Por aquellos días de 2005, nuestra relación no estaba en su mejor momento y las cosas no estaban bien, fue entonces cuando se me ocurrió una fórmula para salir de una vez por todas de eso que ya no aportaba a ninguno de los dos.
A pesar de inestabilidad como pareja, había cierto apego que impedía que cualquiera de los dos tomara la decisión de dejarnos y cortar por lo sano, fue entonces que con el ánimo de tener una disculpa para romper nuestra relación le propuse a Andrea, en esa época mi novia, la idea de visitar un club nudista [Club Swinger] en aquella época en Medellín el sitio más popular era zona húmeda, que más bien esta en bello. Bueno, el caso es que mi esperanza era que Andrea no aceptara, pues ya habíamos perdido esa pasión y la capacidad de hacer locuras. Para mi sorpresa me dijo que le gustaría y que no habría problema....mmm, ahora sí, quede petrificado, durante toda la semana estuve más caliente que horno para fundir acero, de solo imaginar a Andrea desnuda caminando por los pasillos del ese sitio y todo el mundo en igualdad de condiciones mirándola, ella una mujer de piel blanca, senos no muy grandes pero bien formaditos, un trasero riquísimo y redondito, una cara de muñeca de cerámica, me volvía loco.
Llego el viernes y nos dispusimos a entrar al sitio mi expectativa en ese momento era ver si habría gente y como actuaria ella a la hora de quitarse la ropa en frente de todos. Cuando llegamos Fredy, nos recibió amablemente y nos preguntó si era la primera vez que íbamos por eso lados y nos enseñó todos los rincones del club, en ese momento había como cinco parejas una en la sala y cuatro en el turco, todos desnudos y tomando roncito. Bueno nos entregaron la llave para el casillero y la toalla para cada uno.
Con toda la tranquilidad se despojó de toda su ropa con una sonrisa y un “Que vacano esto aquí, hace mucho tiempo que esto existe?” – yo entre confundido y orgulloso no hacíamás que pensar en que pararía esa noche. Nos fuimos a la sala, pedimos una media de ron y empezamos darnos un traguito y unos besitos muy cálidos, pero extraños por esos días. Luego nos fuimos al turco, alla todo estaba bien caliente, había una mujer delgada, blanca de cabello negro y de facciones muy delicadas atendiendo a los cuatro caballeros, mientras que las otras damas ayudaban a mantenerlos en forma. Andrea por un momento se sintió incomoda y expreso sus ganas de salirse de ahí y volver a la mesa, yo le dije con toda tranquilidad:
-“Si quieres ve tu, yo quiero quedarme a mirar, esto está como bueno”
-A lo que ella respondió “Bueno quedémonos, pero no me deja tocar de nadie”
Así transcurrió la noche, donde nos deleitamos mirando sexo en vivo en todos lados, sin darnos cuenta el lugar se llenó y había gente en todos los rincones teniendo sexo, yo estaba alucinado viendo como tantas mujeres dispuestas a proporcionar unas deliciosas mamadas a todos los presentes, incluso a las otras chicas, eso me tenía tremendamente excitado y naturalmente a Andrea le toco así fuera entre nosotros darme de lo mismo que estábamos viendo.
La noche termino con un “Tenemos que volver, me gusto el lugar, no prometo que pueda hacer los mismo que todas esas viejas, pero me gustó mucho estar aquí”, a esa altura yo no me imaginaba siquiera que mi intención inicial de hacer que mi novia me echara por depravado estuviera dando unos resultados tan interesantes. El caso es que esa noche terminamos nuestra velada en un motel de la ciudad donde hicimos el amor hasta que nos quedamos sin fuerzas, me dolía le pene de tanta mamada que me hizo y de los dispuesta y caliente que llego.
Las siguientes veces que fuimos no fueron muy diferentes, hasta la quinta visita, ese día parecía igual que las otras veces, llegar, desnudarnos, tomar uno tragos, charlar con las parejas que llegaban, mirar aquí y allá a las parejas compartir y tener sexo de todas las formas. De nuevo yo estaba viendo que esto se estaba volviendo una rutina donde no pasaba nada interesante, fue entonces cuando me vino a la cabeza el pensamiento, “Aquí todo está por ganar, si me dice que no y me echa habré cumplido mi objetivo, pero sino, lo que vamos es a pasarla de lujo”, en ese instante le dije,
-“Nosotros vamos a seguir viniendo aquí de turistas y nada más?”
-Ella me responde, “Ah, no… yo no me voy a acostar con nadie que no me guste solo por ver cómo te gozas el momentico, cuando yo quiera algo te lo digo”
Con esa respuesta yo le apostaba a un OK, vámonos y no perdamos el tiempo, cuando de repente suena una canción y ella me invita a bailar y empieza a comportarse muy cariñosa conmigo. Como una hora después de haber pasado varias veces por el jackussi y por el turco, me invita a bailar de nuevo, pero esta vez me dice:
-“Miraa esa pareja, el hombre que esta con esa muchacha me perece un papito”
Voltee a mirar y veo a un hombre alto de unos 45 a 50 años, fornido, de cabello canoso y me doy cuenta por que le gusta a Andrea, a ella siempre le han gustado los hombre maduros y con cara de vaquero gringo, me pareció muy interesante la compañía que tenía, una mujer blanca, de cabello oscuro, unos senos hermosos bien paraditos, como de 1.70 de estatura, un cuerpo hermoso, unos labios carnosos y rojos, guau, la cosa pintaba bien. Ambos desnudos y muy frescos bailaban y se manoseaban en la pista de baile, charlaban animadamente con otras dos parejas y compartían entre ellos, en ese instante, en la dinámica del baile nos acercamos y nos rozábamos con ellos, me pareció que Andrea logro llamar la atención del hombre, porque se incrementaron los roces y los acercamientos de cuerpos que pare ese momento ya nadie tenía toalla.
Se acabó la canción y quedamos a mitad de la pista, en ese momento Fernando que así se idéntico el hombre nos dijo:
-“Hola, ustedes no viene por aquí muy seguido o si?”
Andrea se apresuró a contestar y decir: “Con esta es nuestra quinta vez, y ustedes?”
Así se rompió el hielo y empezamos una conversación muy animada y caliente, de repente Fernando toma de la mano a Andrea, la acerca un poco y con la otra mano hace que baje su cabeza hasta que pose sus labios sobre una poderosa verga, parada a reventar, ahí todos nos quedamos callados y nos dedicamos a mirar como este tipo se deleitaba recibiendo una mamada fenomenal de mi novia, yo tenía una mezcla de sentimientos que no puedo explicar, lo que si se es que me causo una enorme erección que solo atine a coger a mi novia así como estaba y metérselo todo, Fernando acerca a Diana (La chica que lo acompañaba) y le pone sus manos encima de las tetas de Andrea y hace que Andrea empiece a masajear la KKita de Diana. Las otra parejas se acercaron y empezaron a manosear a estas dos mujeres que ya se notaban tremendamente excitadas, a mi novia no le cavia una mano más encima recorriéndola, hasta que me dijo:
-“Quiero que este man me lo meta, puedo?”
Con la cabeza acate a hacer un gesto de aprobación y ya, ella lo tomo de la mano y lo arrastro hasta el sofá de la sala, ella se acuesta y le abre las piernas, mientras que el prepara todo su armamento y empieza a cogerla como un toro, en tanto Diana me dice, ven vamos a un ladito de ellos tú también te mereces un trato igual, yo no lo podía creer, mi novia estaba siendo cogida por otro tipo que acabábamos de conocer y yo me iba a comer a su mujer también, que locura, pero bueno a que vinimos, pensé.
Mi novia no paraba de gemir y de pedirle que la clavara, se besan como recién casados en plena luna de miel y eso me ponía de una calentura que no había sentido nunca, veía como se comían a Andrea de todas las formas, en todas las posiciones, mientras que diana hacía lo propio con migo, durante un buen rato fuimos el show del lugar, ellas se acariciaban, intercambiábamos y volvíamos a nuestra posición original hasta que no pudimos más.
Después de aquella noche, volvimos unas cuantas veces más y cada vez pasaban cosas más interesantes, tanto, que desde entonces decidí, proponerle a mi novia que nos casaramos.
En un próximo relato les contare con más detalle todo lo que paso después….








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