Un Rico Cuarteto
Relato de comunidad Intercambiosschedule 17 min de lectura calendar_today Agosto de 2009

Un Rico Cuarteto

Hola amigos, bueno he decidido finalmente compartir con los lectores de Guí­a Cereza, algunas de mis experiencias en el maravilloso mundo del swinger y del sexo. Son relatos verí­dicos y en lo posible trataré de ser lo más fiel posible a la realidad de los hechos, hasta donde mi memoria me lo....

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Hola amigos, bueno he decidido finalmente compartir con los lectores de Guí­a Cereza, algunas de mis experiencias en el maravilloso mundo del swinger y del sexo. Son relatos verí­dicos y en lo posible trataré de ser lo más fiel posible a la realidad de los hechos, hasta donde mi memoria me lo permita cambiando únicamente nombres y quizás lugares para mantener el anonimato de los participantes pero manteniendo el eje central de la historia. Esta será mi primera entrega y dependiendo de la aceptación de Uds. los lectores, seguiré contando otras experiencias. Sin más preámbulo aquí­ está mi primer relato: Soy un joven profesional en los 30años, me considero una persona simpática, grueso con algunos kilitos de más para ser sincero (pero trabajando en ellos), 170cm de estatura, trigueño claro, nacido y residenciado en Barranquilla. Siempre me ha gustado el sexo y desde cuando era adolescente y veí­a revistas porno, lo que más me excitaba era la sección de contactos, los clasificados sexuales..ufff, que delicia leerlos, imaginarse y saber que personas de carne y hueso como uno, buscaban sexo, disfrutarlo sanamente, y compartirlo, eso me poní­a mas excitado que las fotos de la revista o incluso el ver alguna pelí­cula porno. Aún recuerdo cuando los clasificados tení­an alguna foto imaginarme la cara detrás de ese cuerpo anónimo, o como serí­a compartir la intimidad con esa pareja desinhibida que aparecí­a, una serie de pajazos acompañaban mi imaginación. Fue así­ que descubrí­ el mundo sw, y mi interés por el fue inmediato, pero en aquel entonces no se habí­a popularizado ni la internet ni el “celu”, todo era más bien por Apartados Aéreos (AA) sumamente engorroso, sistema que poco utilicé y que pocos dividendos aparte de un par de fotografí­as cachondas y alguna carta bien caliente me dió. En fin en otra ocasión relataré estas primeras incursiones en el mundo sw. En esta ocasión les contaré, un rico cuarteto que hice hace un par de años con una pareja y una amiga de ellos. Todo se inició a raí­z de que desde meses atrás habí­a entablado conversaciones con una pareja de alguna experiencia SW, no eran costeños, habí­an vivido en Bogotá, Cali entre otras ciudades y en especial en Cali habí­an asistido a clubes sw, y disfrutado de sus delicias. Hasta ese momento con Rogelio y Rosario que así­ los llamaré, no habí­a tenido lugar ningún contacto sexual, sin embargo me hablaba con Rosario casi todos los dí­as, el esposo quizás por timidez o excitación lo preferí­a así­, hablábamos en especial en las tardes de muchos temas, obviamente el principal, era el tema sexual y sw. Ella me contaba las experiencias de ambos, sus gustos, fantasí­as, etc., nos tení­amos ya una gran confianza, yo en especial le comentaba lo difí­cil que es para un hombre soltero ingresar al mundo sw, pues lógicamente este se basa en el intercambio, y siendo uno soltero las parejas sienten cierta desconfianza, pero no falta la pareja que disfruta de un tercero ya sea hombre o mujer. Con ellos fue así­, accidentalmente comenzamos a hablar y a pesar de no tener pareja, deseaban un trí­o con un hombre, ellos ya conocí­an a varias parejas de la ciudad y con un par de ellas salí­an y disfrutaban con relativa frecuencia, en algunas ocasiones intentamos hacer algo, pero por a, b y c motivos cuando ellos hací­an sus reuniones o salí­an, yo no podí­a y un par de veces que tuve ocasión en mi casa de invitarlos la cosa se daño por visitantes “inoportunos” a mi residencia. En fin ellos la pasaban muy rico y querí­an invitarme pero la cosa no salí­a, era complicado en especial porque ellos eran una pareja madura de 45 él y de unos 40 años ella, con hijos ya adolescentes. El trabajo y las complicaciones de familia hací­an aún más difí­cil un encuentro positivo, a pesar de que ya nos conocí­amos en persona pero solo en el plan de conocernos y tomarnos unos traguitos y pasarla rico conversando y coqueteando un poco. Pero hasta entonces solo nos habí­amos visto en una oportunidad. Cuando la amistad y la confianza se hizo más fuerte, ellos me sugirieron presentarme a una pareja que deseara un trí­o, fue así­ que me contactaron con Germán y Yuny. De esta forma empezó todo este rico cuarteto, el contacto inicial por supuesto fue telefónico, llamé y ella fue la que me contestó un poco frí­a a pesar de identificarme como amigo de Rogelio y Rosario, sin embargo me dijo que volviera llamar para que hablara con Germán el esposo, así­ lo hice, le manifesté entre otras cosas el interés de estar con una pareja y realizar un rico trí­o, pero me dijo que ellos se contactaban con parejas y que la posibilidad del trí­o estaba ahí­, pero cuando se decidieran me lo harí­an saber, la verdad pensé que todo terminaba en esa conversación, pues no note a Germán muy animado de compartir a la esposa, y creí­ que hasta allí­ quedaba la cosa y me preguntaba si Rogelio y Rosario no le habí­an dicho que yo era solo y no con pareja. Sin embargo cuando ya me habí­a olvidado del asunto, por considerarlo que realmente la cosa no avanzarí­a recibí­ en mitad de semana, unos 5 dí­as después de la comunicación telefónica una llamada de Germán, en la cual me preguntaba si estaba dispuesto a encontrarme y reunirme con ellos, para conocernos y que me invitaban a su casa, por supuesto sabí­a que no podí­a decir que no, y le dije que sí­, me dijo que llevara algo de trago y asentí­. Y me preparé para el encuentro. Recuerdo que era una tarde a mitad de semana, yo trabajo independiente, lo que me permite tener cierta flexibilidad en los horarios, por lo tanto reacomodar mi agenda del dí­a no fue mayor problema. Llegué a mi casa, me bañe, me cambie para la ocasión y me fui hacia el sito del encuentro, Germán y Yuny viví­an en un barrio popular de la ciudad en el sur, yo debí­a trasladarme desde el norte, como no conocí­a muy bien el barrio en cuestión decidimos que Germán me esperarí­a en la entrada de un gran almacén de cadena cerca del domicilio de ambos. Con el nerviosismo de una cita a ciegas y con la excitación de lo que podí­a pasar, me dirigí­ con ambas sensaciones hasta mi sitio de encuentro, quién ha asistido a una cita a ciegas sabrá la ansiedad, la curiosidad y otra series de sensaciones que se experimenta antes de conocer como es la persona o personas al otro lado de la lí­nea telefónica. Germán resulto también ser un hombre del interior del paí­s, alto de unos 35-40 años, de aceptable presencia, un poco parco pero nos saludamos formalmente, caminamos entonces hacia su casa, no sin antes decirle que no habí­a traí­do el trago encomendado, ya que preferí­a comprarlo por acá, fue así­ como nos dirigimos hasta una licorerí­a para abastecernos, allí­ pedimos unas cuantas cervezas para llevar, y entonces en ese momento me comentó un hecho que harí­a la tarde verdaderamente interesante, tení­an una amiga y ella participarí­a, sin embargo existí­a un problema habí­a un amigo de la pareja que no deberí­a estar allí­, en pocas palabras estaba de más, y era necesario buscar la forma que abandonara la casa de Germán y Yuny, la treta era hacerme pasar por el novio de la amiga llamada Jenny, fue así­ como Germán llamó a la casa y les comento que yo ya sabí­a la parte de mi plan. Les recordé mi nombre Mario, para que Jenny lo tuviera claro al verme. La cosa era particularmente curiosa porque yo no conocí­a ni a Jenny ni a Yuny ni ellas a mí­, y debí­a entrar a la casa como si fuera el novio de Jenny, temí­a confundirme y echar todo a perder pero la clave serí­a que Jenny me identificará llamándome por mi nombre, en fin la cosa me parecí­a en cierta forma divertida y excitante ya que se pretendí­a con ello, hacerle ver al amigo de la pareja que sobraba y que tendrí­a lugar una reunión de dos parejas que se sentarí­an a conversar. Llegamos a la casa de Germán, viví­a en una casa de dos pisos, pero solo el segundo correspondí­a a la vivienda de la pareja, al abrir la puerta lo primero que ví­, fue una lindas y gruesas piernas tapadas hasta arriba de la rodilla por una minifalda, un gran trasero, buenos senos, y una cara agradable, me abrió no saludo y dio media vuelta, donde pude contemplar mejor el exuberante trasero. Al seguir vi a un tipo sentado en el comedor (el amigo de la pareja) y al voltear un hermoso y armonioso cuerpo cubierto por una blusa y un ajustado jean, al verme ese cuerpo unos deseables labios me decí­an: - Mario Mi amor!! - Hola nena!! - contestaba yo y nos dábamos un piquito (bueno sonreí­ para mis adentros por tener una novia así­ .. jaja ) - Era Jenny obviamente, de unos 20-22 años, costeña, ni delgada ni gruesa, en su punto, pero más con tendencia a ser delgada pero con buenas curvas, la verdad estaba re-buenota, la cara en perfecta armoní­a con su cuerpo, trigueña, pelo castaño, su cara tení­a algo de ingenuidad, pero también de malicia, me agarro la mano y nos sentamos de una, como unos buenos enamorados, mientras hací­amos nuestro papel de “novios”, susurrábamos en baja voz, y nos presentábamos, a la vez aprovechaba para decirle lo buena que estaba, y ella ni corta ni perezosa me decí­a que aun no habí­a visto lo mejor y no se equivocaba, Germán se sentó al frente y nos ofreció la cerveza que trajimos o el whisky que él tení­a, yo preferí­ el whisky, lo mismo Jenny y el hizo lo mismo, para entonces Yuny salió de donde estaba metida, no la habí­a visto desde que abrió la puerta, me saludó y pude ver que estaba descalza y parecí­a como si se hubiera encogido un poco más la falda, sentí­a que desfilaba un poco, como mostrándose poco a poco, la verdad no decí­a mucho hasta entonces, pero me parece en extremo sensual ver a una mujer descalza, y me causaba un grado de excitación adicional, al cabo de unos 15 min, el plan dio resultado y el amigo de la pareja como que entendió que sobraba y se marchó. Ya para entonces el ambiente fue más relajante, Yuny de 28-30 años, 165cms, era una trigueña mas clara que Jenny, también del interior pero sin acento, de labios carnosos y una cara pí­cara, se sentó con nosotros y comenzamos a conversar ahora si los cuatro de forma más amena, privada e í­ntima, antes habí­amos cerrado la puerta de la casa, como dije era un segundo piso, lo que hací­a más privada la reunión sin embargo corrimos las cortinas de la sala, lo que terminó de dar a la reunión un aire aún más í­ntimo. Les comente que tení­a alguna experiencia en el tema sw, que me gustaba mucho compartir el sexo, disfrutarlo sanamente, experimentar, dejarse llevar, que conocí­a a Rogelio y Rosario pero que hasta ahora no lográbamos concretar nada. Les dije que una de mis fantasí­as era ver dos mujeres teniendo sexo (algo que me fascina muchí­simo), pero que hasta ese momento aparte de una vez en sitio de adultos y bastante fingido por cierto, no lo habí­a visto. Jenny me susurró al oí­do y dándome un ligero toque con su lengua, - bueno hoy lo verás -. Enseguida sentí­ como fluí­a la sangre por las venas de mi miembro, de solo imaginarme la escena que más adelante seguramente tendrí­a antes mis ojos, bien una vez pasados unos 15 min, Yuny desapareció otra vez dentro de su dormitorio, al cabo de unos 5 minutos reapareció un poco más destapada, la minifalda aunque era la misma la tení­a puesta de tal forma que dejaba ver el comienzo de un hilo dental, yo me encontraba ya filtreando un poco con Jenny, y Germán nos observaba como si nada. En eso Yuny le hace señas a Jenny de que ya es hora de ponerse más cómoda y le hace señas de que se bañe, Jenny entra al baño y Yuny se sienta al lado de Germán, quién lentamente la acaricia y le mete mano, se besan apasionadamente, obscenamente, lengua con lengua, y él le acaricia por arriba los pechos y mete mano por debajo, en eso Jenny sale del baño, por Dios que imagen aquella, sale con la misma blusa, el cabello mojado pero en tanguita, viene y se sienta a mi lado, comenzamos ahí­ si a manosearnos sin recato, nos damos lengua, querí­amos tragarnos el uno al otro, le meto mano debajo del panti , esta toda mojadita rica, retiro mi mano y se la pongo en su boca, ella la chupa, luego yo huelo los dedos con ese impregnado aroma soberbio de mujer. En eso Yuny interrumpe y le hace señas a Jenny que la siga, se van a la habitación, Germán y yo nos quedamos en la sala, parados con ansias, pero seguimos tomando el whisky, la tarde luce fenomenal, estoy con una agradable pareja y una hermosa amiga de ellos, tomando unos buenos whiskys, en un ambiente privado que invita a la intimidad, al deseo, al erotismo, a la lujuria, no hay presiones, no hay lí­mites de tiempo, tal como me gusta a mí­. Hablo relajadamente con Germán unos instantes más sabiendo que lo que acaba de pasar es solo el aperitivo de la tarde, y no me equivocaba, un instante más tarde Yunny nos invita a Germán y a mí­ a seguir a la habitación, casi como una orden nos dice: -Caballeros piensan quedarse ahí­?, hagan el favor de pasar ¡ - A partir de ahí­ la reservada Yuny toma su rol de directora de orquesta, será ella quién dirija a partir de aquí­ las posiciones, quén hace que y cual cosa – - ya vamos ¡ - Respondemos al unisonó Germán y yo. Al entrar en la habitación la escena es fenomenal, Jenny ya hace entre las piernas de Yuny, lamiendo deliciosamente su entrepierna, ambas totalmente desnudas, Germán y yo nos desnudamos, Germán tiene un miembro no circuncidado quizás de 17-18 cm promedio de buen tamaño, yo tengo uno de 17 cm circuncidado quizás un poco más grueso que el de Germán, en fin dos buenas vergas, no de actores porno, pero suficientes para dejar encantadas a las damas del momento. Nos desnudamos pues y nos metimos a la acción, Germán beso a a su mujer y yo a Jenny apartándola de su “comida del momento” , un instante después Germán lamí­a la cuquita de su mujer, aprovechaba mientras me daba lengua con Jenny, el se apartó un instante como ofreciéndome la cuquita de su mujer, no me hice rogar y aproveché, lamí­ la cuca de Yuny, era más excitante al saber que su esposo miraba y se masturbaba mientras lo hací­a, en eso Jenny me chupaba la verga, Germán observaba y se masturbaba con la escena, después aprovechó y le lamí­a la cuca a Jenny. Es decir yo le chupaba a Yuny, Jenny a mí­, y Germán a Jenny, luego intercambiamos posiciones, Jenny le chupaba a Germán, yo a Jenny, Yunny a mí­ y Germán a su esposa. En un momento me senté en la cama recostado en la cabecera, ahí­ las chicas aprovecharon para chuparme al unisonó, que sensación mas gloriosa tener dos mujeres a la vez chupándole la picha a uno. Una me chupaba las bolas, otras el tallo, la cabeza, mientras sus lenguas se encontraban y se besaban con mi verga en el medio, una cogí­a con la mano mi verga y se la ofrecí­a a la otra como una paleta, que soberbio!, veí­a por primera vez dos mujeres en vivo haciendo cosas entre ellas y lo hací­an ahí­ en frente mí­o jugando con mi verga. Germán se la meneaba con encanto, yo le hací­a señas que entrara en la escena, pero me dijo y luego lo supe que a él le fascinaba más el ser voyeur que participar en sí­. Yuny como dije le gustaba hacer de directora, nos puso alternativamente a Jenny y a mi a lamernos, mientras ella y el marido se tocaban entre sí­. En una oportunidad yo lamí­a la cuca de Jenny, cuando mis nalgas quedaron levantadas y Yuny aprovechó para darme un delicioso beso negro, lamí­a mis nalgas y ano con devoción, y me dijo que le hiciera lo mismo a Jenny, así­ que también me dedique a lo mismo con Jenny, a su vez Germán se entusiasmo y se lo practicaba a su mujer, Jenny no aguanto y se vino ayudándose con su dedos. Ahora me volteé bese a Yuny apasionadamente, mientras el esposo le practicaba el beso negro, él término y yo aproveché para darle nuevamente lengüita ponerla a tono, ponerme el condón y penetrarla, estaba ya bastante lubricada, comencé con la posición habitual ella abajo y yo arriba, pero fuimos cambiando y terminamos al revés, ella entonces cabalgaba, en eso Jenny se unió besando a Yuny apasionadamente, a la vez que le lamí­a y mordí­a los senos alternativamente y Germán tomaba a su mujer por la cintura y la bajaba y subí­a alternativamente insertándola con fuerza en mi verga, ella se vino y yo también, Germán acabó en el pecho de Jenny. Tomamos un breve descanso que aprovechábamos para tocarnos, acariciarnos en un enredo de cuerpos, manos, piernas. Pero aún no habí­a penetrado a Jenny, y ella querí­a lo que yo querí­a, así­ que sin mediar palabras otro condón y empecé a penetrarla, ella gemí­a deliciosamente y eso me poní­a a millón, Germán empezó entonces a sodomizar a su mujer y yo a darle a Jenny, su mujer se excitó y se vino, pero el aún no y me hizo señas, y entonces acomodamos a Jenny para que el la penetrara por atrás ahora, que delicia!, que espectáculo en eso Yuny vino hacia mí­ y se sentó en mi cara. La escena era yo acostado boca arriba dándole por delante a Jenny, con ella mirando hací­a mi, y dándole la espalda a Germán, quién la penetraba por el ano, y Yuny a horcajadas sobre mí­, yo la chupaba y ella de frente a Jenny se besaban y acariciaban pechos. Germán, Jenny y yo nos vinimos, Yuny aprovecho para lamernos alternativamente a los tres, mientras nos reponí­amos. Después de ello Germán como dije tomo un rol más de voyeur, pues realmente se excitaba viendo, Jenny y Yunny se dedicaron una a otra a darse placer y yo aprovechaba para meterme entre ellas, las tocaba, las chupaba, les metí­a mano cuando ellas juntaban sus sexos en una linda tijereta, y ellas me devolví­an favores, nos dimos por un largo tiempo un beso entre tres, se vinieron ellas una vez más, como colofón yo querí­a hacer algo que para entonces tení­a tiempo de no hacerlo, una doble vaginal. Ninguna de las dos lo habí­a hecho, Jenny dijo que no, que sabí­a que ella era muy estrecha y que serí­a imposible, no insistí­ más porque la idea le sonó a Yunny, quién dijo haberlo intentado alguna vez con Germán y un amigo pero no habí­an podido, la verdad era que Yuny era mas cucona por así­ decirlo que Jenny así­ que realmente ella era la candidata. Bueno nos acomodamos para el acto final, Germán se acostó boca arriba, encima Yuny cabalgándolo pero dándole la espalda y yo me puse el condón .Yuny comenzó a cabalgar a Germán, Jenny so pretexto de hacer algo comenzaba a darle lengua a ambos mientras lo hací­an con la finalidad de “lubricarlos”, para que la cuestión fuera más fácil, yo recibí­ obviamente parte de ese tratamiento y una vez “lubricado” por Jenny me enfile hacia Yuny ella me daba el frente a mí­ así­ que me subí­ un poco a la cama y desde arriba busque el agujero ahora ocupado por Germán, llegue a la entrada, presioné mi miembro empujando un poco el de Germán hacia abajo , pero parecí­a que no habí­a espacio lo intente por segunda vez y nada, en la tercera Yuny se hecho más hací­a atrás, arqueándose un poco hacia Germán, lo que me permitió un mejor acercamiento, ahora si introduje mi verga por encima haciendo un poco de fuerza sobre el miembro de Germán y este entro con cierta facilidad, se sentí­a delicioso, Yuny tení­a ya dos penes en su vagina, rápidamente su vagina se fue dilatando y nosotros cogiendo ritmo, el cual era más fácil por la posición marcar el ritmo yo, la penetramos rico, a su vez Jenny se masturbaba con ganas y nos “lubricaba”, metí­a su lengua y era una sensación adicional deliciosa, no tardamos mucho en venirnos todos, primero Yuny, que tení­a una cara de explotar con los ojos desorbitados, luego Germán, que al venirse llenó la vagina de leche de su mujer, yo me retiré antes de venirme porque Jenny me pedí­a que terminará en sus pechos, así­ lo hice, me retiré al hacerlo vi como la leche de Germán se deslizaba de la vagina de su esposa, me quité el condón y termine en el pecho de Jenny le restregué la leche como si fuera una crema y ella lo disfrutó, Jenny a su vez se vino descontroladamente por todo lo que habí­a avisto y por su propio placer. La tarde terminó así­ con mis nuevos amigos, nos relajamos un poco nos bañamos y luego me cambié para marcharme, no sin antes acordar un nuevo encuentro, del cual les hablaré más adelante, así­ como de otras aventuras, de mis primeros encuentros sw y de mi relación al fin con Rogelio y Rosario, de algunas experiencias algo diferentes como la lluvia dorada, lluvia blanca. Bueno todo esto si este relato ha sido de su agrado. Espero comentarios de parejas, parejas de mujeres, y mujeres de todo el paí­s, y en especial de la costa y Barranquilla, escriban a mi perfil, por si desean que llevemos acabo aventuras, y compartir sanamente el sexo grupal, pero eso si personas serias, decidas, de mente abierta y que manejen la discreción y la reserva del caso. Gracias por leer mi relato y hasta una próxima oportunidad.

— xman1

12 de agosto de 2009

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