MI NUEVO Y ADORADO JUGUETICO!!!
Siempre he disfrutado del sexo oral, proporcionar una deliciosa, placentera y rica mamada logra excitarme aún más, fue así que una de esas tardes de ocio en las que no encuentras nada que hacer me conecte a conversar con Camilo por el chat.
Camilo es uno de esos amigos con los cual una mujer desearía contar, descomplicado, alegre, atractivo, lujurioso y que te provoca a más no poder, pero que no quieres como novio; fue así que en una noche de rumba nos conocimos - aún más de lo que ya lo habíamos hecho- en uno de los tantos moteles de la ciudad, pero bueno eso ahora no viene al caso, solo quería contextualizarles quien es Camilo.
En aquella tarde hablando con Cami en nuestras habituales conversaciones sexuales me sacudió el cerebro con la siguiente frase “me encanto como me lo mamaste esa noche”, para mí eso fue algo que quedo retumbando por minutos en mi cabeza y aunque seguíamos en nuestra conversación mi imaginación creaba una artimaña; fue así como le dije ¿por qué no vienes a mi casa y me ayudas en algo que necesito hacer?, el solo respondió: ok, en un momento voy.
Yo esa tarde estaba sola en casa y en realidad a Cami solo lo necesitaba para una cosa: “aprovecharme” de él para darle una de esas mamadas que me encantaban, porque de él me fascina esa verga grande, jugosita y dura cuando está excitado, no quería sexo completo porque sabía que no tendría mucho tiempo para ello, solo quería que siguiera pensando en lo rico que se la he mamado.
Fue así cuando él llegó su moto y sin dejarlo aun bajar de ella, lo besé con mucha pasión. Quería que esa verga se parara en cuestión de segundos, mientras lo besaba iba acariciándola y bajaba el cierre de su pantalón. Sentía lo dura y rígida que se iba poniendo su verga, a mí se me hacía agua la boca tal y como me está pasando en estos momentos, yo quería sentir como esa verga llenaba mi boca, fui bajando su pantalón y sobre sus boxers la acariciaba como un tesoro con que me iba a deleitar. Dejé de besarlo y bajé hasta su polla y sobre sus boxers pasaba mis labios y mi lengua; después mi dedo índice fui deslizándose por la parte posterior de su bóxer para dejar al descubierto su cabeza. ¡Qué delicia! Estaba comenzando a mojarse mucho y sin ningún reparo pase mi lengua para limpiarla, pude sentir en Cami como se estremecía cuando lo hice, lo miré desde abajo y le sonreí, le dije quiero mamártela bien rico y tragármela toda, él sin reparo termino de bajar sus bóxers dejando al descubierto su deliciosa verga en total erección para que yo me deleitara por completo con ella, mis ojos solo se quedaban perplejos viendo todo lo que me iba a comer sin reparo.
Cami me miro y me dijo con tonoo desafiante esto es lo que querías, pues ahora te va a tocar comértela por completo, estas de tragoncita pues traga; entonces con una mano me tomo por el cabello y con la otra sujetaba su verga colocándomela en mis labios y dándome golpecitos en ellos, ese desafío me hacía desear mamarla sin reparo y hacerlo de tal forma para que Camilo nunca olvidara una buena mamada, así comencé a sujetarla con una de mis manos y deslizar mi lengua sobre ella, sabia deliciosa, la textura de su piel y sus venas brotadas por su erección me encantaba, pasaba una y otra vez mi lengua pensando en cómo me la iba a mamar y tragar; luego me dijo quiero que te la tragues toda y yo muy obediente abrí mi boca y comencé a tragarla poco a poco, sentía como llegaba hasta mi garganta y me fascinaba hacerlo, como con cada arremetida mía Camilo empujaba mi cabeza desde mi cabello con fuerza para que entrara su verga aún más en mi boca, la verdad yo lo disfrutaba mucho, lamia sus pelotas y luego las succionaba una a una era una sensación deliciosa y a él le encantaba porque cuando dirigía mi mirada hacia él lo podía ver en sus ojos.
Yo metía esa verga en mi boca como si fuera un niño con hambre, sin reparos, me encantaba como entraba y salía de mi boca y hasta las lagrimitas que por momentos salían de mis ojos; mi lengua merodeaba por su glande, la mamaba hasta la mitad y luego sin dudarlo la hacía llegar hasta mi garganta, por momentos él me hacía quedarme unos segundos con toda su verga dentro de mi boca, fue así que en un momento llegue a sentir su verga tan caliente y como sentía que algo dentro de ella quería salir; en ese momento Cami me dijo: “por tragona te vas a tomar toda mi leche”; y así fue en un momento de mis arremetidas Camilo expulso toda su leche dentro de mi boca, salían cantidades y a mí me parecía exquisita, deliciosa era sentir el regalo a mi desmedido empeño.
Cuando terminamos nuevamente me dice Camilo definitivamente mamas muy rico. Y como siempre yo y mis ideas, le propuse a Cami: Yo quiero aprender a mamar bien rico y aun mejor de como dices que lo hago, ¿podrías ser tu mi juguetico oral?, a lo cual respondió sin reparo alguno “cuenta conmigo para eso, solo es que me avises”. Desde esa tarde cada vez que quiero solo le coloco un mensajito a mi Cami y me divierto aprendiendo a mamar mejor. Por cierto creo que he tenido grandes avances





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login EntrarUffff, concuerdo contigo, es delicioso tomar un averga e introducirla en tu boca, y sentir cuando empieza a palpitar y a expulsar leche es la gloria...