Después de esa primera vez que les conté con mi primo el atleta, muchas más cosas pasaron entre nosotros dos.
Nos “escapamos" varios fines de semana para otros lugares para poder hacer nuestras cosas tranquilos, nos empezamos a tratar como si fuéramos una relación, literalmente.
Ahora les voy a contar que una vez casi nos ven follando.
Se suponía que estábamos solos en la casa, así que nos sentamos en la sala a ver tele y empezamos a hablar y un tema llevó a otro tema y terminamos besándonos. Yo tenía mucho morbo de hacerlo en otra parte distinta a las habitaciones, así que lo hicimos en el sofá.
Jose me hizo un oral, que yo catálogo como el mejor que me han hecho. Incluso, casi me vengo cuando él lo estaba haciendo. Lo mismo hice yo con él, le hice un largo y rico oral y pues me senté encima de él mientras nos besábamos.
Él ya había empezado a dilatarme el ano, y yo tenía tantas ganas que de solo medio ponerlo, ese pene me entró sin problema. Además, cabe resaltar que mi posición favorita es estar arriba y “cabalgar", en esa posición disfruto mucho y he tenido mis mejores orgasmos.
Entonces, como se podrán imaginar yo estaba súper excitado solo pensando en la verga que me estaba entrando y saliendo del culo. Y José estaba concentrado y tocarme y disfrutar de mi trabajo. Yo no hacía más que saltar encima de la verga de mi primo y gemir lleno de placer.
Como lo dije anteriormente, se suponía que íbamos a estar solos en la casa, pero de un momento a otro llegó el esposo de mi tía (papá de José). Nosotros estábamos desnudos, sudados y follando, no había forma de disimular nada, así que nuestra solución fue meternos a la habitación de mi hermano. Estábamos nerviosos porque Naldo nos podía ver, pero la ganas pudieron más y nuestra faena siguio en la cama de mi hermano solo que sin hacer tanto ruido. Y así, estuvimos casi una hora en la habitación de mi hermano follando.
Cuando terminamos, salimos cada uno a su habitación de ducharse y dice el esposo de mi tía:
-Ustedes estaban acá? Donde estaban que no los vi?
-Yo estaba en habitación de Mauro buscando unas cosas. -dije yo.
-Yo estaba durmiendo.-dijo José.
No se si es que Naldo no lo noto, pero era más que obvio que ambos estábamos medianamente agitados y super sudados, pero no hizo preguntas.
Esta vez a pesar del miedo de que nos vieran, fue una follada riquísima.
Y bueno, Jose y yo aún seguimos nuestra “relación". Aún tengo muchos relatos con él que contar.







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