De las primeras experiencias gay que tuve, ocurrió un viernes en la mañana cuando estaba trabajando, en ese entonces prestaba servicio como técnico de soporte para une y la primer visita que me programaron ese día fue para el barrio la Floresta, era una mañana lluviosa y me alcance a mojar un poco, toque la puerta del apartamento 603 mientras trataba de secarme un poco, abrió la puerta un tipo maduro (le calculaba unos 45 años) de piel morena, contextura gruesa pero sin ser gordo, su cara era simpática de bonitos rasgos faciales y unos ojos cafés que inundaron los míos al instante; fue muy amable (demasiado) y me invito a pasar, me dice que me estaba esperando para poder salir a trabajar y agradeció que hubiera cumplido la cita, me indico el inconveniente que presentaba su conexión y empece a trabajar sin imaginarme lo que iba a pasar después; Raul (como se llamaba mi usuario) me trajo café y seguro noto que estaba algo mojado porque también me ofreció una toalla para secarme, su problema técnico era una bobada por lo que la resolví de inmediato pero yo no me quería ir de su apartamento todavía.
Raul se sentó junto a mi y empezamos a conversar cosas triviales y entre pregunta y pregunta me di cuenta que vivía solo, era separado y según él hacia bastante tiempo que estaba solo, yo no apartaba mi mirada de su bulto, me pregunto por mi novia y le conteste que no tenia, que yo también estaba solo hace tiempo, hubo un silencio después y un cruce de miradas raras y yo, para superar el momento incomodo, me levante a llevar el posillo a su cocina agradeciéndole por el cafesito que me había "calentado" un poquito cuando de repente pum! se me atora el pie en su alfombra y caigo desparramado en la mitad de su apartamento, el de inmediato se acerca se inclina para ayudarme y me pregunta que que me paso, no era un juego pero después se me ocurrió seguir con el cuento, le dije que me había lastimado el tobillo y que me dolía, fue muy caballeroso y me ayudo a ponerme de pie y a sentarme en su sofá, me levanto el pie y empezó a sobarme el tobillo, sentir su contacto me puso a mil y casi de insofacto tuve una erección que los dos notamos con facilidad, se asoma una sonrisa picara en su rostro, se acerca a mi y me besa, yo quede como wow, vamos en serio; estuvimos besándonos y acariciándonos por un ratico cuando empezó a quitarme la ropa hasta que me dejo completamente desnudo.
Cogió mi pene y se lo metió en la boca, me hizo un oral espectacular y empezó a jugar con mi culito, yo no estaba aguantando tal voltaje por lo que me pare del sofá para evitar eyacular tan rápido y luego me arrodille frente a el, saque su hermosa verga, era gruesa de unos 18cm y estaba muy parada, derechita y cabezona, chupe sus huevos y me comía con desesperación su miembro, el todavía estaba vestido únicamente con los pantalones en las rodillas, luego Raul me pone a cuatro patas sobre el sofá y empieza a darme lengua en el culo delicioso, yo gemía como una puta, me sentía la mas perra de todas y queria estallar, mi usuario vergon empezó a darme nalgadas algo fuertes y yo gritaba de placer porque el seguía inmerso en la mitad de mis nalgas, luego empezó a meter un dedo en mi apretado culo y yo me quería enloquecer de tanto placer, pensé que me iba a clavar pero Raul tenia otros planes menos intensos, me hace arrodillar frente a el y pone su verga en mi boca, yo por supuesto encantado empece a mamar, luego de unos minutos empieza a gemir y a acelerar sus embestidas contra mi boca para eyacular sobre mi cara, todo su semen quedo regado sobre mi rostro, caliente y exorbitante, me pare y cambiaron los papeles, el también me hizo venir delicioso en medio de una mamada espectacular, mi semen quedo en su boca se lo trago y limpio mi pene.
Después de la pequeña faena quedamos con el contacto del otro con la promesa de que próximamente pasara algo mas. Si quieren les podría contar que paso en nuestro encuentro posterior.








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