Bueno queridos amigos de Guia Cereza, queremos volver a contar nuestra historia vivida hace quince días en el Spa.
Llevabamos muchos días sin volver a vivir experiencias con mi esposa y deciddimos volver un sábado al Spa para pasarla rico y poder contemplar que se clavaran a mi monita pues les aseguro que lograr una reunion de 2 o 3 parejas nunca se ha hecho realidad. Ella se puso un abrigo y unas lindas tangas que había comprado para esa ocasión. El ambiente al inicio estaba frio pero la rumba, la música y el traguito ayudarón para que la psita se llenara poco a poco.
El sitio se lleno en un 80% y nos hicimos cerca de muchas parejas para tener el palcer de ver lindas mujeres en mi caso y ella buenos cuerpos. Le dije: espero esta noche verte muy caliente, provocativa y disfrutando lo que desees. Ella sonriente y deseosa acepto con una sonrisa. Cuando las prendas empezaron a desaperecer, ella se quito su abrigo y un hermoso culito se dejo ver sobre unos hilos que se perdian en el fondo de su colita. Poco a poco le fui acariciando sus senos, besandola y abriendo sus piernas para que quienes estuvieran al frente vieran y se provocaran. Ella corrio su hilo y se introdujo suavemente los dedos apra inciar una suave y profunda masturbación que prontamente llamo la atencion a una pareja que se encontraba cerca.
Me levante adrede y fui al baño dejandola sola y al volver él la habia invitado a bailar ; con suaves movimientos le acercaba su cuerpo, con sus manos le acariciaba el pecho y él ya en confianza le ponia sus manos en las nalgas frotandoselas suave y profundamente y pegandola lo más cerca posible. El baile se alargo al terminar ellos en un profundo beso y un enredo de caricias que enloquecio mi verga al ver ese sensual espectaculo.
El la tomó por la mano y la llevo a la sala de fantasias donde los segui son mi corazón a mil y mi garganta deseosa de acción. Ella encantada volvio su mirada hacia mi y con un beso lejano le di mi excitada aceptación. El se sento en el borde de la cama y retiro el brasier para introducir los largos pezones de mi Dianita en su boca, era embelesado besando, lamiendo, mordiendo suavemente mientras ella lo abrazaba y bajaba su mano para agarrar una verga de buenas proporciones que salio de los boxers de aquel suertudo.
Diana se agacho y le inicio una mamada que le recorriua desde sus testiculos hasta la punta de la verga. Se soltaba saliva y la volvia a retomar. Se introducia la verga succionando como a ella le encanta. El le agradecia por esa forma y yo solo atinaba a mirar y masturbarme por esas delicias.
Volteando suavemente a mi sexy esposa, corrio los panties y con su lengua empezo a recorrer desde su ano hasta la punta del clitoris con una forma de dar lengua que hasta yo quede atonito. Ella solo se movia con deliciosas contracciones cada vez que su amante le propinaba castigo con su lengua al bordear ese bello anillo de su culito o que mordia suavemente el clitoris de mi mujer.
Se puso su condón y abriendo las piernas de mi mujer, le emepezo a rozar la cabeza de la verga haciendola y obligandola a decir que por favor la clavara, que lo deseaba, que lo hiciera de una vez a lo cual el obedecio e introdujo esa verga de una sola estocada; Diana abrio sus ojos y gimio como me gusta, duro, soez y con palabras que hacia rato guardaba en su fondo. Su excitación era total y esto hizo que él la clavara fuerte, sin compasión pero a la vez de una forma muy sensual. la levanto, la subio la hizo mover encima, ellla subia y bajaba y el no dejaba de agarrar sus pequeñas pero muy bien formadas tetas. Diana gimio, apreto su cuca, apreto esa verga y revento en un orgasmo que me hizo salir la leche en cantidades. saltaba en esa verga como una loca e hizo que el estallara en su cuca, agarrando ese culo con fuerza y abriendo esas nalgas de par en par. Sudorosos cayeron al lado de varias parejas que observaban tan lindo espectaculo y agradecian el show de aquella bella noche.
La tomé en mis brazos y nos fundimos en un largo beso que con un vaso de Vodka quitamos nuestra sed y revivmos lo que hacia rato deseabamos volver a sentir. Bajamos rumebamos e hicimos el amor en la silla, de una manera deseada y anhelada.
Gracias a todos por leer nuestra delicia de fantasia.








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1 comentario
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login Entrarexelente relato muy bien escrito y con una amena redaccion