Hace ya unos años ocurrió lo que voy a contarles. Sucedió en una noche que iba llegando a mi casa y el transporte me dejó a unas cuadras de mi casa, cerca a un centro Ccial, quise entrar a los baños a dicho lugar y todos estaban cerrados y yo tenía una urgencia de orinar y todos los baños cerrados. Buscando por el lugar me encontré con una peluquería que aún tenía servicio y una “chica” estaba cortando el cabello de un joven y yo sin dudarlo y ya casi sin aguantar le solicité prestado el baño. Ella muy amable me dijo sigue al segundo piso del local y yo subí corriendo. Una vez cuando estaba aliviando mi necesidad, noté que en las paredes del baño, estaban exhibidas muchas fotos de revistas y afiches de hombres desnudos, pero sinceramente no presté mucha atención a eso, dada la urgencia que tenía.
Cuando salí del baño, me sorprendió que la chica que me ayudó, estaba sentada junto a las escaleras en una silla y me dijo con una voz muy cálida y suave: ya estás tranquilo? Le dije que sí y le dí las gracias por ayudarme con este asunto.
Luego de esto me dijo, estás muy bello, algo que me pareció raro por cómo lo dijo; ti solamente dije muchas gracias. Y cuando iba a bajar me tomó de la cintura y me acarició sobre la ropa, yo realmente no opuse resistencia y me dejé llevar para ver hasta donde iba todo ese juego. Luego me dijo ya cerré el negocio y podemos hacer lo que queramos, en ese momento empecé a sentir una cálida y deliciosa erección, me tomó de la cintura y empezó a acariciar e y si. Dudarlo me bajó el pantalón y la ropa interior y me empezó a dar una manada muy rica. Luego se levantó y se alzó la blusa que tenía y me dijo: chúpame las tetas, eran muy pequeñas pero yo no lo dudé. Se quitó la falda y yo sentí el calor de su cuerpo y me ahogo que bajara hasta quedar de rodillas ante ella. Yo estaba muy asustado porque nunca me había pasado algo así, pero eso morbo y ese miedo me hacían seguir si pensarlo. Una vez de rodillas, ella baja de un tirón su tanga negra y para mi sorpresa se aparece ante mi rostro una verga dura y palpitante y para mí aunque fue una sorpresa; fue algo muy excitante. En este momento no pensé que yo era un hombre heterosexual y sólo empecé a disfrutar. Ella me dijo me la quieres mamar y yo con una delicadeza le dije que sí. Así que por primera vez empecé a chupar una verga con tal devoción que despertó la cueriosoda den ella y me preguntó que si ya lo había hecho y yo con voz temblorosa me dije que no y no me la sacaba de la boca. Después de un largo rato vino la pregunta que cambió mi vida sexual; ella me dijo me la metes o te la meto? Y qué creen amigos? Yo le respondí quiero que me la metas. Ella me colocó en una posición ginecológica (pollo asado) y empezó a buscar el orifico de mi culito virgen, yo mientras tanto pasan por sensaciones de placer, culpa y de preguntarme qué me estaba pasando. No puedo describir lo suave que ella me trató y de cómo de un momento a otro yo tenía esa verga grande y oscura dentro de mi ano. No puedo describir el placer que sentía con cada embestida suave dentro de mi culoto virgen, los gemidos no los podía controlar y el placer era mayor a cada segundo. Lo único que sé es que, le abro mi culito sin resistencia y deje que me culiara de una forma que aún extraño por mucho tiempo. Mi tristeza llegó cuando de pronto ella paró y me dijo ya me derramé, tienes un huequito muy rico. Sacó su verga que todavía estaba erecta, desechó el preservativo y me dijo me la quieres mamar para despedirte? Y yo empecé a mamarle esa verga deliciosa como si no hubiera mañana. De un momento a otro me dijo ya es hora que vayas a tu casa a dormir. Co gran tristeza me vestía y pensaba quiero que me la meta otra vez, quiero sentirte adentro y no quiero que me la saques. Quiero ser tuya toda la noche. Sin embargo todo lo bueno se acaba y tuve que irme. Antes de irme nos besamos apasionadamente y me dijo: fue tu primera vez? Yo le dije muy tímidamente que Sí que era mi primera vez, ella me dijo: esta no va a ser la última, te lo aseguro, ya probaste la verga y se nota que te gustó mucho, de hoy en adelante siempre buscarás una verga para complacerte y para tenerla bien adentro y disfrutarla. Han pasado muchos años de esta experiencia, nunca más la volví a ver, pero hay algo muy cierto, sus palabras fueron proféticas, porque siempre ando en la búsqueda de una verga bonita para mamar y para metérmela en la colita cada vez que se pueda. Después de ella no han sido muchas, es más son muy pocas solo dos más, pero sigo en la búsqueda.
F I N








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