Tener sexo puede ser una cuestión de vida o muerte, si uno revisa un poco las noticias alrededor de sucesos de desafortunados que pasan con algunos hombres gay. Pero al final, es un riesgo que todos asumimos. Desde hace un tiempo, desde mi punto de vista personal, es preferiblemente ir a algunos sitios como clubes, saunas o hasta el sexo que resulta en algunos lugares públicos (tal y como lo conté en mi relato de una experiencia en una piscina), que concretar algo a través de alguna aplicación, como la del enmascarado naranja.
La verdad no es para todos, y lo comprendo, porque también fue algo que llegó a asustarme. Pero al final de cuentas, sabemos que todos van en búsqueda de lo mismo y hay una diversidad de todo para todos. Claro está, no todos tienen la seguridad en si mismos o la capacidad de ser observado mientras te culean, pero la verdad es una chimba ser visto. El sentir que otros están deleitándose ante una escena porno en vivo, como también uno lo puede vivir y hasta interactuar. No sé si sea yo solo quien lo vea así, pero no hay nada más chimba y excitante estar en un lugar donde uno se pueda desinhibir.
Aunque ir a estos sitios no siempre sea lo que uno esperaba y termine yéndose antes de tiempo, que puede ser algo común. Pero si uno está de suerte, la puede pasar rechimba.
De las mejores culeadas que he tenido han sido con manes en sitios como saunas o clubes, o alguna vez que fui a una orgía en un apartamento. De las ultimas, fue en un club muy famoso en eventos de ese estilo en Medellín, que queda por la 33, cerca al Centro Comercial Unicentro.
Ese día, un domingo que usualmente son de mañaneros, me preparé para ir a lo que fuese a pasar, sin antes salir a trotar un roce en la ciclovía de El Estadio y terminar por los lados de Unicentro. Iba con una lycra, que, usualmente uno usa sin ropa interior. Llegué al lugar y ya había unos manes en el lugar. La verdad al principio uno es algo tímido mientras entra en confianza también, que eso es cuestión de minutos. Empieza uno a sentir manos por todos lados y ser morboseado y la verdad eso es chimba. Poco a poco, uno se va metiendo y empiezan a chuparle a uno que las tetillas, la verga, el culo y uno va entrando más en el morbo.
En ese momento, no habían más de 6 personas, y ahí uno empieza a mirar con quien quiere concretar algo también. Recuerdo de un man relativamente maduro, como me gustan, que empezó a mamarme la verga y yo procedí a hacerle lo mismo y así empieza uno a interactuar. La verdad quería tener la verga metida dentro de mí, pero no se animó. Así que uno va rotando.
Al rato llegó un man muy cuajo, de gimnasio. Un trigueño más o menos de 1.75, con pecho, pierna y culo marcado y una verga chimba; no la más grande y gruesa, pero sabía usarla. Después de él llegó otro man, delgado, normal; no muy atractivo, pero si tenía una verga que atraía demasiado. Era una verga por ahí entre 22-24cm y muy gruesa.
Este ultimo man se me acercó y empezó el roce. Me describo un poco. Mido 1.72, soy de contextura normal con cuerpo atlético. Practico algo de gimnasio, pero no busco bombearme o marcarme bastante, sino conservarse un estado deportivo también. Tengo un culo marcado, paradito y realmente notorio y de verga normal, mide 17-18cm y medianamente gruesa.
Entonces este man empezó con su tema y a lubricarme el culo, en esas llegó el man cuajo queriendo ver cómo me comía yo esa vergota, por lo que me acarró de las manos mientras el otro empezaba a penetrarme. Yo no sé cómo lo logró y cómo lo aguanté, porque esa puta verga estaba muy gruesa pero una chimba. Ese man empezó a bombearme y sonar como me iba embistiendo, mientras que le otro me empezó a chuparme las tetillas y también me ponía a mamarle la verga.
Al final el man vergón paró y se fue a seguir con lo suyo a ver qué otro culo se comía. Y yo quedé con este otro man, con el cual empezó una chimba de química todo el tiempo.
Me dijo “parce, ¿usted cómo se tragó toda esa verga?”, a lo que yo le contesté que no tenía ni puta idea. Y ahí seguimos él y yo con el morbo, besándonos y manoseándonos. Nos estábamos comiendo ahí delante de algunos. Ese man aprovechó que me había dejado el otro con el culo abierto y procedió a puntearme y empezar a penetrarme. Aunque no tuviese una verga tan grande como la otra, ese man culeaba una chimba. Empezamos a culear en varias partes de ese lugar: en el sofá, en la silla colgante y en otra cosa que hay allá que ni idea cómo se llama. Ambos andábamos sudando y ninguno quería parar.
En esas le pregunté si se dejaba comer el culo a lo que él me dijo que antes venía a que le comieran el culo pero que se le antojó el mío, por lo que empecé yo también a bombearle verga. Tenía una chimba de culo redondo y parado, me imagino que también por el gimnasio.
Y así nos la pasamos, dándonos duro entre los dos y dejándonos ese culo con gana de más, hasta que en un momento yo no aguanté más mientras él me culeaba y boté chorros por todos lados, a lo que él lo sacó para botarme la leche encima. Sentir ambas leches encima es una chimba y más cuando salen bastante.
Ese man quería que siguiéramos, pero la verdad no me daba más el tiempo. Así que me limpié y me vestí. No soy de dar números ni pedirlos; son culeadas de una vez, sin visaje y sin meter sentimientos. Pero la verdad, si sentí mucha química con el parcero y más que ambos pudimos disfrutar de la culeada sin limitarse a un rol o algo así, lo que lo hizo más chimba aún.
Espero que les haya generado algo de morbo. No tengo el sentido de escritura erótico aun tan desarrollado jajajajaja pero espero mejorar y dejarles otro relato de otra experiencia.







Comentarios
2 comentarios
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login Entrarmuy bueno su relato, me gusto .
Que buen comentario, me estoy animando a ir