Dicen que las relaciones no terminan el día en que alguien decide irse. Empiezan a romperse mucho antes, cuando el silencio ocupa el lugar donde antes vivían las palabras.
Ana Mariela acababa de graduarse. Yo todavía tenía que continuar mis estudios en otra ciudad. Nos despedimos convencidos de que la distancia sería solo un obstáculo temporal. Hablábamos todos los días y hacíamos planes para cuando volviéramos a estar juntos.
Pero las semanas cambiaron algo entre nosotros.
Sus respuestas comenzaron a llegar más tarde. Las videollamadas dejaron de durar horas y pasaron a ser apenas unos minutos. Siempre había una explicación: el trabajo, el cansancio, las amigas, yo quería creerle... ella, mientras tanto, comenzaba una nueva rutina en su empresa, fue allí donde apareció Ariel Romero.
Todo empezó con una pregunta aparentemente inocente, entre chats
—¿Has visto esa película tal...?
Desde ese momento hablaron de cine, series, música y alguno q otro gusto semejante, después comenzaron a hablar de ellos mismos.
Descubrieron que ambos tenían pareja, y también que ambos tenían problemas por la distancia con sus parejas. Sin darse cuenta, las conversaciones dejaron de ser simples charlas entre conocidos y se convertían en coqueteo y conversaciones mas personales y mientras ellos se acercaban, yo sentía que Ana se alejaba cada vez mas y siempre que intentaba llamarla encontraba una nueva excusa, yo insistía... Ella evitaba responder.
Una noche organizaron una fiesta del trabajo. Sabía que iba a ir con sus amigas, pues antes no salía y era mas de casa y, como tantas otras veces, seguí su ubicación desde la aplicación del iPhone. ahí estaba también Auriel y ella mientras empezaba a bailar, de lejos se daban miradas, ya cuando el la saco a bailar en la fiesta, empezó a ser mas un coqueteo y un acercamiento mas real hasta q el le dijo:
—Tienes unos ojos hermosos.
Ella en su asombro no supo q decir y el la beso... a lo q ella lo correspondió.
Y asi pasaban la noche ya mas cerca uno del otro. Vi que después del evento permaneció durante horas cerca del salón del evento desde donde podía verse toda la ciudad iluminada, pensé que estaba con sus amigas pues las fotografías que publicó, otras pocas q me compartió solo mostraban rostros conocidos, las locuras que hacían de borrachas pero él, Auriel, no aparecía en ninguna, lo que yo ignoraba era que, ellos pasaron esa primera noche juntos, besándose únicamente o eso es lo q ella me decía.
Auriel era un hombre que imponía presencia. Medía cerca de 1.85, jugaba fútbol, tenía un físico atlético que llamaba la atención. mientras yo la seguía por la app del iPhone me di cuenta q desde las 12 am hasta las 5am ellos pasaron todo el rato ahí mismo, en la calle siendo asi que aquella noche se marcaría el principio del final.
Con el paso de los días comenzaron a compartir conversaciones más personales.
Hablaban de sus problemas sentimentales, de mí, de la novia de el, encontraban consuelo criticando las grietas de sus propias relaciones, y esa complicidad los unía todavía más... Unas semanas después le dije a Ana que viajaría para verla. su respuesta me sorprendió.me lleno de dudas y de desconfianza, ya eran meses de los cuales no nos veíamos.
—¿Podrías venir el martes y no el lunes?
Aquella petición quedó dando vueltas en mi cabeza. no le hice caso. compré el pasaje y viajé esa misma noche.
Durante el trayecto sabia que ella salió a tomar con sus amigas, la llamaba sin decirle donde estaba o q estaba haciendo, igual ella no preguntaba o no se interesaba, ella estaba bien asi, observé cómo su ubicación cambiaba desde un parque donde me había dicho que iban a estar hasta su apartamento, lo q ignoraba era q sus amigas se quedaron ahí tomando mientras ella llevaba directo a Auriel a su habitación. le estuve llamando varias veces mientras veía q la carga del celu iba bajando, hasta que el teléfono dejó de transmitir. mi corazón ya lo presentía y me sentí como con un calor en la cara y un sentimiento de vacío en el estomago. esa noche mientras hacíamos una parada en el bus q venia, ella...me entere que... llegaron entre prendidos y sobrios subían besándose apasionadamente en las escaleras, ella lo freno en el pasillo antes de la habitación y de la mano lo dirigió ahí, ella lo fue desvistiendo, primero la camisa, mostrando sus abdominales, los besaba con lujuria, después su pantalón y viendo su pene, q si es mucho mas grande que el mío. lo vio emocionada y le empezó a mamar, estaba enloquecida y mas suelta por el alcohol, a lo q el también la cargo sobre la cama le bajo el pantalón, le quito la blusa dejándola en brasier y con una tanga brasilera negra que yo le había regalado y le dio unas lamidas en su vagina, con la calentura el ya se disponía a clavarla, apuntándole con su miembro, ella del susto pq ya no tomaba las pastas de planificar a pq yo se lo había pedido, se acerco a su cajón y cogió el preservativo, lo abrió y se lo fue poniendo y desenrollándolo en cada centímetro de su pene, el al filo de la cama y el a la puerta de su vagina, ella pidiéndole y jalándolo para que se lo metiera, y un gemido soltó mientras entraba hasta llegar al fondo lo cual la hizo saltar, el agarrándola de la cintura la jala mas y se lo pega con fuerza, el con su abdomen al tope y ella con la cabeza hacia atrás con su pelvis y tirándose a curvar la espalda con tal pene rico todo dentro de ella.
Cuando ya estuvo todo adentro de ella con esa verga, se le enrosca con sus piernas y empieza el movimiento de mete y saca ella empezaba a tomar conciencia de los vecinos y se tapa la boca y entre gemidos sordos cambian de posiciones, tumban las cobijas y ella se le monta para cabalgarlo, por el alcohol se demoraron mas de media hora en venirse hasta quedar cansados y satisfechos, ella llego a 2 orgasmos y el a 1 solo, y asi desnudos se quedan dormidos y se abrazan, mientras tanto yo en el bus sin tener conocimiento de esto, viajando a verla muy ilusionado y con mis dudas, cuando finalmente llegué al día siguiente la encontré inquieta. Me recibió en su trabajo con una sonrisa forzada, las personas de la oficina ya sabían quién era yo y lo q estaba pasando esos días en la unidad donde trabajaba, yo siento murmullos pero no le di importancia, le dije que quería descansar y que se quedara conmigo, ella insistió varias veces en que no era buena idea que me quedara en su habitación, no entendía por qué y me llene de mas dudas asi q no acepte, y le me quede firme en esa decisión. Cuando entré a la habitación de ella algo llamó mi atención.
Todo estaba desordenado ella siempre había sido extremadamente ordenada con su cama, mas dudas surgían en mi, ya era la hora de la cena, había estado viajando por unas 17 horas y ella insistió en salir a comprar de comer, q la espere, luego entendí q se fue a verlo a el y a borrar los chats que tenían. Mientras salió a comprar comida, la curiosidad pudo más que yo abrí el cajón donde guardábamos los preservativos, oh sorpresa mía faltaban varios, seguí buscando hasta encontrar un pedazo de uno debajo de la cama, me dirigí a la bolsa de basura, y allí estaban, encontré el preservativo usado de la noche anterior, con su paquete abierto y otro paquete abierto pero solo un preservativo. Sentí un vacío imposible de describir, rabia, dolor, incredulidad, y una extraña mezcla de emociones que ni siquiera hoy logro explicar, cuando volvió fingí que nada ocurría, la abrace y la bese, estuvo como queriéndome apartar, la empecé a tocar, y me rechazo, tantos meses "sin tener a nadie" y me rechazo, asi que la enfrenté, le mostré la evidencia ella rompió a llorar.
—Perdóname...
No hubo gritos solo un silencio pesado, entre sentimientos confusos y por no verla llorar le dije q tenia esa fantasía de verla con otro, cosa que hasta ahora se q no era asi y esa noche solo dormimos en la misma habitación, pero separados por una distancia mucho mayor que los kilómetros que antes nos dividían.
Al día siguiente conocí a Auriel, de coincidencia, íbamos juntos en su moto, paramos a comprar comida y ahí lo vi, me di cuenta de todos los detalles, como el la veía con esa sonrisa queriendo q lo vea y se crucen sus miradas, pues la noche anterior fueron muy íntimos, verlo frente a mí fue diferente, era alto, atlético, iba con su perro y con una camisa sin mangas, ahí entendí porque se había metido con el, tenía una presencia que me hizo preguntarme por qué me estaba comparando con él, los celos comenzaron a mezclarse con una curiosidad que nunca antes había sentido antes, esa duda removió una parte de mí que llevaba años escondida, el usar de ropa de mujeres, mucho antes de conocerlo ya había explorado con algunos consoladores, vistiéndome en secreto y pues hasta ese momento nadie sabia de esto, era algo que jamás le había contado a nadie... después de aquella traición, esas preguntas regresaron con más fuerza, ¿y si me acuesto con un hombre?¿y si me visto de mujer frente a alguien?¿si salgo vestido de mujer a la calle?¿y si Ariel me viera vestido de mujer?¿y si hago ejercicio, tonifico mis piernas y aplano mi abdomen?... No buscaba parecerme a Auriel... buscaba alguien que se le parezca, nació el deseo de saber que era sentirse tener sexo con el, pq ella lo hizo... ¿Qué sintió?. Quería entender por qué aquel encuentro había cambiado tantas cosas dentro de mí. unos días después de haber tomado mucho, discutimos, ahí fue donde solté todo lo que tenia, ella en su manipulación se desnudo y quería tener sexo conmigo, diciendo que asi era mejor q viera q ella si me quería y me deseaba igual o mas q a Auriel.
a lo cual me negué, y asi borracho caí inconsciente al piso, recuerdo el frio y duro de la baldosa, también entre mi inconciencia y mis vista debajo de la cama, sentía que alguien entraba a la habitación, después al despertarme sin q se me pasara la borrachera, solo quería sentir la cama, estar mas cómodo, sentí q alguien salía de la habitación y después sin darle importancia la sentía a ella q se arreglaba la ropa y se alejaba y entre desganos me arropaba y se giraba para dormir también. años después me entere que se habían acostado mientras yo permanecía inconsciente en el suelo.
las escusas de los preservativos me retumbaron, todas excusas q me había dado eran mentira, como creí todo estando enamorado, pues no fue únicamente una sola vez q se habían acostado, pues me entere que, una de esas veces q estuvieron, mientras yo estaba al otro lado del teléfono ella estaba siendo clavada por Auriel, mientras ella estaba al filo de la cama con las piernas totalmente abiertas, una mano al celular, la otra sobre sus nalgas apretándolo mientras el la sostenía de sus talones, y su pene de 18cm entrando y saliendo, yo la sentía agitada y algo esquiva queriendo colgar lo mas rápido, a lo cual me colgó y mientras le devolvía la llamada ella ya no respondía, recuerdo q se hizo la brava q pq desconfiaba de ella, y como tenia todo la habitación para ellos solo se hizo la q no quería hablar conmigo y no respondió sino hasta la noche mas contenta y mas relajada para responderme, y asi muchas de sus salidas con sus "amigas" terminaban cogiendo con el, esto lo descubrí ya mucho tiempo después, que la infidelidad había continuado durante más tiempo del que imaginé.
Con el tiempo nuestra relación se volvió un campo de batalla discusiones, mentiras, promesas, reconciliaciones. muchas de las ausencias tenían el mismo destino, paradójicamente, el mayor cambio no ocurrió en Ana, sino en mí.
Cuando me mudé para estudiar mas cerca de donde ella vivía, lejos de quienes me conocían, la relación empezó a mejorar pero yo empecé a explorar mi sexualidad la cual llevaba demasiado tiempo evitando, comencé a escribirles a hombres, ese dolor seguía en mi, estando solo ya probaba mas con hombres, queriendo encontrar el porque se acostó con el, desde entonces siempre busco hombres altos, pues de un intento de superarlo se volvió en adicción el acostarme con hombres, y asi lo hice, me vestía con su ropa fingiendo ser ella, y los primeros intentos fallidos, tuve hombres muy bien dotados, y llegue al punto en el cual ahí entendí porque no era lo mismo conmigo, y hasta el momento, con parejas hombres siempre deseo q un hombre me coja y me haga sentirme su mujer, con mis parejas mujeres siempre he sido dominante y finjo ser el mas varonil y macho de todos, en ese tiempo aprendí a no esforzarme tanto por ella pues ya empezaba a llegarme la información de todo lo sucedido en esos años, y con el tiempo acepte mi sexualidad, ahora ya tuve una relación con un hombre de largo tiempo y ya aprendí aunque no es lo q debería hacer, a tener mis dos vidas, pues forme una familia, pero mis gustos por tener un hombre en mi cama ya no desapareció jamás.







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