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Relato de comunidad Hetero: Infidelidadschedule 16 min de lectura calendar_today Agosto de 2008

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Eran casi las 2 am y ya el cansancio me empezaba a ganar la batalla, aunque el ambiente no podia ser el mejor. En el apartamento de Mauricio, amigo de Arturo, mi esposo, celebrabamos su ascenso como Gerente de Sucursal de una importante y conocida entidad bancaria de la ciudad de Cali.....

julio08

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Eran casi las 2 am y ya el cansancio me empezaba a ganar la batalla, aunque el ambiente no podia ser el mejor. En el apartamento de Mauricio, amigo de Arturo, mi esposo, celebrabamos su ascenso como Gerente de Sucursal de una importante y conocida entidad bancaria de la ciudad de Cali. Acompañandolo en la reunion, estaban con nosotros, Alejandra, su novia, dos amigos de ellos y otras cuatro parejas que amenamente charlabamos, recordabamos hechos, anecdotas, shows de TV y modas de los 90, mientras nos bebiamos unas cervezas, comiamos lasagna y escuchabamos musica de esta epoca en la que la mayoria de nosotros crecio. Mis 27 años de edad, asi como los 33 de Arturo, no desentonaban con las edades de los amigos de Mauricio, quienes todos entre sus 30/35 años recordaban esos años de oro ya pasados. Las otras parejas eran dos matrimonios, una pareja de novios y unos recien casados, al igual que nosotros. Lo unico que realmente no me cuadraba y me tenia un poco incomoda eran las atrevidas miradas que dos de los amigos de Mauricio me lanzaban y como dardos que dan en el blanco, sus ojos, descaradamente no se retiraban de mis piernas y mi trasero cuando yo me ponia de pie para ir al baño o la cocina, y cuando nuevamente me sentaba al lado de Arturo y cruzaba mis piernas. A uno de ellos lo pille en varias oportunidades mirandome mi pompis directamente y sin pena ni verguenza, al darse cuenta de que yo, incomoda, lo habia notado. Obviamente Mauricio, uno de mis admiradores, era mas discreto y mas directo a la vez cuando tenia la oportunidad de regalarme piropos. Ese dia tuve un par de entrevistas de trabajo en dos empresas, donde trataba de enrolarme como Administradora de Empresas, despues de perder mi trabajo en la empresa de alimentos hacia seis meses y para la cual trabaje durante tres años luego de graduarme de un instituto universitario de mi Cali bella. La fina y ajustada falda negra, la cual llegaba un poco atrevida arriba de la rodilla, moldeaba mi cadera, lucia elegante y muy presentable, por lo cual decidi dejarmela puesta para esa reunion, aunque obviamente fue Arturo el que me convencio de no cambiarme temprano esa tarde: -"Me encanta como luces esta belleza con esa faldita...", fue lo primero que me dijo el en su oficina al darme el beso de saludo cuando llegue a recogerlo a las 6 pm, como frecuentaba hacerlo los Viernes, mientras el con su mano, sin escrupulos de ninguna clase, me acariciaba el trasero y palpaba cada centimetro de la ajustada falda, destacando con su comentario el hecho de como mi cuerpo bien se moldeada a esa pieza de ropa. -"Me fascina esta faldita... se te ve este culito..... divino...", volvio a decir Arturo mientras yo trataba tontamente de quitarmelo de encima mientras su mano no se retiraba de mi trasero y generosamente lo repasaba como si jamas lo hubiese manoseado. Vi nuevamente el reloj, y pasadas las 2 am le susurre a Arturo que ya estaba cansada y que queria irme para el apartamento, a lo cual el acepto sin dudar. -"Bueno... Mauro.. ya la jefe saco la mano, ve.. asi son todas las mujeres", dijo mi esposo poniendose de pie. Acto seguido tambien me puse de pie y procedi a abrazar a Alejandra y a Mauricio para despedirme de ellos y nuevamente felicitarlos por el logro profesional de el. -"Adios bizcochito... y suerte con tus entrevistas, aunque con ese cuerposote tuyo Liliana, yo te contrataria de una... voy a ver como te ayudo en el Banco... eso si te cobrare bien caro el favor", me dijo Mauro dandome un beso en la mejilla y riendose un poco por su comentario picarezco. -"Chao Liliana", me dijo Alejandra amigablemente mientras pellizcaba la barriga de Mauricio por su atrevido piropo. Luego pase uno por uno y me despedi de los amigos de Mauricio quienes gentilmente se despidieron de mi, aunque la verdad me senti incomoda de nuevo al darle el beso en la mejilla a los dos intensos que me marcaron con su mirada esa noche y que hicieron de mi pompis su objeto de deseo. Salimos del apartamento, bajamos las escaleras del edificio y el taxi ya nos esperaba en la entrada del conjunto residencial. Alli en medio de la bulliciosa noche caleña y mientras el amable taxista nos dejaba escuchar la musica de Niche, que sonaba magicamente en su radio digital de ultima generacion, los besos y las manos de Arturo escondiendose coquetamente entre mis femeninas piernas bajo la falda, nos preparaban para finalizar la noche como un par de enamorados recien casados. 15 minutos despues, ya en la habitacion, coloque mis pequeños aretes al lado de la foto nuestra tomada el dia del matrimonio. Habian pasado solo seis meses de esa fecha tan especial para los dos y aun nos gozabamos la vida de recien casados. Atras mio, como un chicle pegado a la suela de un zapato, Arturo me recordaba lo sucedido en las pasadas tres horas mientras sus manos me acariciaban los senos y el trasero: -"Viste muñeca como los tenias de calientes?..... el mancito de la camiseta verde no te perdio la mirada las dos veces que te paraste a la cocina... el man ese te tenia unas ganas...", comento Arturo dandome tiernos y cortos besos en el cuello y empezandome a desabotonar la blusa. -"ja ja ja... Y el verraquito de Mauro se quedo mirandote el culo cuando el te ofrecio mas cerveza...", me recordo Arturo lo sucedido esa noche con sus amigos mientras ya mi blusa caia y mis senos quedaban visibles a travez del delicado brassier que yo tenia puesto. -"Es que con esta hermosura de culo que luces bajo esta faldita apretadita.. quien no se va a antojar ahhh?...", volvio a decir Arturo despojandome de la falda negra, la cual cayo al piso y dejo expuestas mis moldeadas nalgas de instructora fracasada de aerobicos. -"Se que hay mas de uno en la oficina envidiandome ahora", dijo el arrodillandose y halando mi fina tanga negra la cual salio facilmente y quedo enredada entre mis zapatos de tacon alto. Levante mi cabeza y me mire al espejo. Vi mis senos y me mire a los ojos fijamente. Pense que Arturo, mi esposo, tenia la razon cuando lo decia. De inmediato senti como el habilmente abria mis dos paradas nalgas y su lengua, en esa dificil posicion, empezaba a recorrer mis gruesos labios vaginales de la manera que mas me gustaba, lenta y pausadamente. Durante esos 5 min me quede alli de pie, estatica, con mis ojos cerrados, disfrutando de ese momento, dejando que mi esposo tomara la iniciativa e hiciera el sueño realidad de muchos de sus amigos, quienes veian en mi a un mujer joven, sexy y atractiva. Fue una delicia sentir como Arturo me deseaba intensamente y con esos incondicionales gestos de pasion y erotismo me demostraba con su lengua lo que mi moldeado cuerpo de mujer caleña causaba en el. Soy su esposa, amiga, confidente, y en la cama, su amante y compañera de aventuras sexuales. -"Ven corazon acuestate...", le pedi volteandome y dandole la mano para que se levantara cuando senti que mis fluidos femeninos empezaban a escurrirme por la vagina. Me di cuenta de que mi estrecho sexo estaba dilatado y listo para recibir su verga. ---- Beeep... Beeep.. Beeep... Beeep... Beeep El horrible sonido de la alarma del despertador digital al lado de mi mesita de noche me indicaba de forma aparatosa, en medio de mi pesado sueño, que las 8 am llegaban de forma alegre y bulliciosa. Tambien esa maldita alarma me indicaba que era Sabado y que en media hora debia estar en el gym haciendo parte de la clase de aerobicos con Ricardo, uno de los instructores del gym al que iba dos o tres dias a la semana, cerca del apto donde viviamos en el occidente de Cali. Mientras pesadamente mi mente trataba de procesar lo que el estruendoso ruido indicaba, Arturo con su grito finalmente me hacia reaccionar: -"Apaga esa chicharra de mierda.... ". Me levante pesadamente de la cama, donde el delgado y ligero cuerpo desnudo de mi esposo yacia desde las 2:30 de esta mañana. Su pequeña verga, completamente encogida y flacida, colgaba diminuta y sus dos guevas parecian dos bombitas de fiesta infantil transnochadas, reducidas y arrugadas a su minima expresion. Me quede unos segundos en silencio viendolo asi de somnoliento y tirado en medio de nuestras sabanas matrimoniales donde hacia escasas horas esa corta verga se sacudia feliz y erecta dentro de mi sexo, y en dos ocasiones me entregaba su leche caliente, dejando mi carnoso y deseado tesoro ansioso de ser consentido con mas ardor y mas pasion. Luego de seis meses de matrimonio y dos años de noviazgo por primera vez sentia que anoche la verga de Arturo no me fue suficiente para calmar mis deseos de esposa, amante y compañera sexual. Mientras caminaba lentamente por el borde la cama encontre tiradas en el piso de la alcoba mi falda negra, asi como mi brasier, mi tanguita y la blusa de satin que luci ayer para la entrevista. Al caminar senti una molestia ligera en mis nalgas y entre mis piernas. Era la tipica sensacion de ardor incomodo que me recordaba que mi moldeado y atletico trasero de mujer caleña tambien anoche habia acogido en sus entrañas la verga de Arturo, y en menos de 10 minutos, mi esposo tuvo la oportunidad de hacerme el sexo anal, como usualmente ocurria una o dos veces al mes, especialmente cuando Arturo se ponia celoso porque sus amigos me miraban el culo y en sus ojos se les notaba el deseo de que sus vergas se hundieran en lo profundo de mi atractivo trasero. Claro, esa mañana me levante convencida que mi sexy y parado pompis merecia algo mas que 10 minutos y mi mente de mujer empezaba a fantasear con la idea macabra de que muy pronto llegaria ese momento. El mundo es injusto. Me dio la oportunidad de compartir estos años de mi vida con Arturo, quien como fiel amigo, confidente y esposo sabia que no me seria infiel por nada del mundo. Los escasos 15 o 16 cm de su angosta verga erecta jamas podrian satisfacer a alguna de sus amigas o potenciales amantes. De esto estaba yo plenamente segura y me daba la tranquilidad necesaria de armar planes y tener hijos. Pero tambien yo tenia que sacrificar el hecho de no poder comerme una buena verga. Una buena y firme verga que me consintiera y supiera apreciar lo que es tener mi atractivo trasero solo para ella, para que con firmeza descubriera cada rincon de mi moldeado cuerpo y sin piedad ni compasion me castigara por horas, por dias, por semanas, en donde lo unico que me preocupara fuera la maldita chicharra del reloj despertador de mierda sonando a las 8 am sin misericordia cada Sabado antes de mi clase de aerobicos. Cuantos hombres no deseaban a diario invitarme a un motel? Cuantos hombres no envidiaban a Arturo? Cuantos amigos de mi esposo no darian lo que fuera por tenerme dos horas en una cama, desnuda, en cuatro, consintiendo mi carnoso sexo y mi atletico trasero, hundiendome una y otra vez sus vergas?. Anoche dos de ellos y Mauricio, nuestro amigo, me demostraron tacitamente que mi atletico y redondo pompis merecia mas de 10 minutos devorandose una buena verga. Pero quien reza y peca, empata. Ese Viernes le pedi a San Patricio, patrono de Florida, Valle, que me diera la oportunidad de lograr un empleo, al precio que fuera. Estaba cansada y preocupada porque el tiempo pasaba y yo veia como mi carrera profesional y mi experiencia laboral no era de interes para ninguna de las empresas a las cuales me habia presentado Queria darle a Arturo la tranquilidad economica que tanto necesitabamos y que se resquebrajaba a medida que el tiempo pasaba. Y estaba dispuesta a hacer lo que fuera porque eso se realizara. Ademas, la relacion de pareja se habia visto afectada porque los ingresos de Arturo no alcanzaban a cubrir los demandantes gastos de los dos. Y El me escucho. Tres semanas despues una despampanante sonrisa cubria mi rostro, y yo, dichosa, le comentaba a Mauricio mis expectativas laborales, asi como el me hablaba del ambiente del banco. -"Tienes que ser bien organizada con los emails y guarda copia de cada correo que le envies al Doctor Zuluaga", me dijo el. -"Ademas, siempre llega temprano.. ese man se molesta cuando alguna de las secretarias del Departamento le llegan tarde...". -"Tu fresco Mauro.. me gusta ser cumplida y esta oportunidad con el banco es unica...", le respondi mirandolo fijamente a los ojos. -"Ademas este puesto de auditoria va a ser peleado.. tengo muy en claro que al Doctor Zuluaga le va a encantar mi trabajo...", le dije a Mauro sonriendole de nuevo. -"ja ja ja.. y el Doctor me dijo que no solamente eso le encanto de ti.. ja ja..", comento riendose Mauricio y mirandome atrevidamente a los ojos. -"Me dijo ayer que tu tenias un culo divino... asi que no se te haga raro que el te salga con una invitacion a motel...". -"Bueno.... evaluaremos las posibilidades y al final escojo al que mas me convenga...", le dije a Mauro tomando su cabeza con mis manos y acercandola a la mia. Por un momento, el se detuvo al ver que quedabamos muy cerca el uno del otro, pero no lo dudo en acercar sus labios a los mios. Cerre los ojos y senti como los labios de Mauro y los mios se fundian en un apasionado beso, mientras nuestras lenguas se enredaban la una con la otra. Fueron 15 o 20 segundos en lo que los dos nos expresamos con ese beso lo que sentiamos el uno por el otro. Me senti de nuevo excitada asi que abraze fuertemente la espalda desnuda y sudorosa de Mauricio, el amigo de mi esposo, mientras el seguia besandome deliciosamente. Recorri con mis manos su cuerpo desnudo y baje y acaricie sus nalgas y ese atractivo trasero masculino que siempre me llamo la atencion. Estaba desnuda y acostada boca arriba con mis atleticas piernas completamente abiertas, mientras que los 90 kilos del cuerpo de Mauro me aplastaban y no me dejaban mover en la cama de uno de los moteles que hay a la salida hacia Jamundi. Como si mis caricias le hubieran disparado de nuevo su voraz apetito sexual, senti como las piernas de Mauro se abrian de nuevo y me empujaban su verga unos centimetros mas. -"Arrghhhhhh......", salio de mi boca un gemido, moviendo mi cabeza hacia atras y mezclando una sensacion de placer y dolor al mismo tiempo, a la vez que ese beso apasionado quedaba roto intempestivamente. -"Te dolio?", me pregunto Mauro preocupado al mismo tiempo que yo sentia como los maravillosos 21 cm de su gruesa y gigantesca verga se movian un poco dentro de mi empapada y dilatada vagina. -"No.. no me dolio.. pero no me la saques....", le respondi haciendo gestos de incomodidad y excitacion. En los pasados 15 minutos la deliciosa verga de Mauricio reposaba erecta, firme, inmovil y atrapada dentro de mi sexo y ya cinco voluminosas cargas de su leche caliente yacian en lo profundo de mi vagina. Me sentia en la gloria. Voltee mi cabeza hacia mi derecha y vi que el reloj marcaba las 5 pm. Era Viernes. Dentro de una hora deberia estar con la minifalda roja que tenia puesta ese dia, en la oficina de Arturo para ir a recogerlo y luego salir a celebrar que el proximo lunes empezaria como Auditora de cuentas corrientes de un conocido e importante banco en la ciudad de Cali. Voltee de nuevo mi cabeza para mirar el rostro feliz de Mauricio. Sus ojos brillantes y su sonrisa lo decian todo. -"Llevamos cuatro horas aca.... ay mi madre....", le dije a Mauro riendome. -"Que verga tan rica tienes", complemente mi comentario aunque Mauricio ya habia escuchado las mismas palabras mas de una vez ese tarde cuando despues de almorzar con el, decidi aceptar su invitacion a motel y asi agradecerle la ayuda que me dio al pasar mi hoja de vida con su jefe directo. -"Eres un polvazo Liliana...", me dijo el bajando su cabeza y dandome un beso en uno de mis delicados pezones. -"Desde que te conoci, siempre envidie a Arturo.. sabia que se necesitan muchas ganas y mucha arrechera para darte duro por ese culo de diosa", me djo Mauro dandome un beso de nuevo. -"Cuantas veces te viniste?", le lanze mi pregunta atrevida. -"No se... de pronto 5 o 6...", me respondio el mordiendome el lobulo de mi oreja y jugando con los pequeños aretes de delfines que yo tenia puestos ese dia. -"Me siento remojada.... ademas me encanto cuando me lo hiciste por detras... que orgasmo tan delicioso...", le susurre al odio mientras Mauro seguia recorriendo con su lengua mi oreja derecha. Hubo un silencio complice en la habitacion del motel. Yo me sentia de maravilla ahi, desnuda, tirada en esa cama, inmovil, con los 90 kilos del cuerpazo de Mauricio aplastandome en posicion misionero y no permitiendo que me moviera, y esos fantasticos 21 cm de su dura y gruesa verga enterrados en lo profundo de mi sexo. Hubiera deseado que fuera todo el fin de semana con el encima mio. Pero tenia que volver a la realidad. Voltee de nuevo mi cabeza y vi como lapidariamente el reloj digital marcaba ya las 5:03 pm. -"Nos echamos el ultimo?", le pregunte riendome coquetamente. -"Lo que tu ordenes mi cielo", me respondio el levantando su desnudo torso al mismo tiempo que yo sentia como ese delicioso y duro rollo de carne desmechada empezaba a rasgar las paredes estrechas de mi vagina y buscaba de nuevo la salida. -"uyyyy Diosito santo...", me salio de forma inconsiente al ver como la verga de Mauro salia radiante, cubierta con una capa brillante de su esperma y dejaba ver como su glande era grueso y cabezon, y las venas se veian aun brotadas por la excitacion. Me parecia increible que mi femenino sexo se hubiera devorado entero ese pedazo de carne hasta la satisfaccion. La verga de Mauricio, despues de 4 horas de frenetico trajin, volvio a ver la luz de la alcoba del motel y yo no podia pasar desapercibida mi adoracion por lo que esa hermosura me habia hecho sentir como mujer. Rapidamente me voltee y me puse en cuatro, leyendo la mente de Mauro y pidiendo ser consentida de nuevo en esa posicion. Sin haberselo comentado, Mauricio tambien leyo mi mente. -"Donde dejaste el aceite?". -"Creo que se cayo al piso corazon", le respondi mientras me preparaba mentalmente a disfrutar de ese ultimo orgasmo de la tarde. Voltee mi cabeza y vi como Mauro se bajaba de la cama para recoger el frasquito de aceite Johnson para niños que yo usualmente cargaba en mi bolso. -"A ver.... dame esa belleza de nuevo...", comento Mauricio subiendose de nuevo a la cama, al mismo tiempo que yo sentia como el aceite empezaba a ser vertido generosamente por tercera vez esa tarde en la entrada de mi ano. Cerre los ojos y en los siguientes treinta minutos me dedique a disfrutar como mis moldeadas nalgas de instructora fracasada de aerobicos eran consentidas de forma vigorosa por la deliciosa verga de Mauricio, quien sin contemplaciones, me clavaba el culo freneticamente y alli, atrapada dentro de mi trasero, como muchos de los amigos de Arturo lo envidiaban, me desocupaba nuevamente su viscozo y blanco esperma. --- Beeep... Beeep.. Beeep... Beeep... Beeep El horrible sonido de la alarma del despertador digital al lado de mi mesita de noche nuevamente me indicaba de forma aparatosa, en medio de mi pesado sueño, que otra vez las 8 am llegaban de forma alegre y bulliciosa. Tambien esa maldita alarma me recordaba que era Sabado y que en media hora debia estar en el gym haciendo parte de la clase de aerobicos con Ricardo. -"Apaga esa chicharra de mierda...", comento Arturo quien desnudo me abrazaba. Estire mi brazo lentamente y la apague. -"Vas a ir al gym?", me pregunto el aun con sus ojos cerrados y con tono de voz perezosa. -"No... me siento muy cansada mi amor", le respondi a mi esposo. Sentia como mi trasero me ardia y mi cuerpo me pedia un descanso. Cuatro horas y media de sexo vaginal y anal con Mauricio la tarde anterior y la acostumbrada media hora de sexo con mi esposo esa noche de Viernes, me dejaron exhausta. -"Anoche te veias riquisima en el bar con esa minifalda roja... mas de un man te miraba el culo cuando estabamos bailando...", me dijo Arturo mientras el me acariaba las piernas y sus dedos se escabullian entre mis nalgas buscando mis dos bien irritados y adoloridos tesoros. -"Te parece que invitemos a Mauro y Alejandra esta noche a rumbear..? hay que agradecerle a Mauro lo mucho que te ayudo para el puesto del banco", comento Arturo mientras sus manos recorrian mi cuerpo desnudo. -"Si..", le respondi secamente. -"Ahhhhhh y rico corazon que te coloques esa misma minifalda roja... que no daria el guevon ese por invitarte a un motel con esa pinta tuya.... te ves riquisima...". Sonrei. Sabia que tanto Mauricio, Arturo y yo habiamos hecho nuestro sueño realidad.

— julio08

2 de agosto de 2008

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julio08

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Comentarios

1 comentario

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  • luigi-lopez
    luigi-lopez · 8 de ago de 2008

    Quiero felicitarlos por sus relatos,tienen un alto contenido erotico y cubren las espectativas que la mayoria tenemos cuando de sexo se trata. Muy bien.......que bien......

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