Fantasí­a Cumplida
Relato de comunidad Hetero: Infidelidadschedule 4 min de lectura calendar_today Marzo de 2010

Fantasí­a Cumplida

-Hola, ¿dónde estás ahora ? – pregunté. -En el centro apenas. Ahh que lástima, no podriamos vernos hoy y yo morí­a de ganas de verla, de besarla, de pegarla a mí­ y disfrutar de estos encuentros. No tení­amos tiempo de volarnos a hacer el amor, pero vernos siempre traí­a....

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-Hola, ¿dónde estás ahora ? – pregunté. -En el centro apenas. Ahh que lástima, no podriamos vernos hoy y yo morí­a de ganas de verla, de besarla, de pegarla a mí­ y disfrutar de estos encuentros. No tení­amos tiempo de volarnos a hacer el amor, pero vernos siempre traí­a momentos calientes. Siempre nos la ingeniábamos para tener algo, así­ fuera rápido, pero siempre delicioso, rico. Pero el tiempo no me daba así­ que decidí­ irme a la casa. Eran las cinco y media de la tarde y ganoso como estaba quede empezado con las ideas que me pasaban por la cabeza. Veinte minutos después volvió a llamarme: - Me fue bien con el tráfico y ya estoy cerca, puedes volarte ? - Por supuesto ! -respondí­ emocionado. Pudieron más mis deseos y le indique donde nos encontrarí­amos. Un bar-restaurante a las afueras de la ciudad que tení­a varios ambientes y a esa hora solí­a estar vací­o. Era cerca de mi casa, así­ que la oportunidad de vernos se me harí­a realidad! Conduje rápido, con el corazón a mil, como siempre se pone cada que me vuelo con esta mujer. No más de diez minutos y ahí­ estábamos. Beso de saludo y caminar por el lugar para asegurarse. No habí­a ningún cliente. Nos sentamos donde tienen sofás, dándoles la espalda a quienes atendí­an, sólo dos personas que estaban en el restaurante. Un ron para cada uno. Si tuviésemos más tiempo hubiésemos pedido otro tipo de licor. Y ahora un abrazo fuerte y besos por todas partes. Ella estaba con un vestido que le llegaba a las rodillas. Rápidamente mis manos empezaron a volar por su cuerpo, por encima de la ropa inicialmente y luego buscando sus piernas, acariciándolas completamente por encima de las medias veladas, pero con rumbo a su clitoris y vagina, la cual ya deberí­a estar mojada tan solo de pensar que nos encontrábamos. -Que delicia eres - mis manos entraban en sus pantis, mientras mi lengua bajaba desde la boca hasta sus senos..los cuales sacaba de su brasier para que yo los disfrutara completamente, ummmm deliciosos. Con mis manos la cogí­a toda, tanto que la subí­a sobre mis piernas, la sentaba sobre mí­, pendiente que nadie nos viera, pero con unas ganas infinitas de hacerle de todo, haciéndole sentir lo duro que tení­a mi pene..ricoooooo Ella busco el cierre de mi pantalón y rápidamente tení­a su mano dentro de mí­. Nos masturbábamos mutuamente. Mis dedos pasaban de su clí­toris a su vagina y se devolvian. Ella ágil como siempre, me poní­a a volar, usando su mano y en algunos momentos su boca. Que delicia ¡! El momento era espectacular. Una mujer arriesgada como esta te hace sentir todo en cualquier lugar y momento. Con ella siempre disfrutas, siempre tienes el mejor sexo, asi no tengas una cama: el carro, un pasadizo, un parqueadero, donde sea, siempre está lista, ummmmmmmmmm, siempre llegas.... Cada vez la acomodaba mejor sobre mí­ , con mi mano entrando por encima a acariciar su vagina, mojada, deliciosa, jugosa, vaciada, chorreante, caliente y con ganas de tenerlo todo. Ella se recostó en mi lado izquierdo, de tal manera que yo podí­a jugar con sus tetas, mientras le pedí­a que se masturbara para mí­. Ahí­, en un sofá de un restaurante. Que locura tan deliciosa decí­a ella mientras su mano buscaba su gallo para estimularlo. Rápidoooo, mientras le hablaba de cerca: - Vamos mi puta deliciosa, vamos, dale duro, que estas riquí­sima, ten un delicioso orgasmo para mí­, regálame lo que tú eres la más puta de todas cuando estás conmigo ¡!! Vente para mi !!!!! Estábamos volando ambos. Yo miraba para atrás, preocupado y rogando que nadie viniera, que no fueran a interrumpir este momento. - Quiero metérmelo - me decí­a, no sé cómo vas a hacer aquí­, pero me lo tienes que meter todo!. - No te preocupes, cuando estés lista te lo haré- prometí­ sin dudar. Para eso, alargue mi mano debajo de su vestido y sin pensarlo dos veces busque como romper su media pantalón de seda. Inicialmente use un dedo y empecé a rasgar, hasta que pude hacer un orificio por donde jale facilmente perfore completamente. - Me las tienes que pagar - me dijo esta delicia de mujer. - No te preocupes, sólo disfruta y prepárate para cabalgarme. Y llegooooooo....espectacular, llegooo... Al momento de venirse, saque mi verga sin pensarlo. Ella, con toda la agilidad y equilibrio se sentó sobre mí­, mientras mi boca buscaba sus tetas nuevamente. Mi verga entró de unaaaa, estaba listo y esperando. - Rápido, dale rápido - le dije, - muévete, méteme, cómeme -le decí­a. Que deliciaaa ¡!! Asiiii, Asiii, Asiiii. Duro le empujaba mientras ella saltaba, cabalgaba sobre mi verga. Entre la dicha del momento, el susto de que nos vieran, aunque sinceramente si lo hicieron no nos dimos cuenta y la emoción de tenerla encima, cumplí­ una fantasí­a de las más deliciosas que tení­a desde hace tiempo. Me vine en ella, la abrace, la bese fuerte y tiernamente. Terminamos cada uno su ron y nos despedimos.

— polo62

20 de marzo de 2010

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polo62

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Soy hombre heterosexual

Comentarios

1 comentario

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  • aleshka
    aleshka · 3 de mar de 2010

    Sencillamente delicioso !!!!

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