Ni si quiera recuerdo su nombre. Pero para empezar todas las historias que tengo para contar, esta se eligio sola. Soy de Medallo 29 años deportista enamorado de una mujer hermosa, no puedo decir que un modelo, pero considero que un man muy bien parecido y con un cuerpo por naturaleza vacano aunque afinado con ejercicio diario por salud y resistencia.
Siempre que llevo ropa deportiva voy sin interiores, me gusta que me cuelgue el chimbo y no tengo problema si se me para y se me nota, no lo hago por mostrar, entonces cada quien es responsable si ve. Así como ocurre con la ropa deportiva cuando estoy en la playa me gustan las nudistas, pero como obvio en Colombia hay tan pocas, lo que hago es que a las que voy me dejo dar el sol con una pantaloneta corta y cuando quiero entrar al agua, una vez esta me llega a la cintura me quito lo que lleve y empiezo a nadar desnudo. Normalmente suelo viajar solo.
En aquella oportunidad estaba en Cartagena, como no era temporada alta, la playa estaba mas bien sola. Yo me hice en lugar tranquilo y silencioso, leía, de pronto de manera sorpresiva vi que se aproximaba un man de cabello rojo con unas rastas hasta la cintura color ginger o rojas como decimos por acá, era blanco, atlético, tenía los hombros llenos de pecas y el abdomen lleno de un camino de vellos rojo que llevaban hasta los pelos del chimbo que relajado dejaba que se le vieran un poco ya que hasta ahí se dejaba la pantaloneta. Debo decir por si algún pelirojo o ginger lee esto que mi fetiche son los manes y las mujeres asi. Tengo inclinación por éste tipo de belleza.
El man lo vi seriesisimo en lo suyo, buscando también donde parcharse. Hicimos un veloz contacto visual, que a ninguno nos dio pie a pensar lo más mínimo. Yo continué en mi lectura, parchao con mis audífonos y cuando dieron como las 4:30 me parecio ideal para bañarme sin irme a insolar, asi que aparte mis cosas y me dirigí al agua. Al man no lo vi mas, de hecho me había olvidado de el.
Cuando me sumergí en el agua y ésta me llego a la cintura hice lo que solia, me quede desnudo y me enrolle la pantaloneta en la mano. Me dispuse a nadar y cuando menos pensé pasaron unos 45 min, nadie me interrumpia, y el paisaje y el cielo era bellísimos y la temperatura del agua muy calida riquísima. Cuando menos pensé me percate que alguien nadaba cerca, yo ya había suspendido hacia un momento, como les digo sabia que quien fuera podría verme desnudo pero no veía problema en eso.
Cuando quien nadaba pasaba detrás mio, sentí que se detuvo. Yo no preste atención, me disponía a salirme cuando sentí alguien que me decía en un español con acento muy europeo: ¿Que tal está el agua?. Cuando me giré, super que era el parcero peli rojo que había pillado, le dje que el agua estaba de todo mi gusto, que por eso había permanecido tanto rato dentro. El man muy entrón tenía una charla muy agradable, yo ya no me acordaba que andaba desnudo, hasta que me preguntó: ¿se siente mejor nadar así? Mientras me miraba el chimbo, yo le dije que eso dependía de cada quien, que en mi caso me sentía chévere, observé como continuaba mirando y agregó: Ah! Y no te cortas los pelos tampoco… me reí y le dije: Nada llave, me gustan pa mantenerme caliente y tener que acariciarme cuando me meto la mano al chimbo… reímos ambos y cuando menos pensé el man se había quitado la pantaloneta.
Nos miramos a los ojos, no había mas que decir, me besó. De esos besos con lengua, llenos de saliva. Me lambia con la lengua toda la cara. Yo hacia lo mismo. Me cargo sentí su chimbo delcioso, sus pelos, acariciaba con mis manos las pecas de su espalda. Estaba haciendo realida duna fantasia sin planearlo. El man me bajó y empezó a chuparla de lo lindo, luego me giro se abandonó en mi culo. Unos minutos después me cargo dejándome boca abajo suspendido en el agua y se metió entre mis piernas recostándolas sobre sus hombros y continuó lamiéndome y llenándome de saliva el culo. Yo también quería disfrutarlo, pero no quería en el agua, entonces le dije que fuéramos a esas casetas donde prestas la ducha para quitarse la arena y entrábamos juntos: Aceptó, pero inmediatamente se sumergió en el agua, se pego del chimbo y mamó y chupo tan frenéticamente, hasta que literalmente me ordeñó y se la bebió toda la leche, que era pero mucha. Luego me beso y salimos.
Cuando estábamos en la ducha de la caseta, luego de recoger sus cosas y las mias, se puso el condón de una, pues aunque quería a pelo, le dije, que jamás lo hacía así. Me lamió la lengua y empezó a decirme como le parecía mi culo y como desde que me había visto, pensó que qué chimba fuera tener sexo conmigo. Lo empezó a meter, y yo solo pensaba en ese chimbo rosado, grueso de pelos rojos que me entraba, pensaba en todas las veces que había visto los calendarios europeos con manes ginger, en las veces que veía los peli rojos paisas y colombianos, y ahora todos eran él. Como estaba tan arrecho entro sin dificultad pero muy estrecha, porque llevaba mucho sin culiar con un man y sin que me lo hundieran. Le decía: Parce no lo siento guevon, hágamelo sentir, y el man me agarraba de los hombros y me daba mas fuerte. Se acostó boca arriba, era mi turno para cabalgar, tenia que lucirme, así que primero le puse el culo en la cara, me dio lengua, luego me descargo mucha de su saliva en mis manos, yo ajuste con babas mias, me la unté en el culo y dejé que ese pedazo de carne rígido baboso y rosado se deslizara dentro mio. No recuerdo haberme movido con tanta fuerza, ni haber proporcionado tanto placer. El man blanqueaba los ojos, me besaba, me sorbia el sudore, me lambia la harena, estuvimos así por 15 minutos hasta que sin aviso, empezó a salir leche y mas leche de mi chimbo, me espero, luego nos giramos, ahora yo quede boca abajo… me siguió dando, mientras separaba mis piernas con las dos manos, lo metia, los sacaba, me mamaba el culo, lo metia, lo sacaba… hasta que el morbo no puedo ser mayor y ambos nos derramamos, chorros y chorros salían disparados de nuestras vergas y nos refrescaban, nos lambimos, nos besamos…
Una vez duchados y afuera. Me dijo que su siguiente parada era Medellín que si podría conservar mi número. Le dije que le agradecía el interés, pero que no mantenía contacto, solo culiaba y ya.






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login Entrarchimba de relato men buena anécdota