Alguna vez nos fuimos a un pueblo del norte de Boyacá a conocer y de paso seguir con nuestro romance. LLegamos a media noche y hacía muchooo frio, buscamos un hotel donde quedarnos y nos arrunchamos en cucharita( ella abrazandome por la espalda) y así dormimos deliciosamente hasta las 7am cuando me despertó un roce que sentía en mis nalgas.
Me quedé sorprendido, pero no hice ningún movimiento brusco para no molestarla ya que la sentía muy feliz. Ella empujaba fuerte y me acariciaba la espalda con mucha ternura y sentí su clítoris grande como un pene, y en ese momento comprendí la realidad en la que estaba. De repente dejó de empujar y empezó a besarme las nalgas hasta llegó con su deliciosa lengua a mi culito,,,,que sensación más hermosa.
Estuvo dedicada a mi culito durante media hora actuando como un hombre diciendome que yo tenía un culito hermoso y que le gustaba mucho desde siempre a lo cual le respondí afirmativamente indicandole que me gustaba mucho su lencería y todas las fantasías que tuviese yo haría lo posible para volverlas realidad. Desde ese día nuestra relación no volvió a ser la misma, porque cada vez nos amabamos con más pasión y empecé a masturbarme oliendo su ropa usada.







Comentarios
1 comentario
Inicia sesión para dejar un comentario.
login EntrarQue rico, disfrutala, gozala, penetrala y dale un dildo para que te penetre