Hola a todos, tengo 23 años y la historia que voy a contar es, aproximadamente, de cuando tenía 17 o 18 Años.
La historia comienza aproximadamente hace unos 8 años, cuando viajé con mi familia a un pueblo de Risaralda ya que una prima hermana cumplía 15 años, e iban a hacer una fiesta con todas las de la ley. Para esa época, yo tenía un gran amigo (un compinche de adolescencia), quien fue invitado por mis padres y viajó con nosotros. Mi amigo quedó encantado con mi prima, puesto que ella en esa época estaba entrando en el mundo del modelaje, y era supremamente linda. El paseo concluyó sin más que algunos borrachos de tiempo completo y, sin pensarlo, las primeras raíces de una relación entre mi amigo, y mi prima.
Pasaron algunos años y ellos mantuvieron un contacto constante a distancia, hasta que finalmente decidieron formalizar la relación, para lo cual, mi prima viajaría a Bogotá una semana para conocer a sus suegros, y, posteriormente, volverían los dos a Risaralda para que mi amigo conociera a mis tíos. Como era de esperarse, mi prima se hospedó en mi casa; lo cual, nos unió bastante y comenzamos a tener una excelente relación de amigos sin más ni más.
Dormíamos juntos en mi habitación, ella lo hacía en la cama de mi hermano menor (para ese entonces yo compartía habitación con él). La noche anterior a que ellos viajaran, mi amigo nos acompañó en mi casa casi hasta la media noche, mientras escuchábamos “Insonmia”, el programa de historias de terror de alguna de las emisoras juveniles de esos años.
Cuando mi amigo se fue, nos acostamos a dormir igual que todos los días, pero a diferencia de las noches anteriores, ella me dijo: Primo, estoy asustada, ven y me arrunchas. Yo, con mucha inocencia me pasé para la cama donde estaba ella. Nos abrazamos frente a frente, cuando cerré los ojos, sentí los labios de ella contra los míos. Al principio fue muy extraño, pero después, al ver que ella no se retiraba, la comencé a besar. Eran besos supremamente apasionados, en cuestión de segundos mi pene estaba muy erecto. Sin pensarlo mucho metí mi mano entre su piyama para buscar su cola y sentí una tanga suave que hizo sentir un deseo insaciable de hacerla mía. No pasaron tres minutos cuando ella tenía solamente su ropa interior. Sin apresurarme, y como había practicado muchas veces con mi novia, le solté el sostén con mi mano derecha y no demoró mucho antes de tener entre mis labios unos senos y unos pezones totalmente perfectos. Yo estaba anonado porque nunca antes había tenido en mis brazos a una mujer más hermosa. Mientras yo la besaba, ella cogió mi miembro con una fuerza que me generó muchas ansias de penetrarla, por lo cual no dude en quitarle la tanga y hacerlo. Para ambos era la primera vez que lo hacíamos con una persona que no era nuestra pareja estable. Ella comenzó a gemir con tanta fuerza que tuve que tapar su boca con una de mis manos (Sentía mucha ansiedad porque en una de las habitaciones continuas estaban mis papás y en la otra mi hermano mayor). Después de unos minutos de uno de los mejores “misioneros” que he tenido en mi vida, ella se puso en cuatro y la penetré sin cuidado alguno. Pasaron algunos minutos y terminé entre sus nalgas.
Luego de semejante banquete que nos dimos, mantuvimos una conversación acerca de nuestro gusto mutuo; pero fue interrumpido por el sonido de la puerta de una de las habitaciones vecinas, por lo cual yo salí, como volador para mi cama. Unos segundos después, mi mamá abrió la puerta y nos dijo que nos durmiéramos, que al otro día, teníamos que madrugar.








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2 comentarios
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login EntrarEspero la segunda parte
bacana.... entre primo más me arrimo, dicen por ahí...