De Mito A Realidad
Relato de comunidad Transexualesschedule 4 min de lectura calendar_today Abril de 2016

De Mito A Realidad

Tengo 38 años y desde los 17 empecé a incluir en mis masturbaciones caricias en mi ano lo cual trajo una fuente indescriptible de placer durante las mismas. Al principio me acariciaba con los dedos y luego fui introduciendo objetos de diversos tamaños hasta incluir juguetes eróticos (incluido....

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Tengo 38 años y desde los 17 empecé a incluir en mis masturbaciones caricias en mi ano lo cual trajo una fuente indescriptible de placer durante las mismas. Al principio me acariciaba con los dedos y luego fui introduciendo objetos de diversos tamaños hasta incluir juguetes eróticos (incluido el pene de un arnés que cuando lo compré dije era para mi novia). Me masturbaba en frente de un espejo introduciendo dichos objetos y el placer era espectacular, un día oí hablar del llamado orgasmo anal el cual decían podía alcanzarse al estimular la próstata y sin necesidad de siquiera tocarse el pene, la verdad me pareció un tanto increíble pero decidí intentarlo y fue entonces que en algunas de mis sesiones de masturbación el protagonista no era mi pene sino mi ano sin embargo a pesar de mucho intentarlo nunca lo logré.

A los 25 años decidí tener mi primera experiencia anal con alguien, no me gustan los hombres y decirle a mi novia de ese entonces que me penetrara con un arnés era imposible, así que me orienté hacia la posibilidad de tener una experiencia con una chica trans (al fin y al cabo su apariencia es la de una mujer pero con pene). Podría contar varias historias de mis encuentros con las chicas trans (en promedio 2 al año desde la primera vez) sin embargo debo ser honesto al decir que las primeras experiencias no fueron del todo buenas, adicionalmente a pesar de algunos buenos encuentros el orgasmo anal seguía siendo para mí algo existente únicamente en la literatura erótica fantasiosa. Rescato de esos encuentros la excitación que me provocaba ver un pene erecto con ganas de penetrar mi ano el cual estaba ansioso de brindar placer.

Hace 3 años me encontraba en Pereira por motivos de trabajo y buscando en una página encontré una chica con la cual había tenido ya un encuentro 50/50 agradable en la ciudad de Cali. Ella es una trigueña, de cara y cuerpo muy bonitos y un culo delicioso, la llamé y acordamos encontrarnos en un motel a las afueras de la ciudad. Al llegar la llamé para confirmar la habitación y esperé cerca de 20 minutos a que llegara, la habitación era relativamente amplia y cómoda y tenía espejo en el techo (cosa que en ese momento me pareció irrelevante). Al llegar me dejó impactado lo bonita que estaba, charlamos un rato y luego empezamos a desnudarnos, mi pene estaba totalmente erecto y mojado pero el suyo no, así que luego de ponernos los preservativos decidí chupárselo un rato para excitarla y hacer posteriormente buen 69 (yo encima), ella empezó a acariciarme el ano con sus dedos lo cual me puso a mil por lo que tuve que parar pues ya sentía que me iba a venir. Me puse bocarriba en la cama y le dije que me lo chupara sin tocarme el ano, lo hizo rico chupando y lamiendo mi pene de una manera frenética, en el espejo del techo veía mover su cabeza mientras me lo chupaba cosa que me pareció excitante. Luego de un tiempo ella dejó de chuparlo y me preguntó que si quería que me penetrara aprovechando que todavía estaba excitada, yo lo pensé un momento pero luego dije ……listo! (igual ya me había penetrado en el encuentro que habíamos tenido en Cali). Me preguntó que como quería y yo le dije que aprovechando que yo estaba bocarriba que fuera así, además nunca me habían penetrado de esa manera, inmediatamente ella puso una almohada debajo de mi culo para que facilitara la penetración y unto un poco de crema en su pene y en mi ano luego empezó a penetrarlo pausadamente… un poco de dolor al principio pero lentamente mi ano se adaptaba a la presencia de su pene el cual empieza a meter y sacar deliciosamente. En el espejo del techo veía como su culo se alzaba y luego sentía en mi ano la embestida de su pene situación que se daba una y otra vez y me excitaba tanto que en un momento me aferré con mis piernas a las suyas y de un momento a otro siento venirme deliciosamente en el primer y hasta ahora único orgasmo anal que he sentido, no hice ningún ruido (solo lo disfruté enormemente como algo que pensé imposible) mientras ella continuaba en su función aunque la verdad al pasarme la excitación ya no lo disfrutaba tanto, sin embargo dejé que ella continuara hasta que se viniera dentro de mí (con preservativo) mientras yo sentía en mi ano las contracciones de su pene al eyacular.

Ambos lo disfrutamos y al darse cuenta ella que ya me había venido me preguntó que qué tal me había parecido, yo le dije que había sido mi primer delicioso orgasmo anal. Nos duchamos juntos y luego nos despedimos con un beso.

Podría decir entonces que de acuerdo a lo que me sucedió, para alcanzar el orgasmo anal no se requiere solamente la estimulación de la próstata sino también el entorno o situaciones que pasan mientras esto sucede.

— akalifato

3 de abril de 2016

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