Empezaré diciendo q ella es el mejor polvo q he tenido en mi vida,
Transcurría una noche de sábado de 2005, iba caminando rumbo a la tienda como cualquier persona y ohhh sorpresa más grande, me encuentro a la mujer q más suspiros me arrancaba (ella 30 y yo 24), cruzamos camino y entre unas cuantas palabras, acordamos q al siguiente día yo la visitaría pero q me diera gusto en algo tan simple q era q tuviera puesto algo me pusiera a volar, pero q no levantara ninguna sospechas del marido.
Al siguiente día como habíamos acordado, llegue a la casa de ella a pedir el favor q me prestara el computador, para hacer un trabajo, ese dia todo salió a pedir de boca xq el marido estaba lavando el carro y yo estaba en el estudio esperando q se diera una oportunidad de q ella me tocara, ella me miró a los ojos con unos ojos de lujuria fatal, mis palpitaciones aumentaron de manera tal q me puso a sudar, ella al notar q mi deseo, me preguntó “¿qué quieres q te muestre? A lo q respondí primero quiero q me muestres una tética y luego la otra, y así fue me mostro las tetas y ahí me deseo se convirtió en algo q se con el paso de los minutos se me volvía incontrolable, ps ella se bajó un poquito la diminuta pantaloneta q traía puesta y ya no había marcha atrás a nuestros deseos insaciables. Ella no se aguantó, se me acercó y con la voz entrecortada y con algo de miedo q el marido nos pillara me dijo “quiero una chupadita de teta” y como no podía negarme le chupé las tetas con total frenesí mordisqueándole el pezón haciendo q ella se calentara al punto q yo quería, q me acariciara, yo quería q ella me lo acariciara, me metió una mano entre la pantaloneta y el deseo q sentí en ese momento era imposible de controlar, me siguió acariciando hasta q le dije “mira como lo tengo, dame una mamada como solo tú sabes hacerlo a lo q ella no se negó y me dio una mamada tan rica, q por poco eyaculo en su boca y cuando creíamos q debíamos parar, xq el marido nos podía pillar, se me ocurrió colocarle adrenalina a este momento de lujuria, como no me quería quedar con las ganas de tenerla, le dije q lo hiciéramos en la silla del computador, ahí q como me lo iba a dejar así, ella estaba un poco temerosa, pero como las ganas de tener sexo era más fuerte y ella hecho un vistazo a la calle y el marido estaba entretenido lavando el carro, mientras yo me comía la mujer, me baje la pantaloneta me senté en la silla y ella con esa cosita super mojada se sentó en mi verga, describir lo q sentí cuando sentí su cosita mojada es imposible porque nada en el mundo es comparable con este sublime momento, estuvimos así por unos minutos, ella hacia unos movimientos tan ricos q pormomentos me sentí en otro mundo y yo le agarraba las tetas, ella gemía muy suave para no alertar a nadie y eran tantas las ganas q tenia q eyaculé dentro de ella sin decirle nada, ohhh glorioso polvo, ha sido la mejor culiada en 8 años.








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