Como les conté en la parte anterior, yo quedé de ir a la casa de Camilo para ayudarle con lo del iPod.
Cuando llegue a la casa de él, me encontré con una sorpresa, él estaba en toalla. Era imposible no fijarme, él es un chico que a pesar de que no tiene el cuerpo más atletico del mundo, sí es muy sexy.
Yo trate de disimular lo máximo posible, pero por momentos era inevitable porque no solo estaba en toalla, sino que se le marcaba el paquete y eso me daba mucho morbo. Pero de algo que yo estaba muy seguro era que yo no iba a tomar el primer paso para hacer algo, si él lo hacía, yo le seguiría, sino no pasaría nada.
Después de estar unos 5 minutos hablando en la sala me dijo:
—Subamos al cuarto, allá tengo el iPod.
Obviamente accedí y procedimos a subir las escaleras.
Cuando llegamos me senté en la cama de él y me pasó el iPod y yo empecé a moverlo a ver que podía hacer. Unos minutos después él me dice que se tiene que bañar que ya regresaba. El baño estaba prácticamente en la habitación de él y desde el lugar donde yo estaba podía ver casi todo.
Cuando él se metio al baño fue que todo empezó a subir de tono porque él se quitó la toalla en un lugar donde sabía que yo lo vería, después me dijo que si le pasaba la cuchilla de afeitar que se le había quedado en el nochero. Lo cual hice sin ningún problema, y pues también aproveche para chismosearlo que se le marcaba el pene en la ropa interior.
Le entregué la cuchilla, pero él se dio cuenta que yo estaba mirando otra cosa...
—¿Le gusta lo que ve?
Yo salí de mi trance con la cara ardiendo de vergüenza, y caí en cuánta que era el novio de mi prima y que no podía pasar nada, quizá estaba siendo irrespetuoso. Entonces le dije:
—Cami, disculpe. Yo mejor me voy, y después va a la casa ¿Si?
—Nooo, no se vaya. Quédese.
Dijo él mientras me cogía se la mano y mirándome con intenciones candentes.
—Es que siento que ya está siendo incomodo la situación así que es mejor que... —empece a decir pero me interrumpió.
—¿...es que?
Y se acercó más a mi. La verdad, ya era mucha presión y era obvio lo que iba a pasar y que ya no aguantabamos más las ganas, y pues se debía aprovechar, después me arrepentiria, pero al menos disfrutaría.
Yo me le lance y lo bese lo cual él respondió rodeándome con sus brazos y pegandome con fuerza a él. Seguimos besándonos y se los juro que no se en que momento yo ya estaba casi que desnudo. Mis shorts estaban en el suelo ya y mi buzo también, literalmente ya solo estaba en ropa interior al igual que él.
Siguió subiendo la temperatura y nos metimos a la ducha (tengo que aclarar que fue mi primera vez teniendo sexo en una ducha). Él parecía que sabía muy bien lo que hacía, me tocaba las nalgas, el pene, me besaba el cuello, y todo fluía muy bien.
Yo no podía quitarle la mano de encima a ese chimbo de él, se sentía delicioso y no me aguante más y me arrodille a chuparselo, tengo que admitir que no me considero tan malo haciéndolo, por lo general quedan satisfechos. Y eso lo podía ver en su cara el cerraba los ojos y se recostaba contra la pared y me decía:
—Lo haces delicioso, nunca me lo habían chupado así. ¡¡Aaahhhh, que ricoo!!
Eso me prendía mucho más porque sabía que él lo estaba disfrutando. Después de más o menos 15 minutos arrodillado haciendo mi trabajo, lo escuche decir mientras jadeaba:
—Si sigues así me voy a venir. Aaahhhh.
—Vente, dame esa leche. Eso es lo que quiero... —Le decía yo. Tengo que admitir que ahora que lo recuerdo me da pena, porque no acostumbro hablar asi, pero cuando uno está arrecho, uno no tiene entera conciencia de lo que dice.
Yo no pare ni disminuí la rapidez de la mamada, yo seguí. Cuando en un momento siento que me dice:
—¡¡Ale!! ¡¡Ale!! No aguanto más. Aaahhhh.
Y efectivamente, siento su semen llegando y bajando por mi garganta, sabía delicioso, tengo que admitirlo. Él seguía con los ojos cerrados, jadeando y respirando fuerte, y yo seguía lamiendo su pene. En un momento sentí que me puso las manos en los hombros y me hizo señall de que subiera, eso hice. Él hizo algo que no creí jamás que fuera a hacer. Me besó de una manera riquísima y majestuosa. Digo que no me lo esperaba porque había acabado de tragarme su semen y pues no creía que un hetero quisiera besar a un chico que se le tomo la leche... Pero lo hizo, y mientras me besaba me dijo:
—Quiero hacerlo yo.
Yo no entendía de que me hablaba, hasta que me dijo:
—Te lo quiero chupar.
Yo quedé en chock porque no podía creer que el quisiera hacer eso. Pero sí, bajo y me lo empezó a mamar...
Uppppsss, otra vez esta muy largoooo. No crean que acabo ya, eso apenas fue la intro. Espero que les esté gustando, trataré de subir la otra parte lo más rápido posible. Byeee!!








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1 comentario
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login Entrarpor favor 3 parte , me matan las ganas de saber que hicieron despues , podrias describir el acto anal bien ? .... me encantan estos tipos de relatos