Esta es mi primera vez escribiendo relatos. De paso, aprovecho para dar las gracias a quienes han publicado porque han alimentado mis fantasías sexuales.
Bueno, al grano.
Después de muchos devaneos de mi parte logré ir con un amigo un sauna de la ciudad. Yo le conocí por Grindr y ya habíamos estado juntos (yo como pasivo) con anterioridad. Él, un hombre atleta professional, es un polvazo.
Entramos, nos pidieron la documentación y los demás datos de ingreso. Además, nos suministraron una toalla, en ese momento bastante más pequeña de lo que me percaté.
Fuimos a los lockers. Me cambié.
Mi amigo me hizo un recorrido por la casa del sauna. A su término, necesité una cerveza para calmar los nervios. El recorrido comenzó en las duchas, se ven hombres echándose agua, mirándose... Luego, fuimos al Segundo piso donde hay una Sala de vídeo porno. Allí había una parejita embelezada dándose besos. Seguimos y pasamos a la zona de cuartos oscuros. ¡Oh, Dios! Había dos en uso y se escuchaban los gemidos de un par de chicos. Quizás, estaban siendo follados. Eso me prendió mucho y mi amigo y yo nos besamos.
Luego, regresamos al primer piso y me mostró el sauna. Entramos en él. Y aquí empezó la diversión.
Al fondo, escuchamos los gemidos de un chico siendo follado por otro ¡no sé veía! Sólo se escuchaban sus gemidos de placer.
Yo, que me había preparando para ser pasivo con el buen lavado de rigor, me senté junto a mi amigo dentro del sauna. Cuando terminaron los chicos de al lado, salieron de la penumbra y quienes estábamos allí y todos empezamos a tocar y a acariciar el culo a uno de ellos. Fue frenético. Tanto, que se armó una ronda de turnos para chuparle el pipí. Llegó mi turno y participé gustoso. Era un chimbo grueso, largo... Delicioso de tener en la boca. Yo le cogía las nalgas y le empujaba hacia dentro de mi garganta. Ese hombre me cogía la cabeza y, sin hacer fuerza, también me follaba para sentirla más adentro. Mientras eso ocurría, otros me chupaban el mío o me acariciaban las piernas.
Sin decir una palabara, el chico se fue y dentro del sauna quedamos mi amigo y yo. Ahí mismo, él empezó a metérmela. Con el calor que hace ahí, la dilatación se facilitó mucho, así que sólo necesité saliva. Me senté en su pipí mientras nos miraban los demás.
Luego, fuimos al baño turco. Allí había otros chicos. Mi amigo me folló en 4 y gemí como nunca. La excitación era mucha y me prendió mucho estar rodeado de hombres desnudos dispuestos a follar.
De reprente, mi amigo para la acción para preguntarme sí me dejaría follar de otro chico. Le dije al nuevo: ”póngase el condón". Se lo puso, y en Medio del turco el otro me ensartó el culo. Yo le estaba chupando la verga a mi amigo. Yo estaba sencillamente extasiado. Pasó un momento y el otro chico sacó su pipí y se fue. Al preguntar a mi amigo, me dijo que era el mismo man a quién le había chupado el pipí en el sauna.
Luego, me folló de nuevo mi amigo y se corrió.
Salimos del turco y subimos a los cuartos oscuros. De nuevo, se oían gemidos de chicos... Estábamos en el pasillo y pasaban hombres pordoquier, desnudos, exponiendo sus mástiles hacia el cielo, se mamaban ahí mismo en el pasillo...
Luego, llegó un chico se arrodilló y me chupó hasta que me vine.
Con eso, la visita de mi amigo y yo a ese sauna terminó.
Pero los deseos de volver y hacer más cosas permanencen.
Por mensaje, déjenme saber sus comentarios a este relato. Los leeré ávido.








Comentarios
4 comentarios
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login Entrarhola
Buen relato. ! Tiene que escribir otro.
Buen relato, yo e querido ir a uno a ver como es la cosa comparta la dirección gracias.
Parc, ir a saunas es una locura, de las mejores experiencias qué hay, ya sea que uno vaya solo o acompañado.