Resumen:Un chico,y una chica gozan de una experiencia sexual,en el anonimato de una fantacia, en un autobus.
Eran las ocho de la noche, el autobús estaba repleto de pasajero, apresuradamente me ubique al costado de un asiento por el centro del carro, ahí me acomode lo mas bien que pude, así respirando profundamente, casi suspirando por la hazaña de haber abordado el carro y la estresante faena en el trabajo, y mas que nada por el disgusto de haber tenido una discusión estéril con la hija de mi jefe, que es mi enamorada por motivos de celos, la sorprendí conversando muy complacientemente con un compañero de trabajo que es casado, con una chica que todavía no conocía.
A medida que el bus se iba llenando, el gentío me apretujaba mas, cada ves mas al asiento que estaba al lado mio, me percate de la presencia de una bella chica, que llevando un espectacular escote me dejaba observar casi totalmente la grandiosidad de sus deliciosos pechos así haciendo espantar mi mal humor, mi estrés, mas el roce de mi bragueta con el hombro derecho de aquella hermosísima chica, también hizo despertar a un pequeño ser adormilado, engrandeciéndose con los movimientos bruscos del gentío y de los baches dela vía, entonces, cuando mi hermoso pene de 18 1'2 se engrandecía mas, mi excitación también crecía mas, sin que lo hubiera buscado, sin que lo hubiera imaginado siquiera, ahí en ese destartalado carro me estaba, masturbando en el cuerpo de la desconocida que sumisamente recibía mi pación desconocida, seguro que yo tenia una buena justificación a una mala reacción de ella y de cualquiera, por la estreches y la incomodidad del momento, pero también pensaba y si ella ¿también lo disfrutaba¿, quien lo sabría¿ , solamente ella, y yo, que claro que lo sabia y lo sabia muy bien lo estaba gozando de una forma espectacular que estaba a punto de perder la razón y me daban ganas de perderla, bien cogiendo esas enormes tetas que estaban ahí muy cerca a mis manos, expuestos como unos jugosos mangos, como para chuparlos, o sacar mi inflamado pene y posarla ahí en esas hermosas tetas, pero antes de perderla, ensaye un truco que se me ocurrió, como el carro estaba repleto, y los baches arreciaban yo empecé a exagerar mis movimientos, tratando de que sienta, comprenda o finalmente reaccione a mi excitación, de alguna manera, aun que sea demuestre disgusto, pero ella en lugar de ello puso un semblante placentero, travieso, y cerro los ojos asumiendo que dormía, pero yo decía, como iba reaccionar así, con el rostro regocijado, encima durmiéndose a ese embate mio ,a ese ímpetu mio, a esa arrechura mía, no se inmuto para nada, entonces ello me éxito mas, y de una manera descomunal que me empecé a moverme con mas frenesí, en cada bache, con mas ímpetu o, en cada movimiento del gentío, así con mi pene totalmente hinchado trate de ponerlos cada ves mas cerca de sus tetas y vaya que lo logre, entonces sentí sus mamas con una flexibilidad celestial en mi pene de 18 1'2 y ello me causo una rica delicia que ya no repare de nada, ya no existía nada para mi, ni los rostros adustos, cetrinos, de los pasajeros ni el desagradable humo del carro, ni el viaje largo, nada, solo mis movimiento frenéticos y unas ricas tetas a mi alcance que me estaba haciendo gozar como nunca.
Pero eso no es todo, ahí nomas no iba a quedar las cosas, no podía, yo ya Hera presa de esa pación furtiva, de esa emoción desconocida, a síes que mi mano izquierda se puso a trabajar para llevar no sabia a que límites, pero lo tenia que hacerlo baje del pasamano, lo puse dentro de mi bolcillo y de ahí busque rosar esas preciosas tetas que ya mi pene de 18 1'2 le había turnado, y así la empecé a rosar de a poquito a poquito, para no ser muy grotesco, la rose y seguía dormida, la rose con mas profundidad tocándola ya con las yemas de mis dedos y seguía dormida, entonces saque mi mano del bolcillo para tocarla con mas nitidez, la empecé a sobar a sobar, cada ves con mas ganas, a tal punto que ya la cogía por entero, toda mi mano ya estaba totalmente sobando sus tetas, cogiéndola con gran pación, que ya estaban duritas, ricas, a síes que no me quedo otra cosa mas que meter mi mano por dentro de ese escote atrevido y cogerla, asi de piel a piel, con confianza, como si fuera mi mujer, así rico, a pesar de alguien me sorprendiera ya no me importaba, y ella seguía dormida, o fingiendo cabecear en el asiento,
Ya era increíble a estas alturas que ella pudiera decir que estaba dormida,
así cuando la cogía con tanta vehemencia, que de mi pene salió un rico chorro que me mojo el pantalón y paralelamente con mi mano apreté la teta con tanta fuerza que pude sentir un suspiro ahogado en ella, que tengo la certeza que fue también un chorro de ella.
Un hermoso orgasmo de a dos, en el autobús.







Comentarios
1 comentario
Inicia sesión para dejar un comentario.
login Entrarun buen relato me ahce recordar algo que hice con mi ex novia pero aun asi no creo que la chia estaba dormida