Él Y Yo
Relato de comunidad Gayschedule 9 min de lectura calendar_today Septiembre de 2016

Él Y Yo

No nos habíamos visto en un tiempo, él se había ido a estudiar al exterior y nos habíamos alejado, eran encuentros muy excitantes y enormemente eróticos. Así que cuando encontré un mensaje que había regresado sabía que debía prepararme. Nos encontramos en la misma habitación del hotel,....

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No nos habíamos visto en un tiempo, él se había ido a estudiar al exterior y nos habíamos alejado, eran encuentros muy excitantes y enormemente eróticos. Así que cuando encontré un mensaje que había regresado sabía que debía prepararme. Nos encontramos en la misma habitación del hotel, un lugar perfecto, con diseño y discreto, aunque siempre pensé que debía tener un par de espejos más. En esta ocasión llegue un poco más temprano, quería prepararme, depilarme totalmente, dejar mi culo perfecto, quería que mi verga se viera rica, mi abdomen perfecto, quería que todo fuera delicioso. Compre en el camino un lubricante con sabor a fresa y fantasee por un rato con un dildo para los dos, pero deje eso de lado pues cuando le propuse que incluyéramos eso en algún momento, el me dijo que no le gustaba la idea, a mi me gusta ese tipo de juguetes pero veremos si algún día él me da la sorpresa.
Tome una larga ducha, me asegure que no hubiese nada que estropeara la tarde, me ocupe de todos los detalles exteriores e interiores, luego decidí no vestirme, esperarle desnudo con una pequeña toalla en mi cintura, y así me quede mirando la espectacular vista desde la habitación. Desde ella se veía toda la ciudad y me gustaba la idea que mientras todos se apresuran a almorzar, correr a juntas y horarios nosotros estaríamos revolcandonos por toda la habitación.
Llegó a la hora acordada, era muy puntual, yo camine por el pasillo hacia la puerta para abrirle, y me observe al espejo, estaba bien definido, las semanas de ejercicio habían dado frutos y lamenté que este espejo no se encontrara sobre la cama. De repente la puerta se abrió, él entro con su tarjeta, no me dio tiempo de nada, lo observe por un segundo y el creo que se sorprendió de verme casi totalmente desnudo y dentro de la habitación, pero sentí que me saboreo totalmente. Me acerque y simplemente le besé, mientras le veía a sus ojos, era sólo un poquito más bajo que yo, y mucho más joven. Sentí que se había afeitado recientemente olía a crema y loción, estaba vestido formal, acababa de venir o escaparse de alguna reunión, éramos unos prófugos, estábamos fuera de las reglas éramos dos hombres en un hotel a medio dia.
El me beso profundamente, era un muy buen besador, su lengua no era ni mucha ni poca jugaba con la mía, me entretenía, mientras me quitaba la pequeña toalla de la cintura, mientras tocaba mi culo y mi verga, su lengua me recorría la boca, el cuello los labios, yo mientras le había quitado las gafas, siempre he querido verle desnudo mientras le penetró con gafas, pero es lo primero que le quitó. Es un cliché imagino, pero es un buen inicio, una seña, un gesto pornográfico.
Nos besamos por un rato, y creo que hice bien al esperarlo desnudo pues cuando toqué su verga ya estaba dura, deje que me besara, me chupara, me mirara, sabía que quería penetrarme ya, pero me anticipe a ello. El estaba ya sin camisa, sin corbata, con los pantalones a punto de caer, sólo les di un empujón, y listo, podía ver la cabeza de su verga saliendo por sus interiores, rosada, mojada, deliciosa. Este un detalle importante: Aunque era un poquito más bajo que yo, tenía una verga más grande y más gruesa que la mia, eso me encantaba me seducía me hacia flaquear siempre. Por eso desnudo como estaba, a la mitad de la habitación, me puse de rodillas, saque su verga, la deje que quedara enfrente de mis labios, la admire por unos segundos, me prepare, abrí mi boca y trate de llevarla lo más profundo en mi boca, hacia mi garganta pasándola despacio disfrutándola cada centímetro, cada gota de líquido que ya salía de ella.
Extendí mi mano pasando por su estómago, su pecho hasta encontrar su boca, mientras le lamía la verga, él chupaba mis dedos, yo estaba entretenido, le dejaba penetrar mi boca rítmicamente, cada vez más hondo hasta sentir arcadas, luego la saque , para admirarla por un instante, chupe todo el líquido que salía de ella, estaba muy mojada, baje con mi lengua a sus guevas, estire mi lengua hasta casi tocar su ano, mientras le masturbaba con la mano, mi otra mano estaba ocupada sosteniendo ese hermoso culo, frotándolo, masajeandolo, preparándolo para lo que tenía en mente.
Le mamé esa verga deliciosa durante un rato, lamí cada milímetro de piel y evite que se viniera en mi boca. Cuando ya estaba muy excitado me pare, le besé para que probara un poco de sí y camine hasta un extremo de la habitación, sabía que me estaba mirando, así que abrí un poco las piernas y me apoye contra la pared, deje mi culo listo para la acción. Antes me había preparado y estaba totalmente lubricado con sabor a fresa. No espere mucho, unos segundos después sentí su verga en la raja de mi culo, sentía como la paseaba por mi culo y pasaba por mis guevas, luego despacio se acomodó en la entrada de mi culo, estaba lista para penetrarme, me empine un poco, levanté mi culo unos milímetros, la podía sentir allí lista, palpitante, la dejo caer despacio, yo abrí mi culo lo más que pude, poco a poco fue entrando como tronco dentro de mi, yo empujaba por instantes y sin querer dejaba salir algunos sonidos de placer, me era imposible no hacerlo, quería evitarlo, pero no podía, le dije: más, métela mas, mientras giraba mi cabeza para verle, con mis manos le sostenía sus caderas y lo halaba hacia mi. El se acerco me rodeo con sus brazos y me besaba el cuello la espalda, tocaba mi verga, mi estómago mis piernas, mientras me penetraba una y otra vez, lo hacía muy despacio con una cadencia que se hacía más fuerte cada vez, yo abría mis piernas, y me sostenía de la pared, estaba totalmente a su merced, a su voluntad rosada erecta y mojada que me penetraba deliciosamente. No quería tocarme pues era seguro que me vendría enseguida, quería sólo darle placer, que me poseyera, que me usara, por lo menos en este momento, en esta posición, eso era lo fantástico de nuestra relación era de dar y recibir.
Continuamos así no se cuanto, mis piernas empezaron a sentir cansancio y ya la temperatura había subido mucho, la ciudad se veía frenética, y tome su verga y con tranquilidad la saque de mi culo, despacio, la sentí dura, caliente, nos besamos y le dije que tomará una ducha era el momento de una pausa.
Fui al mini bar saque una botella de agua helada, oí el agua correr, alcanzaba a ver su cuerpo era muy lindo, joven, atlético. Hablamos de cosas simples, el clima, el tráfico, el jabón. Cuando salió le alcance una toalla, se secó rápidamente mientras me besaba. Estábamos excitados pero ninguno de los dos totalmente erectos, le dije al oído que se sentará, en la cama lo acompañe y me puse enfrente de él, cuando pasó sus labios por mi verga, me arrodille de nuevo y empecé con un oral lento, profundo, lamiendo despacio su glande, pasando a lo largo de su verga la lengua y llevándola hasta mi boca, mordiendo un poco, haciendo círculos con mi lengua alrededor de ella. Moje mis dedos y los pase por su ano, el se movió para que ellos entrarán un poco, esa era la señal que esperaba e inmediatamente me puse de pie, tome su nuca y hundí su boca en mi verga por unos minutos, dejándola húmeda lista para lo siguiente.
Lo tendí de espalda, me subí a la cama de rodillas abriendo con ellas sus piernas, su cuerpo quedo desarmado enfrente mío, yo tenía una erección inmensa y el también, busque una almohada y la puse debajo de su cintura para levantar un poco su cadera, le masturbaba con la mano y la boca, lo calentaba, él simplemente se rindió, abrió un poco más las piernas y lo lubriqué, despacio todo su depilado ano, pasando y abriéndome campo con dos dedos, pasando la lengua, penetrandole con ella mientras se retorcía de placer, sentía como se abría su culo, como suplicaba por mas. Mi boca sabía a fresa a sexo, tome su verga en mi mano y delicadamente lo penetre despacio con mi verga, era muy apretado, muy excitante le podía ver el rostro de dolor y placer, su boca entreabierta, su verga reventando, nos movíamos rítmicamente, al unísono, yo le embestía y el flexiónaba su cuerpo para recibirme más profundo, podía sentir que me apretaba en su interior, me exprimía con su culo, sabía como dar placer, era un amante delicioso.
Le penetre por mucho tiempo, inclinándome para besarle, tocando su pecho, con mis manos en su verga, masajeándola, consintíendola, lubricándola. Hasta que su cuerpo explotó, sentí como su culo se contraía en espasmos y su cuerpo entero se doblaba en éxtasis, mis manos llenas de semen cálido recorrían su verga que se movía erráticamente entre gemidos y sudor. Creo que ambos habíamos esperado mucho este encuentro pues fue una copiosa cantidad de semen que cubría su cuerpo, hice lo que cualquier amante haría: lentamente saque mi verga y le cubri de besos lamiendo todo su pecho, su estómago probando su deliciosa leche, no quería desperdiciar nada, él me tomó de la nuca y dirigió mi boca a su verga cansada, le chupé las últimas gotas y me incorpore triunfal y aún erecto.
Le bese despacio su sabor aún estaba en mi boca, siempre he pensado que su semen es más dulce que el mío. Él se incorporó y sentado tomó mi verga, yo estaba parado frente de él, pase mis dedos por su pelo y empezó por lamer la punta, luego pasó la mano por mi culo mientras se sumergía en ella cubriéndola con sus labios hasta lo profundo de su garganta, yo sabía que le gustaba mamarme la verga, lo hacía delicioso, con su lengua rodeaba mi verga y su mano despacio acompañaba sus labios, me mordía un poco, me lamia y giraba su cabeza rítmicamente con una cadencia suave pero firme, la empujaba hasta su garganta y luego la retiraba para verla mientras su mano me masturbaba, luego empezaba de nuevo, tenía su mano en mi culo y sus dedos buscaban mi culo, me acerque hacia el y deje que sus dedos me penetrarán lo más profundo posible, él seguía dándome un oral fantástico, quería darle más, quería que sintiera más placer. Tome su nuca y con mi otra mano empujé su brazo para que su mano me penetrara más profundo, le dije sólo una palabra: ya!
Eyaculé en su boca, mucho, primero creo que al fondo de su boca y luego el tomó la base de mi verga con su mano y me exprimió dentro de su boca con sus labios moviéndose despacio pero lamiendo al mismo tiempo mi glande en su boca. Yo recupere el sentido unos minutos después el seguía con mi verga en su boca y su mano muy profundo en mi culo, estaba inmovilizado, atrapado, fue espectacular. En ese momento pensé que definitivamente debí comprar el dildo y mover un espejo.
Nos recostamos un rato, hoy no había ningún afán, pensé en dormir un poco, en como estaría el tráfico, pero al poco rato sentí su verga de nuevo erecta caliente en mi culo. Esto iba a continuar y yo estaba totalmente dispuesto.
Si te ha gustado escríbeme.

— fidel-santa

20 de septiembre de 2016

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