Fantasía Inconfesable
Relato de comunidad Intercambiosschedule 4 min de lectura calendar_today Marzo de 2006

Fantasía Inconfesable

Mi novio quería que fuéramos, ni más ni menos, a un club swinger. Sería la primera vez que ambos visitáramos un lugar de estos. Después de unos días de pensarlo acepté, pero nunca había sentido deseos de ir a un bar swinger, no es que no me llamara la atención una nueva experiencia como....

guelman

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Mi novio quería que fuéramos, ni más ni menos, a un club swinger. Sería la primera vez que ambos visitáramos un lugar de estos. Después de unos días de pensarlo acepté, pero nunca había sentido deseos de ir a un bar swinger, no es que no me llamara la atención una nueva experiencia como esta en el ámbito sexual; pero no me sentía capaz de hacer algo así, ver a mi novio tener sexo con otras mujeres frente a mí, cual sería mi reacción o viceversa. El día llegó y fuimos a eso de las 10 p.m. a un sitio en Sabaneta. Cuando entramos, sentí cómo las “cosquillitas en el estómago” hacían sus estragos por la ansiedad de saber qué iría a pasar en algunos minutos. En el sitio solo habían unas 4 parejas además de nosotros, ya había una pareja joven que estaba teniendo sexo oral, y vimos incluso ya formado un trío. Nos sentamos algo tímidos y atolondrados por la situación nueva para nosotros, pedimos media de ron mientras veíamos lo que pasaba e íbamos cogiendo confianza para dar el próximo paso. Al poco tiempo, una mujer se acercó a nosotros y se presentó, dijo llamarse Juana, ella venía topless y sólo una toallita pequeña tapaba el resto de su cuerpo. Ella habló con nosotros un rato y no paraba de mirar a mi novio, al rato preguntó que si no me molestaba que le hiciera sexo oral a él. Quede fría pero asentí al instante, quería saber qué iba a sentir al ver a mi novio con otra mujer. Fue algo masoquista pero me excité y comencé a masturbarme y llegó quien acompañaba a Juana, además de otro hombre que estaba sentado viendo el trío. Los hombres se presentaron y se sentaron al lado mío, mientras yo seguía masturbándome, uno de ellos empezó a tocar y a besar mis pezones y el otro retiró mi mano de mi vagina y empezó a tocarla. Era un momento alucinante para mí. En un abrir y cerrar de ojos ya estaba ansiosa de que estos dos desconocidos me penetraran, así que empecé a hacerle sexo oral a uno de ellos mientras el otro me lo hacía a mi, así estuvimos unos minutos, en los cuales yo no paraba de mirar a mi novio cómo disfrutaba con Juana, había momentos en los que él también me miraba y sonreía, pero en el fondo sabía que él estaba algo incómodo con lo que me estaban haciendo a mi. Cuando me penetró uno de ellos sentí algo increíble que no había sentido nunca, era como algo extraño, tener a mi novio desnudo a unos metros, mirándome mientras penetraba a otra mujer, y otra hombre me penetraba a mí. Fue algo muy pero muy loco. Los hombres intercambiaban de turno para penetrarme, y yo veía a mi novio cómo intentaba cada posición posible con Juana. Después de que los hombres terminaran, me senté nuevamente con mi novio, cansadísimos, sudando montones. Sólo nos miramos y sonreíamos de forma nerviosa, pero igual nos sentíamos extasiados. Después de descansar una media hora y beber algo más de ron, decidimos irnos hacia el jacuzzi para relajarnos un poco los 2. Al llegar al jacuzzi encontramos a una pareja, nos metimos en él y empezamos a besarnos, pero la pareja que se encontraba allí propuso que intercambiáramos y así lo hicimos aunque haciendo la salvedad de que era sólo por un corto tiempo debido al cansancio que teníamos ambos. Yo comencé a hacerle sexo oral al hombre mientras la otra mujer le hacía sexo oral a mi novio, qué escena tan desconcertante pero excitante para mí. El pene de este hombre se sentía muy bien con agua alrededor y penetrándome. Así estuvimos por unos 15 minutos hasta que decidimos irnos de allí debido al bajo rendimiento que teníamos todos. Salimos del bar y nos dirigimos hacia la casa sin pronunciar palabra, durmiéndonos uno contra el otro en el taxi. Fue una noche muy lujuriosa donde dejamos fluir todas nuestras fantasías mas atrevidas, y donde dejamos atrás nuestros miedos más profundos y le dimos cabida a nuestras fantasías más oscuras. Una noche para no olvidar y para repetir en un futuro muy muy lejano.

— guelman

12 de marzo de 2006

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guelman

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Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • carlos-alberto1
    carlos-alberto1 · 2 de feb de 2008

    Hola, nos encató el relato es similar a lo que estamos buscando ojalá lograramos realizarlo y los felicitamos por compartir su experiencia con los demás....Un abrazo

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