En uno de los puentes de junio Aleja la prima de mi esposa nos pidió prestada la finca para ir con unos amigos y su novio David.
Le dijimos que no había problema.
Aleja nos invitó y yo le dije.
tu sabes cómo somos cuando estamos en la finca.
Ella me contestó.
- Justo eso es lo que queremos, un sitio donde podamos hacer lo que queremos sin problemas, ustedes conocen a David y va otra amiga con el novio y otras 3 amigas, dos de ellas son pareja.
Todos somos de mente abierta.
les garantizo un postre bien rico para Nati que sé que le va a gustar y yo soy tu postre si quieres.
Se llegó el día y nosotros fuimos en bici, ya habían llegado todos, cuándo entramos Aleja y David nos presentaron al grupo.
Estában disfrutando de la piscina y bronceadose en traje de baño súper delicioso, iunos culitos!...
Jóvenes y con cuerpos espectaculares.
Ingresamos a la casa con Aleja y David y nos ofrecieron almuerzo, menos mal, mientras nos refrescamos íbamos hablando.
Yo estaba viendo a Aleja como estaba en la cocina en bikini y me dió una erección, voltee a mirar y mi esposa estaba hablando con David cuando me miró y me descubrió.
Menos mal en ése momento Aleja preguntó por algo y mi esposa fué a mostrarle dónde estaba lo que necesitaba.
Cuando nos sirvieron, Aleja hizo el comentario.
el postre queda para la tarde.
mi esposa le contestó.
- Pues mi esposo lo quiere ya, (le dió una nalgada), mira que lo tienes todo parolo.
me miró el paquete y me dijo al oído.
- Hoy estoy abierta a lo que sea.
Aleja salió con David dónde estaban los demás y nosotros dos nos fuimos a bañar.
En la ducha mi esposa me dió una buena mamada, yo la manosee, le metí dedo y le acaricié el clítoris.
Salimos de la ducha desnudos la recosté en la cama y me acuclillé a darle lengua.
Sentimos que subió alguien, teníamos la puerta de la habitación abierta, pero aún así no nos importó.
Sentimos que pasaron dos mujeres hacia habitación del frente.
Eso nos excitó mucho, los gemidos de mi esposa incrementaron hasta que le dió un orgasmo.
Yo me fuí a vestir, sentí que las dos chicas seguían en la habitación, mi esposa se quedó recostada, cuando salí con la pantaloneta de baño las dos chicas se estaban besando y acariciando con el dorso desnudo mientras mi esposa las veía y se masturbaba recostada en la cama.
Yo me hice en un sitio que no me vieran las dos chicas.
Pero ellas pararon y salieron cogidas de la mano.
Mi esposa se paró, se me acercó y me dijo.
- Uyyy amor que escena acabo de ver y ellas también me vieron tocandome, quiero que veas cómo me comen, que niñas más lindas.
Se puso un bikini de bronceo y bajamos a la piscina.
Cuando llegamos estaban compartiendo y las chicas le admiraron el cuerpo a mi esposa, los hombres no dijimos nada pero con la morvoseada se dijo todo.
Conversamos un rato ameno, de varios temas pero casi todo el tiempo hablaban de entrenamiento, suplementos, dietas, etc.
Después de un rato entré a la casa buscando algo de tomar, detrás de mí llegó Aleja, también buscando algo de tomar y me preguntó, como la estábamos pasando.
Yo le dije que bien, aproveché y le pregunté por las dos chicas que nos habían visto en nuestra habitación y me confirmó que son las amigas que son pareja, y me preguntó.
- Te gusta alguna de las dos? Pues ahí si pierdes el tiempo porque son 100% lesbianas, nada que ver con hombres, pero si Nati se deja, se la comen.
Yo le conté que nos habían visto y me confirmó que efectivamente habían visto todo y que le preguntaron por Nati en reacción de verla masturbándose.
Eso me puso súper arrecho, se me paró otra vez y Aleja reaccionó.
- Que rico, me gusta que me morvosees, así bien descarado delante de Nati.
se me acercó me dió un beso, me tocó la verga encima de la pantaloneta y me dijo.
- Que te gustaría hacerme?, hoy estoy dispuesta a todo.
me corrió para detrás de la barra de la cocina, se agachó me sacó el pene y se pegó a mamar como una perra.
Después de unos segundos se paró y abrió la nevera parando el culo, la cerro y me dijo.
Ahora seguimos.
se me acercó y me besó nuevamente pero está vez le mandé la mano y le acaricié la vagina por encima del bikini.
En ése momento entro otra de las amigas y nos vió.
Las dos salieron juntas y riéndose.
Yo esperé un momento a qué se me bajara un poco la erección.
Salí y mi esposa ya estaba siendo acechada por las liesbianitas.
Me acerqué con cervezas y me senté al lado de mi esposa, ella reaccionó y me besó.
Yo la abrace y ella se acomodo entre mis piernas, seguimos conversando y ella hacía movimientos delicados restregando su espalda baja en mi pene hasta que me lo hizo parar otra vez, le susurré al oído.
Te confirmo, te quieren comer pero no me invitaron.
Ella me contestó.
- Que hacemos, yo quiero que por lo menos tu veas, déjame lo soluciono.
Por otro lado David estaba muy ocupado socializando y coqueteando con Julio (la amiguita cómplice), mientras tanto Aleja y yo sacabamos excusas para encontrarnos dentro de la casa y seguir nuestro juego.
Ya contábamos con dos cómplices, mi esposa y la amiguita que nos descubrió.
Estábamos muy calientes los dos, en un momento entramos por más cervezas y Aleja supuestamente entró con la amiguita disque para el baño pero ella de desvió, se me acercó pero está vez me dió la oportunidad y la desnudé completamente, la subí a la barra y le dí lengua en la vagina y el ano.
Llegó la amiguita y nos vió en pleno, ella se quedó viendo, me incorporé para penetrar a Aleja y vi a la amiguita ahí para y nos dijo.
- Aleja vístete ya, nos tenemos que ir.
Se lo alcancé a meter y darle unas cuantas envestidas, sentí la vagina súper húmeda y caliente.
Ella se bajó y se vistió como pudo y salió.
Para suerte mía se agotó la cerveza, por lo que salí e informé.
Yo sabía que podíamos pedir domicilio pero me quedé callado, pasó lo que esperaba, los dos hombres se ofrecieron a ir por más cerveza.
Una vez salieron yo me acerqué a Aleja de una forma descarada la besé, le extendi mi mano y le dije.
vamos o quieres que sigamos acá.
Mi esposa contestó sin dudar.
- Sigan acá, o a ustedes les incomoda chicas.
todas se quedaron calladas.
Entonces me paré en frente de Aleja y saqué mi pene.
Ella un poco tímida lo sujetó con la mano y se lo metió a la boca, pero segundos después ya se estaba atragantando con mi verga.
Se paró y se desnudó y se puso en cuatro en la silla soleadora, inmediatamente yo me agaché y le mamé el culo, mi esposa se acercó, también se desnudó y la puso a qué le diera lengua.
Las cuatro amiguitas se quedaron viendo, las dos liesbianitas morvoseaban a mi esposa y se besaban, hasta que una de ellas le mando la mano a mi esposa y le acaricio la nalga, mi esposa se la agarró y se la puso en el culo.
Yo me paré y me dispuse a penetrar a Aleja, mi esposa se volteo y se acercó a la pareja y se les unió haciéndolas desnudar.
Las otras dos chicas sólo veían.
Yo disfruté cada penetrada, hasta que Juli no se aguantó, se desnudó y se empezó a masturbar mientras veía como clavo a Aleja.
Se lo saqué a Aleja y me agaché a mamarle nuevamente el culo, ella sabía que me lo quería comer, y me dijo.
- Espera, yo mejor me lo meto acuéstate acá.
me recosté y se sentó encima mío, se metió mi pene lentamente hasta el fondo en su ano, su culito se sentía estrecho, se nota que casi no le dan verga a ese hoyo.
En ése momento mi esposa ya estaba fundida con las otras dos chicas, le estaban dando lengua a una de ellas entre las dos mientras se acariciaban la vagina y los senos mutuamente.
Aleja cabalgó hasta que le dió el primer orgasmo y se bajó, se acostó boca arriba, yo me introduje entre sus piernas a darle lengua y dedo.
Creo que le dieron como otros dos orgasmos hasta que se volteo y se puso nuevamente en cuatro y ahí si se lo metí de un solo golpe, ella solo se aferraba a la silla y me pedía que no parara, mientras empujaba hacia atrás su cadera.
Después de unos minutos me vine dentro de su culo y cayó rendida en la silla, me acerqué a mi esposa para que escurriera el semen de mi pene.
Paramos un momento, todos nos vestimos y seguimos hablando pero ya con comentarios sexuales salidos de tono.
Los dos cornudos llegaron como media hora después, estábamos hablando como si no hubiera pasado nada.
Mi esposa y yo queríamos seguir.
Nos paramos y le recibimos las cervezas a los chicos y nos fuimos supuestamente a guardarlas,
Pero inmediatamente llegamos a la cocina nos desnudamos y nos envolvimos en besos y caricias.
Ella se subió a la barra y me ofreció todo su manjar, no perdí tiempo en mamar su chocha y culo.
Noté que entró una de las amiguitas con el novio y se encerraron en la habitación pero antes vieron lo que estábamos haciendo.
La bajé y nos pasamos para la sala, miramos hacia afuera y Aleja estaba desnuda dándole una mamada a David junto a Juli y la parejita de chicas estában en el Jacuzzi desnudas en su cuento.
Mi esposa y yo no enfocamos en lo nuestro.
Me dió una mamada espectacular que involucró mi ano, me acosté en la silla boca aarriba y sugeté mis piernas por debajo de las rodillas para facilitar el acceso de la lengua de mi esposa.
Sentí como taladró mi culo con su lengua y me acariciaba la verga y los huevos con un deseo inexplicable y me dijo.
- Quiero que me comas el culo y me hagas venir bien rico.
palabras mágicas para un hombre, me puso a mil.
Cambiamos de posición y levanté sus piernas y se las llevé hasta sus hombros y la penetré.
Le sacaba mi pene y me deleitaba viendo su ano bien dilatado y la seguía penetrando hasta que sus gemidos incrementaron a tal punto que prácticamente gritaba del placer y se vino a chorros, encima de mí.
La ayudé a parar y salimos tomados de la mano y nos acercamos.
Los chicos ya habían terminado y estaban en su etapa de relajación y las chicas estaban arrunchadas en Jacuzzi, mi esposa se les acercó y las besó a las dos y después les ofreció su vagina para que la chuparan entre las dos.
Aleja les dijo.
- Yo les dije, acá podemos hacer de todo, Nati y Pirri les gusta compartir.
Todos nos fuimos a bañar y a disponernos a comer.
Preparamos la comida y arreglamos un poco, conversamos un rato, mi esposa seguía coqueteando con las dos chicas y yo buscaba excusas para acercarme a Alaja, la amiguita cómplice nos ayudó entreteniendo a David, a tal punto que ellos parecían pareja, mi esposa y yo nos subimos para el segundo piso dejando la consigna que podían hacer lo que quisieran.
Mi esposa antes de subir se acercó a la parejita de chicas y les susurró algo en el oído.
Subimos y dejamos la puerta abierta cuando sentimos que subieron nuestras vecinas en un ambiente de caricias y besos, cuando pasaron por nuestra habitación le hicieron señas a mi esposa y ella me dijo.
- Espero que disfrutes ver cómo me comen, tanto como lo voy a disfrutar yo.
Se desnudó y se acercó donde ellas estaban y se acomodó en medio de ellas recibiendo caricias y besos.
Yo me quedé viendo como estás dos chicas se estaban comiendo a mi esposa, me estaba muriendo de ganas de intervenir pero no podía, ese era el trato.
Ya iban como 20 minutos viendo esas tres chicas hacer de todo, desnudo haciéndome una paja, mi esposa me miraba de ves en cuando para serciorarse que efectivamente yo estaba viendo todo lo que le haciain, les habría el culo para que yo les viera el ano, ella sabe que me encanta, hasta se los chupaba en mi honor.
Sentí que alguien subía, volteo a mirar y era Aleja en Pijama.
Una pijama de shorts y crop top de tiras, se me acercó y me preguntó.
- Hola que estás viendo, Ayyy que ricoooo.... Nati no se quedó con las ganas que se la comieran.
mi esposa nos miró, justo ya le iba a dar un orgasmo.
Abrió las piernas al máximo y soltó un chorro de squirt impresionante, empapando las dos chicas y a ella.
Aleja ya me estaba ayudando masturbándome.
Las chicas no pararon hasta lograr venirse ellas también, pero lastimosamente no llegaron al squirt.
Se quedaron en la cama acariciándose.
Yo le pregunté por David y me contestó.
- Está abajo comiéndose a Juli (la amiguita cómplice), por eso subí a buscarte.
quiero que me comas el culo otra vez, si tienes ganas?
La tomé de la mano y la llevé a nuestra habitación la desnudé la acosté en la cama y le levanté las piernas, le mamé el culo y la vagina, después me subí encima de ella en posición de 69 y le metí mi verga en la boca.
Levanté mi cabeza y mi esposa estaba parada en la puerta viendo, la convidé, pero me hizo señas que no, que iba a ver.
Me enderecé y le pedí a Aleja que pusiera en cuatro mirando a mi esposa y la penetré mientras se miraban mutuamente.
Las embestidas hacían sonar mi pelvis en las nalgas de Aleja ahogando sus discretos gemidos,
La sugeté de las manos mientras recibe mi verga en su culo.
Nati se excitó nuevamente y se acercó un poco mientras se acariciaba los senos y se mordia los labios, pasó por un lado de Aleja y me besó mientras yo seguía, me tomó de la cintura y me empujaba y me dijo.
- No pares disfruta ese culo.
Le saqué el pene y se lo ofrecí a mamar y después se lo volví a meter a Aleja, esta vez gimió más duro.
Y dijo.
- No pares ya me voy a venir que rico, sigue, sigue.
Empezó a temblar y agachó la cabeza contra el colchón y gemía más duro y no paraba de temblar.
Ya era hora, sentí con me subía el orgasmo, saqué mi pene y me vine en la boca de mi esposa, lo que recibió con gusto.
Mi esposa se acercó a Aleja y la besó, le pasó el poco semen que recibió.
Aleja se acostó boca arriba y nos dijo.
- Que rico, fue mucho mejor de lo que esperaba, Gracias.
Nos quedamos un rato en la cama conversando con Aleja desnudos.
Al siguiente día salimos temprano en cicla para la casa y Aleja y sus amigos subieron el lunes festivo.
Días después Aleja nos contó que después que nos fuimos ellos siguieron haciendo de todo.








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