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Hacia dos meses habia terminado con mi novia, con la cual habia tenido unos encuentros sexuales increibles, pues era muy arrecha, y le gustaba que le hiciera de todo, que le lamiera el clitoris, que la penetrara por detras, ella jugaba con frecuencia con mi culito, etc. Me fui donde unos amigos a Coveñas y al regreso venia mas arrecho que nunca. Tal vez los camarones que me habia comido me tenian a mil. Me dije: de hoy no paso, hoy me como una hembra cueste lo que cueste, como sea. Recordaba a mi exnovia, y sus polvos, y estaba desesperado. Ya llegando a Sincelejo, vi en camino una linda muchacha de unos 25 años y note que ella me hizo señas para que parara el carro. Detuve el vehiculo, y note que ella y una señora mayor se vinieron caminando a montarse a mi carro. Pense, que le hace, es la mama, y les voy a colaborar a ambas llevandolas. Se montaron, pero se trataba de la tia.La muchacha se monto adelante, y como yo venia en bermudas, note que no paraba de mirar mis piernas, que siempre han sido muy atractivas y varoniles.Les pregunte a que iban a Sincelejo, y la señora madura dijo que iba a una visita al hospital, y la muchacha, dijo, que iba a ver si una amiga le prestaba 40 mil pesos que necesitaba urgentemente. Al llegar a Sincelejo deje primero a la señora en el hospital, y a la media cuadra detuve el vehiculo y le dije a la muchacha.Mira Astrid: Tu tienes una necesidad y yo otra. Yo te doy los 40mil pesos que necesitas, y tu me das tu cuerpito, que esta tan lindo. Me miro a los ojos picaronamente, y me dijo SI. Nos fuimos de una al motel, no habia pasado mas de media hora, y ya nos estabamos comiendo de lo rico. A ella le encantaba que le chupara las tetas, que hicieramos el 69, que le lamiera su clitoris y su culito. Le hice de todo.Nos cruzamos telefonos, y nos quedamos de ver en otras oportunidades. Le indique donde vivia, y le dije que algun dia me diera una sorpresa y se me apareciera. Y asi lo hizo. a los 10 dias, estaba viendo television a eso de las 9 de la noche, y el timbre sono. Era ella, y me dijo que queria pasar la noche conmigo. Fue sensacional, nos comimos varias veces, y nos dormimos profundamente. Fueron en total tres encuentros, hasta que ella me confeso que proximamente se casaria, y que ya no podria salir mas conmigo. Nunca volvi a saber de Astrid.Un consejo para los hombres. A las mujeres hay que pedirselo. Muchas veces dicen que no, pero de pronto dicen que si. En lo que si no hay duda, es que quedan muy agradecidas de que se lo pidamos.






