Tras de voyerista cabrón
El aviso era muy explícito
“MARIDO BUSCA Y PAGA HOMBRE CULTO PARA QUE LE REALICEN A SU ESPOSA DE 45 AÑOS …SEXO DE VARIAS FORMAS…LA IDEA ES SALIR DE LA RUTINA DEL MATRIMONIO …DESEA VERLA PERSONALMENTE REALIZANDO SEXO DURO…MAMANDO VERGA…PENETRADA POR SU VAGINA…PENETRADA POR SU CULO EN UNA REUNIÓN ÍNTIMA.
CONTAMOS CON SITIO DICRETO PARA HACERLO EN UNA REUNIÓN ÍNTIMA
CITA PREVIA….COMUNICARSE AL WHATSAPP….No. xxxxxxxxxxx “
miré el anuncio de nuevo y no podía entender, picado por la curiosidad me comuniqué para avisarle que estaba interesado. Me contestó que debía asistir a una cafetería para hablar personalmente e intercambiar algunos aspectos relacionados con el aviso. Concerté enseguida la cita y presuroso me dirigí a cumplirla. Pocos minutos después estaba frente a un hombre elegante, su físico era la de un ejecutivo que frisaba los 50 años, cerrado de barba ,bastante velludo daba la impresión de una virilidad a toda prueba, con voz grave se presentó. Se llamaba James y era un alto ejecutivo de una empresa de autos, intercambiamos algunos temas relacionados con la posible cita y quedó de confirmarme por teléfono. Antes de irse me dejó muy claro que de concretarse la cita la única condición que iba a poner era la de presenciar absolutamente todo, no lo haría de manera directa sino que se escondería convenientemente para evitar que su esposa se diera cuenta.
Esa noche me devané los sesos pensando que sentiría un hombre al ver su mujer en brazos de un desconocido, y para colmo de males tener que pagar para eso….definitivamente no entendía. Sin embargo una duda me asaltaba…o mejor dos…cómo sería su esposa?.....podría yo satisfacer a una mujer que ni siquiera conocía y que además su marido me estaba mirando , ese detalle podría inhibirme sicológicamente....la verdad empezaba a pensar que era una locura.
Al otro día una llamada me confirmó la cita, James me esperaría en su casa aparentando una reunión de trabajo me presentaría su esposa, tomaríamos unas copas y luego simulando una llamada urgente recibida desde la empresa nos dejaría solos El resto quedaba por cuenta mía. Me vestí formalmente, saqué una cajita de condones y dos píldoras de viagra. No necesitaba todavía de los potenciadores sexuales, pero ante un reto desconocido era mejor prevenir y de pronto no quedar mal. Tomé un taxi y me dirigí a la dirección indicada. Al llegar quedé impresionado pues la casa no era cualquier casa sino más bien una lujosa mansión. James me estaba esperando, me mandó seguir y pasamos a una especie de sala auxiliar, James sirvió sendas copas de whisky y nos sentamos en un sofá a esperar la aparición de su esposa. Ella no tardó mucho, era una mujer elegante, tendría unos 48 años pero su rostro lozano la hacía parecer más joven, su cuerpo era delgado, aunque sus senos eran pequeños lucían bastante erguidos y no necesitaban brasier para vencer el efecto de la gravedad, su cara era bonita con unos ojos color miel y una boca pequeña. Con una voz clara concisa y muy sensual se presentó, se llamaba Estefanía . Tenía una blusa casi trasparente con un escote bastante pronunciado,cada vez que se agachaba dejaba ver sus senos apetitosos, su minifalda dejaba ver sus piernas delgadas pero tonificadas. La verdad me agradó mucho, sentía que una fuerte sexualidad se desprendía de esa mujer. Era un volcán latente, transpiraba sexo por cada poro de su cuerpo. James le sirvió una copa de champaña y dos tragos de whisky para nosotros. Para entrar en confianza y romper un poco el hielo empezamos a tocar temas de sexo.Estefanía era una mujer des complicada y su vocabulario fluido y explícito le permitía expresar sus inquietudes sin rodeos. James que estaba sentado a su lado la abrazó y por encima del hombro empezó a acariciar sus senos, yo me fui excitando al ver esa escena y sentí que mi verga prendía sus alarmas anunciando una inminente erección. Después de tomarnos varias copas el licor fue haciendo su efecto, James se paró del sofá y dirigiéndose al baño nos dejó solos. Estefanía que ya estaba muy eufórica gracias a la burbujeante champaña me tomó la mano y se la llevó a sus senos, los apreté suavemente parecían dos manzanas apetitosas, luego acaricié sus pezones grandes y erectos. Desabrochó un poco su blusa y sus senos quedaron muy cerca de mi boca, no resistí el impulso de besarlos y chupar esos pezones desafiantes. Mi verga ya estaba muy parada y sentí que deseaba intensamente que esa mujer la llevara a su boca y le diera una fuerte mamada. Pero me acordé que James todavía estaba en la casa, y como pude acomodé mi pene erecto para disimular la incómoda situación. Y hablando de James en ese momento apareció, volvió a sentarse al lado de Estefanía y su mano fue directo al sexo de su esposa. Ella se hizo un poco la remilgada y la apartó disimuladamente, pero esa caricia ya me había excitado y no hallaba la hora que James se fuera, estaba deseando cada vez más esa mujer. Sin embargo James parecía disfrutar de esta situación y por el contario decidió incrementar sus caricias, prácticamente ya estaba despojando de su blusa a Estefanía que ahora tenía sus senos al aires, James buscó con ansia sus pezones y como un niño empezó a succionar esos turgentes pechos. Estefanía lo apretó contra sus senos ocultando prácticamente su cara y quitando el campo visual de sus ojos aprovechando dicha circunstancia para buscar mi verga con su mano derecha, con unas ganas inmensas de ser acariciado bajé mi cremallera y saqué mi verga erecta y la deje en sus manos, ella empezó a acariciarla y apretarla, James seguía succionando sus senos ,Estefanía empezaba a ponerse muy arrecha y más apretaba mi verga. En ese momento el timbre del teléfono sonó rompiendo ese silencio reprimido que estaba a punto de estallar. Rápidamente metí mi verga en el pantalón y dejé que James se parara, tomó el teléfono pero era una llamada equivocada, aprovechó de paso la parada para ir nuevamente al baño, sabía que eran más o menos tres minutos que James se demoraría en el orinal, tiempo precioso que Estefanía aprovechó para bajar mi cremallera, sacar mi verga y pegarme una rápida mamada que me supo a gloria, no sé si era por las ganas que tenía de que me mamara la verga o era por la adrenalina que me producía el peligro de ser descubierto, de todas manera su boca era grandiosa para succionar, y eso que era de rapidez. James regresó del baño, sirvió dos tragos más y llenó la copa de Estefanía que ella rápidamente consumió. Ahora fue ella la que se dirigió al baño,James me puso la mano en la pierna y no sé si fue a propósito o accidentalmente la deslizó a mi entrepierna y me cogió la verga, la verdad me tomó de sorpresa, la apretó suavemente y pudo constatar que estaba parada y con muchas ganas de sexo, me miró y se sonrió, en ese momento llegó Estefanía que nuevamente se sentó junto a él, James nuevamente empezó a acariciarla pero esta vez sus manos le subieron la minifalda , le abrió las piernas, ella como si supiera lo que tenía que hacer alzó sus piernas abiertas sobre el sofá dejando su sexo al descubierto para que James lo atacara con su boca, se arrodilló en el suelo usando una óptima posición para empezar a meter su lengua en la rajita húmeda de Estefanía, ella lo tomó de la cabeza de James y prácticamente casi se lo mete en la vagina, él quedo clavado en su entrepierna mientras Estefanía con su mano nuevamente buscaba mi verga para acariciarla. Saqué mi pene erecto y ella empezó a acariciarlo mientras su marido le metía su lengua, sus dedos y ahora estaba tratando de meter hasta su mano. Yo estaba muy arrecho y próximo a derramarme y opté por pararme del sofá, irme para el baño y echarme agua fría en ese glande rojo y brillante que parecía quería estallarse. Cuando regresé James estaba parado con su verga erecta y Estefanía estaba lamiendo su pene y acariciándolo de abajo a arriba. Daba gusto ver como ese pene se movía en su boca hinchando sus carrillos y despertando en James emociones muy intensas. Cuando parecía que James estaba a punto de eyacular sonó el teléfono, ésta si era la llamada que la hacía un amigo para justificar su salida del apartamento. Se vistió rápidamente, sirvió dos tragos más , le llenó la copa a Estefanía que estaba muerta de la sed por la mamada que le estaba dando a su marido y la pequeña mamadita que me había proporcionado . James aparentemente salió del apartamento pero en realidad se escondió en un sitio estratégico, allí estaba equipado con una cámara y una botella de whisky para degustar.
Estefanía apenas oyó el portazo anunciando la salida de su esposo se lanzó a mis brazos y como enloquecida me besaba por todas partes, mi boca , mi cuello, mis oídos, mientras sus manos empezaban a desvestirme con rapidez, muy pronto quede únicamente con mis bóxer completamente levantados por mi verga erecta, ella se abalanzó y como poseída bajó los bóxer y se pegó a mi verga, muy pronto mis veinte centímetros de pene desaparecieron en su boca, sus mamadas eran intensas y profundas, parecía querer sacarme la vida misma a través de mi glande, con sus dos manos manejaba mi pene a diestra y siniestra haciendo sentir unas sensaciones de miedo, con lo excitado que estaba, con esa aspiradora pegada a mi verga y con esas caricias manuales pronto me sacó el orgasmo del siglo, fue una deliciosa derramada que ella acogió en su boca y en dos sorbos la tomó con el mayor agrado. Quede exhausto, traté de reponerme un poco, tomé un trago de licor y empecé a acariciarla, la besé intensamente, baje con mi boca por todo su torso buscando con avidez su sexo, pronto lo tuve ante mí, su aroma me enloquecía y mi boca se pegó a la entrada de esa gruta de placer, mi lengua empezó a degustar todas las áreas erógenas de esa vagina humedecida al extremo, chupé con ansias su clítoris arrancando gemidos de placer y la hice sentir un delicioso orgasmo que la hizo vibrar de tal manera que casi se cae del sofá. Ahora fue ella la que quedó rendida, le serví una copa de champaña que la refrescó pero también aumento su arrechera, como poseída me tumbó en el sofá y montándose sobre mi verga erecta la insertó en su vagina ardiente dejádola que entrara hasta lo más profundo de sus entrañas, cuando sintió que mi pene ya estaba todo adentro empezó a cabalgar sobre mi cuerpo como una amazona que ha perdido el control de su alazán, yo no hacía sino de vez en cuando empujar mi verga para hacerla rozar con sus paredes vaginales produciéndole sensaciones que arrancaban gemidos de placer, su orgasmo fue violento, sus gritos llenaron el recinto y su cuerpo arqueado se movía en voluptuosas contorsiones. Yo todavía tenía mi verga intacta, quizás el trago me había bloqueado un poco así que coloqué a Estefanía en el sofá, le coloqué un cojín en su trasero, le abrí las piernas al máximo y enfilé mi verga hambrienta por ese coño que parecía no tenía fondo, unas ganas locas de traspasar esa hembra, un deseo malsano de querer partir esa vagina en dos hizo que mis movimientos se aceleraran y con furiosas arremetidas empecé a buscar el segundo orgasmo de Estefanía , y fue casi una locura, sus dedos se crisparon, luego sus uñas empezaron de recorrer mi espalda arrancando jirones de carne, el dolor fue intenso pero se confundió con el placer y en un orgasmo casi simultáneo nos entregamos como dos seres irracionales en una cópula lujuriosa y salaz que nos dejó cansados pero no saciados.
Desfallecidos tomamos una pausa y ella gentilmente sirvió licor para atenuar la sed y para coger un nuevo impulso, una copa no bastó y servimos la segunda. Después de escanciar el delicioso licor ella empezó nuevamente a besarme, sus labios se pegaron a mi boca y su lengua empezó a darme una lamidas dulces y atrevidas, me empezó a chupar mis tetillas hasta hacer que mis pequeños pezones se pararan, sus succiones se incrementaban dejando algunas manchas rojizas alrededor de mis tetillas , y bajó nuevamente a mi verga , otra mamada que me hizo estremecer , de pronto se detuvo, se colocó en cuatro sobre el sofá dejando antes mis ojos desorbitados su preciosa vagina pero también un culito precioso que se dilataba de vez en cuando , mi verga de pronto deseó con insano placer ese agujero pecaminoso, sin pensarlo dos veces empecé a besar ese ano inicialmente estrecho y cerrado, poco a poco mis besos y mi lengua lo hicieron abrir como un capullo en flor, mi lengua entraba y salía, lubrique su anillito con sus propios jugos y empecé a acariciarla con mis dedos, de pronto ese culito cedió a mis pretensiones y su diámetro se ensanchó de tal manera que mi verga empezó a entrar en ese fortín inexpugnable, cuando al fin pude sentir mi verga adentro empecé a empujar mi tolete de carne con voracidad y furia, pronto mi ritmo era incontrolable y solo los gemidos de placer o dolor se oían en el apartamento, después mi vista se fue nublando, no sé si fue el licor o el orgasmo pleno que me dejó viendo estrellas, Estefanía estaba como loca recibiendo mi arremetida por su culito y masturbándose casi a dos manos, sus dedos se perdían en su vagina y su dilatación era tal que casi se metía toda su mano. El orgasmo llegó casi simultáneo, fue una sensación de locura….después el desfallecimiento, el cansancio , la sensación de ingravidez, era como estar flotando. Nos tomamos de la mano y una sonrisa de parte y parte fue sin palabras el agradecimiento mutuo.
James que había visto todas estas escenas estaba más ebrio, no solo por el licor sino por la satisfacción de ver cumplida su fantasía, aparentando llegar de la calle se sentó en el sofá , sirvió otras copas de licor y empezamos a charlar de un negocio imaginario. Estefanía pidió permiso para retirarse a su habitación, en el momento de darme su mano me deslizó un pequeño papel que oculté rápidamente. Quedamos los dos solos en la sala , sacó su billetera y me extendió un cheque por la suma convenida . Quise devolvérselo pero él lo rechazó. Sonriendo maliciosamente me pidió más bien una ñapa, le dije que con mucho gusto, enseguida me bajó la cremallera y sacando mi verga empezó a propinarme una deliciosa mamada, era un artista para mamar verga, casi me hace olvidara Estefanía, cuando mi orgasmo estaba próximo apreté su cabeza contra mi verga para que chupara con más intensidad, él adivinando la proximidad de mi eyaculación arreció sus mamadas hasta que mi lechada de semen fue a llenar su boca ansiosa. Chupó hasta la última gota de semen, subió la cremallera, me arregló la camisa y el nudo de mi corbata , me acompañó a la puerta y allí se despidió. Debo reconocer que ese hombre estaba loco pero esa locura para mi significó uno de los mejores días de mi vida.
Esperaré otro aviso clasificado si es que aparece….o ustedes me pueden enviar uno ?








Comentarios
1 comentario
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login EntrarExcelente relato. Dan ganas de leerlo a gusto. Excelente lexico