Bueno amigos, aunque la experiencia objeto de este relato fue hace poco, todo comenzó aproximadamente hace ocho años, cuando yo contaba con dieciséis años y ella con tan solo once añitos, nos encontramos en unas vacaciones en la casa de la abuela paterna de ambos, pues bueno para mí ella era solo una niña y yo para ella aparentemente era el primo mayor con el que quería estar en todo momento cuando se podía, en esa época en la casa de mi abuela nos tocaba bañarnos en el patio con ponchera, un día de tantos la niña se estaba bañando y yo pase rápido por la zona del patio cuando ya estaba llegando al final del mismo la niña me llamo, yo mire e inmediatamente me encontré con una mirada y una pose un poco morbosa que me espanto y más rápido salí corriendo del lugar, al día siguiente era yo el que me estaba bañando, pero no lo pude hacer tranquilamente porque mi primita me observa desde la puerta casi de una forma vigilante en cada poncherazo, actitud esta que me parecía incomoda y así se lo hice saber y la niña se retiro de la puerta y de forma inmediata aproveche para asearme los genitales directamente, puesto que no lo había podido hacer por la mirada vigilante de mi primita, pero mi sorpresa fue cuando levante la mirada y me encontré nuevamente con su mirada y me tuve que tapar rápidamente el pene pues este ya estaba al descubierto y lo que atino a decir esta niñita fue que se lo mostrara, yo nuevamente le pedí que se fuera y finalmente así lo hizo, ese día la casa estaba más bien sola pues aparte de mi prima que había dejado de jugar con mis otros primos, estábamos mi abuela que estaba echándose la siesta y yo que me estaba acicalando para salir a quebrar niñas en el pueblo, bueno cuando termine mi acostumbrado baño de la tarde me fui a mi cuarto a cambiarme, entre y cerré la puerta pero la sorpresa estaba que en el cuarto ya estaba mi primita como esperándome y lo primero que me dijo fue muéstreme yo con dieciséis años el calor del pueblo y viendo la actitud de esta niña le pedí sin muchas ganas que lo hiciera que se saliera del cuarto, obviamente la niña no lo hizo e insistió que se lo mostrará y pues bueno finalmente lo hice mi pene estaba flácido y le dije “ LISTO, ¿CONTENTA O LO QUIERE TOCAR?., esta niña parecía de mi edad en lo caliente y se acerco lo toco, logre una erección y la niña lo masajeo como si ya lo hubiese hecho antes lo hizo despacio y después rápido hasta que me vine, se limpio las manos y se fue, ese episodio se repitió como tres veces dos de ellas propiciadas por mi primita y una por mí, esto un día antes de venirme para mi ciudad, luego no volví a saber de ella, hasta hace poco.
Pasaron ocho años y yo con 23 años, volví a saber de mi primita la cual me agrego al facebook, esto después de haber agregado otros familiares me envío la invitación y bueno como es apenas normal un día de tantos coincidimos en el chat de facebook y comenzamos hablar de todo y recordamos esos episodios con quizás un poco de vergüenza por ambos lados, pero más por el mío creo yo, teniendo en consideración que era mayor por cinco años y tenía mucha más conciencia que lo que había pasado no debió ocurrir, bueno pero la conversación se torno un poco morbosa cuando ella dijo: “Huy si, yo como sentía eso de grande en mi mano….¿usted la tiene así de grande o solo era que mis manos eran muy pequeñitas?....ante tal comentario yo solo atine a reírme y seguirle el ritmo a la conversación, finalmente mi primita me informo que venia para Medellín y que se quería ver conmigo eso fue a finales de mayo, y la visita sería para el mes de junio, mes en el que yo cumplo años, entonces como comentario morboso le dije si quiere nos vemos y celebramos mi cumpleaños para que me parta la torta, y la respuesta fue la que yo esperaba: “más bien, para que le parta el pionono o usted me parta la torta a mi”., a partir de eso fue más caliente la conversación y en esa misma tónica continuo ese día y los siguientes hasta que se llegó la esperada visita el nueve de junio.
Obviamente mi primita llegó a mi casa, donde tenemos una habitación disponible, ella llegó a pasar sus vacaciones de mitad de año en la ciudad de la eterna primavera o eterna pichadera jeje, bueno el primer día todo fue normal, la acomodamos en la habitación, cenamos en familia, ella conto algunas anécdotas y pues yo en mi posición de serio solo escuchaba y sonreía, finalmente llego la noche y pues bueno todos en la novela, mientras yo planchaba mi camisa para el mejor día de la semana, el viernes, mi primita abandono la habitación de mis padres donde estaban todos y se fue para donde mi, supuestamente para que le diera una asesoría jurídica para demandar a mi tío por alimentos, bueno yo le conté algunos detalles jurídicos, pero en su mirada había algo morboso, era obvio que quería algo más que una simple asesoría y los dos lo sabíamos por las conversaciones del chat, pero no podíamos hablar en voz alta del tema, paso la noche y ella y yo seguimos hablando de todo, finalmente todos en mi casa se quedaron dormidos y bueno nos fuimos para mi cuarto a ver televisión y ya la conversación estaba en un tono un poquito más sugestivo y comenzaron las caricias que se habían hecho esperar desde la tarde, algunos besos muy suaves y cuando mi mano se estaba acercando a su sexo me dijo que por fuera, puesto que solo se le estaba yendo el periodo, lo que me desanimo mucho, ya que no le podía dar la bienvenida que había pensado, todo esto estaba ocurriendo con la puerta de mi cuarto abierta, pues no podía ser cerrada por obvias razones, pero esto no fue el fin de la noche, pues los besos siguieron y mi pene estaba a reventar y su boca recorría de mis labios a mi cuello y su mano en mi pene hasta que no aguanto más y lo saco y me lo masajeaba como lo hacía en esos tiempos, pero ya con la pasión de una mujer, esto continuo así por aproximadamente quince minutos hasta que finalmente bajo con su boca a mi pene y lo devoró con su boca con unas ganas impresionantes que casi me hacen gemir de placer, valga la anotación que no soy muy ruidoso al momento del sexo, sin embargo ella lo hacía tan rico que fue difícil para mí no hacer ruido, cuando estaba próximo a desarrollarme, se lo hice saber con la voz entre cortada le dije: “me voy a venir”, esto por si no quería que se lo echara en la boca, pero eso era lo que precisamente ella deseaba, pues cuando le dije esto, aumento su ritmo desaforadamente y de esa forma sentí como mi pene estallo en su boca y se la llene de mi semen, ella siguió hasta que no quedo ni una sola gota de semen por fuera, luego de esto hablamos unos minutos y ella se fue a su habitación como una niña juiciosa y cada uno se acostó a dormir muy juiciosa y responsablemente hasta el otro día.
El siguiente día solo hubo unas tocaditas de culo y que culo tan rico el que tiene, ese fin de semana me la mamo en varias ocasiones y le chupe las téticas, puesto que ella estaba en sus días, hasta que por el fin el martes de la semana siguiente me la pude comer y que catre esa primita mia, pero esta experiencia fue en la casa por tanto eran de afán y con un poco de susto que nos pillaran en plena acción y así fue toda esa semana, hasta el diecisiete de junio que cumplí veinticuatro años y prepare un encuentro con ella por fuera de la casa, el encuentro sería a las nueve de la noche en el centro de medellín, ella debía irse toda la tarde para la casa de una amiga y luego informar a mis padres que no llegaría, esto para no levantar sospechas y yo luego de salir de la oficina a las cinco de la tarde, debía irme para la casa y luego salir supuestamente a celebrar mi cumpleaños con algunos amigos y le informe a mi madre que me quedaría a dormir en la casa de una amiga, bueno cuando se acerco la hora acordada para encontrarme con mi primita la llame al celular y no me contesto al primer timbrazo y me asuste que me fuera a dejar plantado, pero volví a marcar y mi primita me contesto y me dijo que fuera por ella a donde la amiguita que no era capaz de bajar sola al centro y bueno no vi problema en ello y fui, por esta delicia que me tenia preparado según ella toda una celebración, cuando llegue por ella, huy Dios mío, esta niña si que se había preparado, tenía una faldita en la que se le veía ese culito como ninguno que cosa tan deliciosa, de inmediato le mande la mano a esas nalgas tan ricas y le comente que mi plan comenzaba y moría en un motel, ella sonrio y dijo ¡¡¡¡que rico!!!., cuando llegamos al motel a tener sexo de verdad, trate de no mostrar mucho el hambre y comenzamos a beber a charlar y entre risas y charla le pedí un show de streeptis a lo cual accedió con gusto, cuando lo término yo ya no aguantaba la calentura y me le abalance y como un vampiro me le pegue del cuello mientras apretaba ese culito tan redondito a lo que ella respondió con un gemido y se noto que le causo gran excitación, sin mediar palabra la lleve hasta la cama y hay le vi esas téticas y chochita que solo había visto de afán y no había podido disfrutar, pero que en ese momento disfrute como nunca, comencé a besarle el cuello y los labios y así fui bajando muy suavemente hacia sus senos y cada tanto volviendo al cuello, cuando me encontré en esos senos que cabían perfectamente en mi boca, los soplaba y exhalaba mi aire caliente en su aréola al tiempo que la golpeaba con la punta de mi lengua, los mordía suavemente y sentía como su cuerpo se estremecía, estuve así no se cuanto tiempo, pero cuando estaba próximo a seguir bajando toque esa chochita tan rica que tenia y estaba húmeda, calientita y sedienta de más, eso me excito sobre manera y comencé a bajar rápidamente pero me detuve en la zona de su vientre y le pegue unos pequeños mordiscos con mis labios sin usar los dientes, eso casi la vuelve loca, en ese momento yo tenía el pene que estallaba, no me masturbaba para disfrutar más el momento, hasta que por fin llegue a esa chochita que tenía en la mente hace ya mucho tiempo, pero como buen caballero la salude con una gran lamida como lambiendo paleta, pero no fui meloso y continúe hacia la zona de su ingle donde le di unos besitos y unas mordiditas con mis labios, esa mujer estaba que se enloquecía me agarraba la cabeza para que me quedará en su vagina, pero yo sabia lo que hacia y continúe en lo mio besándola y acariciándole la ingle, pero con una velocidad mayor, para que no se aburriera, lo hacia en el pie izquierdo y en el derecho, cuando ya le quería meter nuevamente mano a su vagina vi, que ella se la estaba sobando y ya parecía en otro mundo, entonces le retire la mano suavemente y lo seguí haciendo con la mía, mientras le sobaba su vagina circularmente con el índice de mi mano derecha baje hasta los dedos de su pie izquierdo se los chupe aproximadamente por treinta segundos o más y subí rápidamente a devorarme con mi boca esa chochita que ya me tenía a mil y que además ya pedía a gritos que se la llenaran con algo, cuando llegue la salude con otra gran lamida y en ese momento perdí la razón recuerdo que mi lengua pasaba por sus labios vaginales, entraba lo más posible y volvía y salía, mis dientes mordían suavemente, mi cabeza parecía un taladro y mi primita gritaba como una loca que siguiera, que se la metiera, no sabía que pedir, estaba totalmente excitada, ya no aguante más y quería sentir placer en mi pene y como en sincronía en menos de lo que me imagine estábamos en un sesenta y nueve que ella no soportaba pues se metía mi pene en su boquita y lo tenia que sacar para gritar de placer, pues yo me le estaba comiendo esa chochita literalmente parecía un caníbal, ese era mi regalo, finalmente ella no aguanto más y me retiro esa delicia de mi boca y en menos de segundos estaba sentada en ella, pero solo tomo el control por cerca de cinco minutos, pue la hice parar para comérmela yo, inmediatamente la acosté en la cama, alcance a meterle mi pene en su boca por algunos segundos muy breves y le levante sus pieras y me la puse en los hombros, para ponerla en la posición que se llama la profunda y si que lo sintió profundo, pues yo para darle un saludo como se merece las primeras cinco embestidas fueron bestiales, duro y al fondo, sus gemidos me anunciaron que había recibido la bienvenida, pero no todo es violento y comencé a mover mi pene en ocho y taladro un movimiento que es un circulo y termina en una penetración profunda y vuelve a iniciar así se lo hice hasta cuando ella comenzó a disfrutar ese ritmo, cuando sus gemidos bajaron de tono la taladré como un psicópata por cerca de tres minutos o más, los gritos ya se comenzaron a confundir, pues yo estaba muy cerca a mi orgasmo, cuando me acerque al orgasmo, creo que ella logro el suyo por el exagerado movimiento de sus caderas y la forma como me pedía que la siguiera matando, pero el final fue como debía ser, con diez embestidas no rápidas, pero si muy profundas, fuertes y ruidosas, logre mi primer orgasmo el cual se derramo en toda la profundidad de su chochita, en esa noche solo tuvimos sexo dos veces y el segundo round fue el desquite de ella, pero lo contaré después, con la última experiencia que tuve con ella en estas vacaciones que para ella terminaron este festivo que paso.







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