La santa...última
Relato de comunidad Fantasíasschedule 2 min de lectura calendar_today Junio de 2022

La santa...última

Un tiempo se consiguió el marido de su mejor amiga, un fornido negro costeño de quien decían que tenía una buena dotación, pero sólo era apariencia, lo tenía grande pero con disfunción eréctil. La hembra lo chupaba pero no se lo hacía....

candido-bueno-rico

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Correspondencia va, correspondencia viene, la Hemphill School le mandó el diploma a la santa. Ya era secretaria. Empezó a conseguir trabajo con el curita de la parroquia, la mamá tendera se relacionaba con los funcionarios públicos que iban a beber a su tienda los viernes y sábado por la tarde y les dijo que su hija estaba buscando trabajo. Finalmente, con su diploma en una carpeta, le salió una entrevista en uno de los colegios mayores de las monjas.

La salida al mundo real, significó que empezaba a cambiar de ambiente, iba a trabajar con monjas, con curas y con jovencitas, con vestidos largos y colores oscuros, que escondían un mundo pasional extremo. La santa invitaba al curita, a las monjas y las jóvenes estudiantes a rezar con lujuria y pasión. Su ropa se transformó, ya usaba la blusa algo descotada y la falda por la rodilla, cuando se ponía ropa interior usaba hilos bien apretados para que se le metieran en la raja.

Un tiempo se consiguió el marido de su mejor amiga, un fornido negro costeño de quien decían que tenía una buena dotación, pero sólo era apariencia, lo tenía grande pero con disfunción eréctil. La hembra lo chupaba pero no se lo hacía parar. Botó a ese marido, se lo dejó tranquilamente a su amiga.

Duró mucho tiempo sin macho, trabajó para conseguir su propio apartamento y en su cuarto, con aspecto de prostíbulo barato, armó su altar, mejorado, moderno, con gabinete especial para todos sus juguetes, arneses, dildos, consoladores, vibradores, hilos, cacheteros, sostenes. Allí pasaron muchos, el jardinero, varios curitas, monjas.

La mujer fue recibiendo el paso de los años, le llegó la menopausia y se volvió como loca, se consiguió otro macho, con el que tiraban en moteles, en los prados, en la arboleda, en la oficina. La santa pasó a buen retiro, pidió su baja, la jubilaron y sola, sin abuelo, sin tías, sin Luz Bella, se fue a vivir a un pueblo con su papá pensionado del ferrocarril, el del camión que le había contado cómo era que se había comido un travesty.

— candido-bueno-rico

5 de junio de 2022

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