Experiencia Swinger
Relato de comunidad Intercambiosschedule 3 min de lectura calendar_today Julio de 2009

Experiencia Swinger

Todo empezó por la monotoní­a y el abrumador ambiente espiritual y puritano de una semana santa, que inconteniblemente agito nuestros instintos y termino por llevarnos ese miércoles a aquel lugar.. obviamente no era nuestra primera experiencia, ya la practica nos exoneraba de culpas y ni la....

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Todo empezó por la monotoní­a y el abrumador ambiente espiritual y puritano de una semana santa, que inconteniblemente agito nuestros instintos y termino por llevarnos ese miércoles a aquel lugar.. obviamente no era nuestra primera experiencia, ya la practica nos exoneraba de culpas y ni la costumbre ni los tabúes lograron frenar las ganas.. Al llegar todo pasaba sin ninguna novedad, sentimientos ya conocidos vienen a mí­, como esa sutil, pero a la vez fugaz timidez que me despierta el hecho de sentirme observada y casi vulnerable, sentimientos que son aplacados por las ganas y los mórbidos deseos que se imprimen en el ambiente. Ese dí­a quisimos sentarnos en el salón principal, porque aunque no tení­amos muchas expectativas, ya pensamientos sugestivos invadí­an nuestras mentes y después de un par de rones la noche parecí­a estar a nuestro favor, a lo lejos unos gemidos y unas siluetas fueron el tema para romper el hielo con la pareja de al lado.. Eran mayores que nosotros, pero indudablemente el fuerte de la relación era ella, una mujer amable y extrovertida, con una delicadeza en el rostro que desvanecí­a fácilmente cuando entre charlas enseñaba su cuerpo y de forma tentadora unos senos grandes que estoy segura de que no solo me inquietaban a mi sino también a mi novio, ese hombre de cuerpo bien definido, grande y de cabello negro, que dejaba su mano sobre mi pierna y que a ratos empuñaba la mí­a casi como un gesto de ansiedad, mientras sus ojos inquietos me daban cuenta de sus propios deseos.. así­ pasamos un instante hablando con aquella pareja que al parecer mostraba un gran interés en nosotros, encontramos cierta afinidad y las cosas iban bien hasta que entró en escena una tercera pareja.. el centro de atención era ella, una mujer joven y desinhibida, delgada y con un culo que sin duda desvió nuestras miradas, hablamos poco pero tal vez con las miradas hablamos más de lo necesario y en un abrir y cerrar de ojos.. ahí­ estaba ella, rompiendo de forma atrevida y entre besos lujuriosos, la artificial conversación del grupo.. Y era una mujer quien me besaba y me tocaba, era una lengua femenina la que de forma sutil recorrí­a mis labios y luego entre besos carnales y agresivos despertaba mi instinto.. La intensidad del momento ya invitaba una tercera, que llego a mi lado a sumar sensaciones con el roce de sus senos en mi pecho, provocando los pensamientos y deseos mas animales, en un contexto casi de dominación porque de forma inexplicable estaba entre dos mujeres.. por momentos intentaba ser tierna y jugaba con sus cabellos, besaba sus senos y me enredaba en sus lenguas, cuando juntas compartí­amos en un beso, las tres.. Era demasiado y ya mi cuerpo en una secuencia de suaves y fuertes contracciones se mojaba de ganas, esas mismas que desfogué con una de ellas, cuando en una tijera no hubo espacio para una tercera, éramos ella y yo, desviando las miradas de toda la sala, en un ambiente sugestivo, donde los gemidos y los gestos revelaban que el sentir su clí­toris en el mí­o pudo hacerme sentir lo que hasta ese dí­a solo lograba con una penetración. Ahí­ estaba yo.. extasiada de placer, tendida en las piernas de mi novio, mirándolo a los ojos, gimiendo, mientras disfrutaba de un orgasmo con una mujer.. en el fondo sabí­a que estaba cumpliendo una de sus fantasí­as y eso me dejaba ser permisiva en medio de mi lujuria, ella también intercambiaba miradas ardientes con él.. lo tocaba y lo besaba, mientras yo trataba de volver en si.. La noche no podí­a pasar sin sentir obviamente el desfogue animal que reprimí­a mi novio después de semejante escena y sin aplacar mis ganas insaciables después de lo que paso en ese bar swinger

— juanymaria

5 de julio de 2009

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juanymaria

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