Cierto día, en Semana, un día más bien solo, estaba haciendo unas vueltas en un centro comercial de Medellín y de esas cosas que cuando uno menos piensa resulta que hacer.
Me disponía a salir para mi casa y fui al baño, ya era tarde, estaba muy solo.
Entré y había un man chimba de gym en el espejo organizándose. De una lo miré pero sin ningún tipo de morbo, sin embargo al ser un man pinta y bien cuajo pues la verdad la mirada de “me gusta” seguramente la interpreto de una.
Me ubique en un orinal y saqué el chimbo para hacer lo mío, el man al momento llegó al orinal del lado, me miró lanzó una sonrisa relativamente pícara. Yo le correspondí con una mirada y un guiño de ojo, seguido por un gesto morboso de mi cara. De una la cogio y asomo la cabeza por encima del separador y me miró la verga que estaba por supuesto caída.
El morbo ya había comenzado sin buscarlo. Al ver lo chimba que estaba y que estaba dispuesto a no se que más, le dije:
Digamos que se llamaba Esteban, aunque no le pregunté ni siquiera su nombre en ese momento:
Yo: entonces que, hay que sacudirselo.
Esteban: lo que quiera parce.
Termine de orinar y como el baño estaba solo me le arrime por atrás y le agarre el chimbo restregándole mi verga que ya estaba parada en ese chimba de culo que tenía. Le suspiré en la nuca y le di un lengüetazo que me supo salado, del sudor de su entrenamiento seguramente.
Al man ya se le estaba inchando la verga y solo respiraba fuerte.
Esteban: vamos al carro.
Yo; de una, bajemos.
Bajamos a su carro, no solo tenía cuerpo chimba, tenía un carrazo que mejor dicho, pero bueno, no iba por su carro sino por su culo.
Entramos a la parte de atrás, el parqueadero a esa hora ya estaba solo, nos comenzamos a besar y manosear, estábamos muy arrechos, me bajé el pantalón hasta la rodilla y me subí la camiseta para que no estorbara, se enamoró de mi verga! Ese man de una se pegó a mamar como dios manda, que hijo de puta para chuparla bueno. El man estaba encarnizado y ganoso de leche, pero yo me le aguantaba porque lo que yo quería era ese culo. Lo puse a hacer arcadas, el man para que, pero tenía un aguante de garganta el hpta porque se le blanqueaban los ojos y aguantaba la respiración hasta que se ponía casi morado, jajaja uffff que momentos más chimbas.
Le dije que si se dejaba culiar, me miró riéndose y me dijo que sería muy chimba pero que no estaba preparado, yo le dije que no importa, estaba tan ganoso que me le medía, jajaj sin embargo a pesar de que le insistí mucho, al final no quiso. Igual yo estaba arrecho y con una mamada tenía, sin embargo me gusta también pegarme y le dije que si se la dejaba mamar, así fue, pelo el chimbo, relativamente normal y le pegue una mamada del putas, esa verga olía a sudor de macho, limpia pero sudada y eso a mí me encanta, ese pecho formado y cuajo, y sus tetillas paradas de la emoción. Así estuvimos un buen rato hasta que me pidió leche, quería que se la botara en la boca. Me la chupó un buen rato más mientras le agarraba sus nalgas y le daba cachetadas; me le vive a chorros en el fondo de su garganta. Se la tragó toda la muy perra esa que casi se ahoga.
Le terminé haciendo la paja y se vino en el tapete de su carro, cruzamos número y bueno me escribió al rato y después se dio la culiada. El man se encoño con mi verga, me recogía y morboseabamos en su carro, en miradores y partes oscuras y cuando podía le daba chimbo al 100 en su apto cuando no estaba su supuesto roomie.








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