se le pararon esos 5cms? jajajaja". Y yo, loca y con algo de nervios, aunque sabiendo que él no iba a poner problema, abrí mi jean ancho y me lo bajé un poco, dejando ver la tanga de encaje y parte de las medias. Fabían quedó quieto y me miró como con mierdo.
Yo: fresco que yo sé que a usted le gusta.
Él: Mk, nunca me lo imaginé de usted.
Yo: Todos tenemos secretos.
Y mandé mi mano a su cinturón, empezando a abrirlo. Desapunté su pantalón y lo bajé un poco, él ya lo tenía muy parado. Yo me quité los tenis, las medias cortas que me puse para que no se vieran las de liguero, el pantalón y la camiseta. Quería queda completamente vestida para él. Al tiempo saqué mi pene por la abertura de la tanga, lo tenía lleno de líquido preseminal y un poco paradito por la excitación del momento.
Yo: Te gusta, bb?
Él: Uh, te ves muy rica... muy puta.
Yo: Eso quiero ahorita, quiero ser tu puta. Me vas a hacer mujer?
Él: Te voy a partir ese culo.
Terminé de quitarle el pantalón y bajé sus boxer. Me puse en cunclillas frente a la cama en la que él estaba sentado, tomé su verga en mis manos y la introduje en mi boca. Me encanta metérmela hasta el fondo y sentir cómo toca mi garganta. Me siento como la chica de "garganta profunda", han visto la película?
Yo: sabes cuánto tiempo quise hacer esto? La vez que vi tu verga parada (comparando tamaños una vez) me excité mucho.
Él: Dale, ahora es tuya.
Lo cogía con mi mano derecha y con la izquierda me pajeaba, yo también ya estaba muy erecta. Y lo mejor era verme así, con un hombre, vestida de esa forma, sintiendo el hilo de la tanga rozando mi ano abierto, y el encaje de ella sobre mis caderas abiertas por la posición en la que estaba. Acaricié sus testículos, el sabor me tenía loca, lo pajeé un rato. Nos subimos los dos a la cama e hicimos un 69. Fue delicioso sentir su barba rozar contra mis piernas o el pubis. Usábamos nuestras lenguas para besar nuestros glanes y él me acariciaba el ano, me metía los dedos.
Yo ya quería que me lo metiera. Pero me había fijado en uno de esos espejos de 20.000 que venden en la calle, que son más o menos grandes. Me levanté y fui por él para ponerlo al lado de la cama. Siempre había querido ver cómo me culeaban. Me puse sobre él, le chupe los dedos, me escupí la palma de la mano y me metí cuatro dedos de una... mi ano palpitaba. Le puse un condón con la boca (algo difícil, pero que había visto en las películas) y ya sin aguantarme, me senté sobre esa rica verga.
Ufff, veía en el espejo mi culo respingarse bajo el encaje de la tanga y mis piernas dobladas adornadas con esas medias. Pero lo mejor de todo era ver el cuerpo que salía de entre mis piernas, blanco, masculino... era una mujer en ese momento. Salté un rato sobre él, me encanta esa sensación de que sale un poquito y luego lo mete. En un momento subí y no me dejó enterrármelo todo de una, me detuvo estando arriba. Entonces vi cómo abrío las piernas y empezó a meterlo y sacarlo muy rápido. Sonaba cómo sus piernas pegaban en mis nalgas, plac, plac, plac, plac y sólo gemía:
Yo: Ah.. qué rico. Ufff, nunca me lo habían hecho así, siento el culo ardiendo una delicia! Me encanta tu verga.
Y él sólo bufaba, respiraba rápido. Pero, por más rica que fuera la posición, yo quería que me cogieran en misionero. Y le dije que quería estar abajo. Tengo mi pene en mis manos y lo acaricio de a pocos mientras escribo pues me excita mucho el recuerdo. Me salí, cambiamos el condón, puse dos almohadas bajo mis caderas mientras me acostaba, él se puso en medio, tomé su verga con mis manos, sentí mi agujero y le dije "ahí". Uffff entró todo, sin problema y yo sentí un placer indescriptible.
Por fin tuve lo que quería. Su pequeña panza tocaba mis testículos cuando entraba todo. Y yo estaba extasiada por la imagen. Volteba a ver el espejo y agradecía tener esa tanga para verme penetrada usando esa prenda. Lista la imagen, quería concentrarme en lo que sentía, así que lo abracé con mis piernas y le pedía que me diera más duro, más rápido, y las gotas de sudor caían de su frente y yo las sentía en mi cara cuando nos besábamos.
Se retiró un poco, me acaricia las tetas, pellizca mis pezones y ese dolor me hace gemir de placer. "Así, papi, qué rico lo haces". Me pajeo mientras me lo mete, pero él me quita la mano y me dice "acariate las tetas que eso me encanta, yo te pajeo". Y yo, siendo una putica obediente, subo el top y me las masajeo, también me las pellizco y le digo "así te gusta, mi amor? Me tienes volando".
Él se sostiene sobre la mano izquierda y con la derecha toma mi pene y empieza a moverlo con un ritmo parecido al que me lo mete. Yo sólo gimo de placer, siento mi culo lleno y me aprieta el pene delicioso. Así es que se debe disfrutar siendo una chica con pene, estoy en el paraiso. De pronto empiezo a sentir cómo va viniendo el orgasmo y me tensiono un poco "Amor, me vengo, no pares, me encanta. Ahhhh soy tu puta, ahhhhh, qué rico que me hagas tu perra, me encanta tu verga, ahhhhhhh". Siento mi semen sobre mi estómago, las palpitaciones de mi ano en su verga y veo cómo su mano está mojada por mi semen. Un orgasmo delicioso.
Él se movió, se quitó el condón y se recostó. Yo quiero que mi hombre goce, así que me muevo e introduzco su pene en mi boca y con mi mano derecha empiezo un masaje arriba y abajo de su verga. No puedo dejar de mirarlo mientras me lo meto todo, uso mi lengua, limpio su glande y vuelvo a introducirlo. "Quieres que me lo trague? - Sí, qué rico verte así!" Y lo pajeo con más fuerza y se lo chupo con más ganas, quiero tener su semen en mi boca ya!
Siento cómo su pene se pone un poco más duro, su respiración se hace más fuerte, ya viene y yo lo quiero. Lo aprieto más duro y subo y bajo con mi mano lo máximo que me deja mi boca lista para recibir ese elixir. Al tiempo pienso a qué sabrá, nunca he hecho algo así. No importa, sale el primer chorro con mucha fuerza, lo siento en mi lengua y me encanta. Uno, dos, tres, cuatro con algo de semen, el resto son sólo palpitaciones en mi boca. Yo me lo meto hasta el fondo y dirijo mi cabeza hacia atrás succionando lo más que puedo. Él me mira, yo lo miro, abro mi boca, le muestro su semen en ella, la cierro y me lo trago. Es delicioso. Subo a su lado y nos besamos.
La película porno muestra a una rubia siendo penetrada por dos hombres y le digo que a mí me gustaría algún día estar así (así de buena y así de dominada por dos hombres). Nos besamos de nuevo y hablamos contándonos todo sobre cada uno, acariciándonos durante un buen rato y planeando nuevos encuentros. Seré su puta de ahora en adelante, y yo feliz. Mis días de sólo fantasear han terminado.







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login Entrarque buen relato,te comieron y eso es lo que te importa,yo quiero una experiencia asi pero yo ser el macho dominador cojer una nenita transexual...