A mis trece años había tendido algunas experiencias sexuales ya que como les conté en otro de mis relatos me desvirgó el hermano mayor de una de mis amigas cuando tenía doce años. el tenía 19 y un enorme pene que me hizo sentir delicioso. por cosas del empleo de mi madre nos trasladamos a vivir a la ciudad de Bogotá, para mi esto fue un golpe muy duro ya que siempre fui un chico muy tímido y de pocos amigos y el llegar a una ciudad tan fría y con costumbres tan distintas a Medellín me hizo ser más tímido de lo que era normalmente.
Me matricularon en un colegio que estaba muy cerca de mi casa y por lo tanto podía ir y venir solo y caminando todos los días, poco a poco empecé a hacer amigos, entre ellos estaba Federico, un chico que vivía en el mismo edificio pero en un piso más bajo. Fede, era un año mayor que yo y su contextura física era muy parecida a la mía, flaco, muy blanco, cabello negro y ojos café, usaba lentes y era el más inteligente de la clase, yo no me adaptaba a mi nuevo colegio y a mi nueva ciudad y me iba súper mal en todas las materias, algún día caminando con Fede hacia la casa me dijo que me quería ayudar a recuperar las materias, que si le permitía el me explicaba y hacíamos tareas juntos. yo encantado le dije que si, que empezáramos ese mismo día y lo invité a mi apartamento ya que permanecía solo todas las tardes hasta que llegaba mi madre de su trabajo.
Así fueron las cosas, ese día llego a mi casa como a las 3 de la tarde, venía con un short deportivo, una camiseta y unos tenis y con su morral del colegio, yo estaba vestido casi igual con shorts, camiseta y descalzo. Al entrar le pedí que se quitara sus zapatos ya que mi madre era algo loca con machar la alfombra, hizo lo que le pedí y para quedar igual a mi también se quitó sus medias. eso me puso a mil ya que en ese momento de mi vida me causaba una gran fascinación ver otros chicos descalzos. sus pies eran blancos pulidos y se veían suaves, el también miraba los míos y me dijo que tenía unos pies muy bonitos. Nos sentamos en el sofá a leer un libro y si querer juntábamos los pies lo que me generó una erección enorme. me sentía muy excitado y Fede creo que también porque se le marcaba un enorme bulto en su entrepierna.
Seguimos así por un buen rato hasta que no pude más y le toqué su pene por encima del short, el se quedó mirándome con algo de susto y sin pensarlo mucho metió su mano dentro de mi short y sacó mi pene que ya estaba lleno de líquido pre seminal. nos paramos y sin decir muchas palabras, solo obrando por instinto nos desnudamos completamente el uno al otro. su pene muy blanco era muy parecido al mio, alrededor de 13 cm con una cabeza muy blanca y unos testículos de tamaño medio, con una pequeña mata de bello púbico muy negro. el mío era un poco mas grueso, nos tocábamos por todas partes, el me besaba y me decía que ya se había masturbado varias veces en mi honor. tocaba mi pene y apretaba mis nalgas, nos tiramos al sofá y allí jugueteamos desnudos durante mucho rato, juntábamos los penes, metíamos nuestros penes entre las nalgas y hacíamos como si cogiéramos, se sentó en el sofá y me dijo que quería que le mamara su pene, me lo metía la boca y ese sabor agridulce de pene adolescente aún lo siento en mi boca después de más de 30 años. su cara se veía roja de excitación, pasaba sus pies descalzos por mi espalda, siento como se estremece y como va llenando poco a poco mi boca con tres potentes chorros de semen espeso y dulce. me los tragué y me paré metí mi pene en su boca que se sentía torpe, bajaba mi prepucio y jugueteaba con su lengua en mi glande. rápidamente eyaculé en su boca y vi como tragaba mi semen con gusto.
Nos acostamos nuevamente completamente desnudos nos besábamos aún sintiendo el sabor de nuestro semen en la boca, me dijo que era su primera ves y me confesó que desde que me vio sintió que era conmigo con quien quería experimentar sexualmente y perder su virginidad, que soñaba con mi pene dentro de su culto y con meter su pene dentro del mio. Le dije que ya había sido penetrado pero que nunca había penetrado a nadie, eso como que lo excitó porque empezó a chupar mi pene de nuevo, luego se puso en 4 sobre la alfombra y me dijo que lo penetrara suavemente. se puso saliva en el culito rosadito blanco y perfecto y abría sus nalgas con las manos, yo pasaba mi pene por su ano y sentía como resbalaba, el agarró mi pene y lo puso en la entrada de su ano, yo lo agarré por su cintura y empecé a hacer fuerza con mi pene hasta que sentí como mi grande paso su esfinter. el se levanto y pego su espalda a mi pecho, me decía que suave porque le estaba doliendo mucho, seguí penetrándolo suavecito hasta sentir como mis testículos se juntaban con los suyos. me quedé así un rato y luego empecé un rico mete y saca, el gemía y agarraba bis nalgas empujadolas hacia las suyas, me decía que le gustaba y que no se lo sacara, eyacule nuevamente en su culo, se lo saqué y veia su huequito medio abierto, enrojecido por la fricción y lleno de mi semen.
Se metió de nuevo mi pene a su boca y lo limpió completamente, sentía como tocaba mis nalgas y como se abría paso con sus dedos para entrar en mi culo, con mucha curiosidad miraba y tocaba, abrió mis piernas y metió su cabeza entre mis nalgas, lamia mi culo y metía sus dedos allí. comencé a mamar ese pene de nuevo y sin mucho pensar abrí mis piernas lo jalé de su pene y le dije que me penetrara, lo miraba a los ojos mientras sentía como su pene entraba en mis entrañas. rápidamente agarró ritmo su cara enrojecida de excitación con su voz entrecortada decía que le gustaba mi culo yo me retorcía de placer, era realmente la primera vez que disfrutaba un pene ya que el primero que me penetró era muy grande y no fue tan placentero, empezó a meter rapidamente hasta que eyaculó en mi culo, me día que no lo quería sacar. nos fuimos al baño y nos duchamos juntos un ben rato, seguimos jugueteando con nuestros cuerpos.
esa fue la primera de muchas experiencias sexuales, durante 4 años lo hicimos casi diario con la misma intensidad de la primera, luego se fue a vivir a Europa con su familia, dejamos de vernos casi 20 años y el día que volvió a pesar de que eramos unos hombres ya casados, con hijos y en plena etapa productiva de nuestras vidas, lo hicimos como si fuéramos ese par de blancos adolescentes ávidos de experiencias y llenos de energías.







Comentarios
3 comentarios
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login EntrarMe gusto, quiero comer culo de un man....
Super tu relato, la imaginación vuela de solo leerlo, te felicito,
¡qué buen relato!