En esta historia primero les contare de nosotros. Somos una pareja que lleva 7 años de matrimonio, el nombre de mi esposo es Alex 1.70 blanco buen cuerpo, mi nombre es Mari tengo 33 años 1.55, trigueña con hermosos senos firmes talla 34, cintura estrecha y buena cola, todos dicen que tengo una sonrisa muy picara. En los primeros años mi esposo me fue varias veces infiel, lo cual obviamente nos ocasiono problemas que después superamos. Ya a los 6 años de matrimonio nuestra vida sexual llego casi a la apatía. Una noche después de beber unas copas mí esposo me propuso renovar nuestra vida sexual, me mostré interesada y le pregunte que pensaba, el un poco entrado en tragos me confeso que hacia muchos meses venia cultivando la idea de encontrarnos con parejas o realizar un trió hmh lo cual me dejo sin palabras pues el sabia que mi experiencia sexual antes de el fue muy poca y casi nunca tuve la oportunidad de salir a bailar o tomar ya que soy la menor y la única que vivía con mi madre cuando ella enfermo, por lo que estuve los mejores años de mi vida cuidado de ella. Esa misma noche le confesé a mi esposo que sentía que en mi vida faltaba una etapa por vivir. La etapa de noviazgos, baile, y diversión que casi todas las personas viven en su adolescencia y que no había vivido con mi esposo pues cundo el me conoció ya era una mujer simple y dedicada al trabajo y al hogar. Mi esposo se acostumbro a esto y en 7 años de matrimonio casi nunca salimos. Lo que me dijo mi esposo me llenaba de sorpresa y curiosidad al pensar hasta donde se podría llegar sin dañar el matrimonio. Después de esta noche y durante varias semanas hablamos al respecto. Hasta que le conté de John y Richard, dos compañeros de trabajo que cada ves que tenían oportunidad me coqueteaban y cortejaban cada uno por su lado lo cual me hacia sentir deseada y excitada, cada ves que tenían oportunidad me llaman al celular para decirme lo mucho que me deseaban y lo que fantaseaban con migo, y mi corazón se agitaba al escucharlos hablar, sobre todo a Richard que me volvía loca cuando al pasar cerca a mi me sobaba suavemente su grande miembro en mis nalgas. Richard que solo tiene 19 años., es alto, fornido, con una carita de Niño Dios que enloquecía a todas las compañeras de trabajo, le gusta el futbol, por lo cual tiene una piernas y unas nalgas que todas admirábamos y lo mejor de todo es que yo le gustaba y el me estremecía con lo que me decía, hasta me humedecía cuando fantaseaba con el. Cuando le conté a mi esposo de ellos, y de las llamadas que sosteníamos no le agrado mucho (no le gusto mucho que su mujercita casera y dedicada ya estuviese pensando en tener una aventura antes que el) reclamándome por que no le había contado cuando este juego entre nosotros empezó. En ese momento discutimos y nos fuimos a dormir sin decir nada más. Creo que ninguno de los dos pudo dormir. La noche siguiente hablamos al respecto y me dijo que no le dolía que hablara con ellos ni lo que nos dijéramos, sino el hecho de no haberle contado cuando todo empezó, que sentía una falta de confianza de parte mía hacia el y lo comprendí. Me dijo: - Bien yo he tenido mis aventuras y es hora que tu tengas las tuyas, pero quiero saber con detalle lo que se digan o hagan pues quiero vivir esta fantasía contigo, solo imagina que soy tu mejor amigo, al que le contaras todo lo que te pase, sin temor a que te juzgue, recuerda que te amo y no te quiero perder. - Dicho esto me emocione y le dije que estaría dispuesta a vivir todas las locuras que el pensara. Esta noche hablamos de nuestro pasado y futuro, de todo lo que nos gustaría hacer y casi la noche completa pasamos en vela. Al día siguiente me puse una blusa negra, con un escote bastante grande, con la cual me robaba las miradas de todos los hombres y pensé en que me dirá Richard cuando me vea, me estrene unos jeas negros descaderados bien ajustados, los cuales resaltaban mi cola y mi cintura, me organice el cabello de un modo distinto, solo para quedar mas hermosa para el. Este día me daba cuenta de la mirada de mis compañeros, con deseo y lujuria, cada ves que tenían oportunidad me decían que tan buena estaba, pero para mí el importante era Richard, un instante después me vibro el celular, mire, era el y conteste casi sin dejarlo sonar: M: Hola. R: Hola mi trigueña hermosa, como estas hoy de buenota. M: Gracias. R: Yo se que estas así para mi. M: Y porque dices eso. R: Por que lo noto en tu mirada. M: Pues si es así, tu estas que me comes con los ojos. R: Mari te deseo, deseo besar tus labios, acariciar tus senos, deseo hacerte tantas cosas que no soporto un segundo más tu desprecio. M: Mira tu sabes que me gustas y que también te deseo pero soy una mujer casada y que pensaras de mi si te acepto algo, sabes porque no hablamos en la cafetería de la oficina. R: Listo voy para allá. Temerosa y alegre de que al fin tenía vía libre a mis deseos, fui directamente a la cafetería. Cuando llegue ya estaba el y como siempre atractivo, decidido, atlético, lo mire y sin demostrar mucho le dije: creo que es mejor esperar al salir del trabajo para hablar, el me miro de pies a cabeza, quedándose un breve momento mirando mi escote, y dijo: no, espera, tomo mi mano y me halo hacia el. Por primera ves sentía su respiración tan cerca nos emocionamos tanto que sentí que el corazón se me salía, y sentí su pene grande y tieso en mi ombligo, me beso con lo cual le correspondí, después paso su mano sobre mi blusa, subiendo suavemente hasta llegar a mi escote, donde introdujo su mano para sacar mis senos, tenia tanta pasión y deseo que sentí que me mojaba casi de inmediato, mientras el besaba mis senos me desconecte y al segundo siguiente un ruido me hizo reaccionar y darme cuente de que estaba en el lugar de trabajo le dije: ¡para nos pueden ver¡ encontrémonos hoy en la noche y continuamos, inmediatamente me acomode la blusa y mis senos, el me dijo en verdad ¿estas segura? Si, te llamo. Este día casi no rendimos en el trabajo, pero que se podía esperar. Al llegar a casa le conté a mi esposo todo lo sucedido este día, y le pregunte que pensaba y me respondió que lo hiciera solo si estaba segura y pensé “no solo estoy segura sino ansiosa” le conteste que si lo estaba y me dijo: me cuentas con detalle lo que pase. Llame a Richard y le dije que nos vemos a las 8:00 PM y el me dijo donde (a las afueras de la cuidad). Entonces aliste la ropa interior mas sexy que tenia, las brasileras negras diminutas de encaje y los sostenes del mismo juego, la falda estrecha y corta que resalta mi cintura y su escote deja ver casi todo, los zapatos que hacia unos días había comprado para este vestido y una diadema roja, me duche y cuando me ponía la ropa interior, mi esposo me veía con una mirada de lujuria, me acaricio, beso y me dijo: solo piensa en pasarlo bien, a lo cual respondí que no se preocupara, me vestí, arregle y a las 8:00 en punto estaba en el lugar indicado. Allí ya estaba Richard, con una camisa apretada que dejaba ver su pecho y brazos fuertes, un pantalón que resaltaba sus hermosas nalgas, me miro y dijo: eres hermosa y no puedo creer que por fin estés en este lugar con migo. Entramos casi de inmediato al motel y al cuarto, cuando cerramos la puerta el me beso apasionada mente, su lengua rozaba la mía y después me dijo que se sentía como en un sueño vi que habían dos camas, el se sentó en una y yo al frente en la otra, me tomo de la mano y me dijo ven, me pare, el todavía sentado me abrazo fuertemente por la cintura y empezó a besarme el ombligo, fue subiendo lentamente hasta besar mis senos, yo le acariciaba el cabello y besaba su cabeza, llevo sus manos suavemente hacia mis rodillas y comenzó a subirlas por mis piernas levanto mi falda y me saco las tangas, para ese momento ya estaba tan húmeda que moje su mano, suavemente pasaba sus dedos por mi sexo, sobando mis labios menores e introduciendo su dedo, con su otra mano bajo el cierre del vestido y me lo quito, yo le quite la camisa, y rápidamente lo que empezó con caricias suaves y tiernas se torno en apasionado y fuerte, se quito el pantalón y me recostó sobre la cama y me termino de desvestir, me pidió que le ponga el condón e inmediatamente lo puse, me beso apasionadamente y con su lengua buscaba la mía mientras me penetraba a un ritmo rápido y salvaje, comenzó a gemir de placer y a decir: que rico es la chimba mas estrecha que he probado, me vengo, me vengo, pero no quiero haaaa, quiero disfrutar mas de esto, no puedo negar el placer que sentí al escucharlo pues mi esposo nunca me dice vulgaridades, me trata como a una princesa mi pelvis se movía casi sin control, y escuche haaaaaaa nooo me vine, me beso y se tiro a un lado, yo estaba extasiada y todavía muy excitada, el descanso un minuto y se fue para la ducha, al regresar se acostó a mi lado y de nuevo estaba listo empecé a besarle el pecho y acariciarle su gran pene, fui bajando con mis besos hasta llegar al ombligo, el me agarro fuertemente la cabeza y me dijo si, si, y le di un suave beso en la cabeza del su pene, para después metérmelo en mi boca (mi esposo siempre me dijo que soy una profesional chupándolo) lo agitaba con mis suaves manos mientras succionaba su cabeza con fuerza, lo lamia de arriba abajo y de abajo arriba con mi lengua lo frotaba suavemente hasta que llego lo inevitable derramándose a borbotones, dejando mi lengua y boca toda chorreada de espesa y sabrosa leche, nos besamos nuevamente, fue algo salvaje, puso sus dedos dentro de mi vagina y luego empezó a jugar con mi clítoris y a besarme los senos unos minutos después me dijo: házmelo, se puso el de nuevo el condón, me subí y comencé a cabalgarlo fuertemente, haciendo movimientos circulares con mi pelvis, subiendo y bajando mientras lo miraba y me parecía imposible estar aquí con el, me acariciaba y besaba los senos mientras gemía de placer, me abrazo muy fuerte y me beso con violencia mientras se movía para penetrarme fuertemente, después me pidió que me volteara, el acostado yo sobre el dándole la espalda me daba palmadas en las nalgas después me pidió que en cuatro, lo cual accedí sin reparo, allí comenzó a moverse fuertemente mientras yo sentía su gran sexo dentro de mi dándome todo el placer que buscaba y repetía: que chimba tan sabrosa tienes Mari haa siii que rico, estrechita, mojadita, no aguanto massss haaaa siiiii, y se vino. Callo rendido en la cama mientras yo lo besaba y acariciaba, nos paramos para la ducha, donde me lavo la espalda con ternura y pasaba sus manos resbalosas por el jabón sobre mi sexo acariciándolo y lavándolo con cariño, su otra mano la subió para acariciar mis senos y me decía que hermosos senos tienes, duritos y firmes, ni siquiera mi las niñas de 17 y 18 con las que he estado, yo moví mis manos para atrás buscando su pene y lo encontré ya flácido y cansado por la gran faena de la cual había salido victorioso. Después de esto mire la hora y ya eran mas de las 12:00 mas de 4 horas de sexo sin pudor ni remordimientos, con un gran beso nos despedimos y tome rumbo para mi casa en la que esperaba mi esposo, ¿Qué pensara el? ¿Estará triste o enojado? No lo se. Cuando llegue a mi casa entre con cuidado de no despertarlo, me quite los zapatos y cual ladrón entre a hurtadillas pero el estaba esperándome en la cama, me saludo de beso y me pregunto ¿Cómo te fue? Le respondí bien pero nadie me trata tan tiernamente como tu. Me pido que le contara con pelos y señales, lo que eventualmente hice., cuando termine lo vi como nunca muy excitado me quito la ropa con rapidez casi brutal, me besaba como nunca lo había hecho y me decía cuanto me amaba y le respondí lo que sentía que también lo amaba empezó a penetrarme y le dije que me digiera algo vulgar a lo cual contesto: tu si eres una putita no, eres mi perra y esto me éxito tanto que le respondí si lo soy, soy tu puta, y ya viendo a mi esposo como nunca me sentí mas excitada que nunca, me dijo: así te lo hizo, ha, te gusto puta le dije si, sii, me puse sobre el y mi excitación llego al punto en el cual tuve mi primer orgasmo, si después de tantos años y es el primero, esta noche repetimos lo que hice con Richard y la verdad con mi esposo fue la experiencia mas excitante y ardiente que he vivido. A Richard una semana después se salió para un trabajo mejor en otra ciudad y no lo he vuelto a ver, pero nos enseño a vivir nuestra sexualidad de una manera mas libidinosa y ardiente, es mas este fue solo el comienzo de nuestra nueva vida sexual nos encontramos con parejas, pero esas son otras historias.

Relato de comunidad Hetero: Infidelidadschedule 11 min de lectura calendar_today Julio de 2008
El Día Que Me Volví Una Puta Con Un Compañero De Trabajo.
En esta historia primero les contare de nosotros. Somos una pareja que lleva 7 años de matrimonio, el nombre de mi esposo es Alex 1.70 blanco buen cuerpo, mi nombre es Mari tengo 33 años 1.55, trigueña con hermosos senos firmes talla 34, cintura estrecha y buena cola, todos dicen que tengo una....
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