Era un domingo, estaba algo aburrido y tenía ganas de tomarme unas cervezas en un sitio diferente a la tienda de la esquina, regresé a ese lugar de la Cartagena de champeta, me tomé una cerveza, di vueltas por el lugar, llegué hasta la pista de baile y me quedé recostado a la pared, a mi lado había una chica quien también estaba recostada a la pared, como no había más nadie la invité a bailar, mientras bailaba con ella, en el otro extremo de la pista me pareció ver a “la negris”, una chica con quien había tenido algo hacía un tiempo ver: La magia y erotismo del bajo mundo, ella estaba bailando con otro chico, la saludé desde la distancia pero no me respondió, tal vez no era ella, tal vez una parecida.
Nos tomanos una cerveza, nos sentamos en una mesa y entre canciones y roce de piel terminamos besándonos, de besos pasamos a caricias hasta que cerraron el lugar, en la salida ella se fue para su casa y yo para la mía, haaaa, me dio su cel y quedamos pendientes, los primeros días la llamaba pero después me aburrí ya que no teníamos nada en común y la verdad es que mientras bailábamos casi ni hablábamos, solo nos besábamos y acariciábamos.
Dos o tres semanas más tarde, otro domingo me entró algo al cuerpo, algo medio gatuno empezaba a dilatar la pupila de mis ojos, no eran ganas de trepar paredes pero sí ganas de parquearme en un bordillo a cazar gatas, esta vez quería una gata de ojos brillantes, jóvenes relucientes, una gata de azabache, ufff unas ganas de negrita tremendas, es como el llamado de mi propia sangre, de mis antepasados…
Al entrar a ese lugar de champetas y pedir una cerveza una mujer de quizá unos 35 años se quedó mirándome fijamente, que mirada tan tenebrosa, tan penetrante, me sentí comido, violado por esos ojos negros, esos ojos propiedad de esa mujer de piel canela y pelo de azabache, haber: piel canela, ojos negros, pelo de azabache, unos 35, nooooo, pero…, eso es lo que ando evitando, para qué tantas terapias, debo hacer un pare en mi vida, no más mujeres mayores, debo pasar esa página. Un tipo de mi edad tiene una mescla de algo de juventud y experiencia, hay que aprovecharla para levantarte a esas jovencitas que antes no podías conquistar, además vine fue por una gatita joven y negrita, lo siento pero no.
En la terraza me encontré a quella chica de la vez pasada, noooooo, ¿por qué me pasa eso?, además ella no es negrita y jovencita, le brindé una cerveza y me fui al baño, mmm, en realidad me fui a ver que había, nooooo, me encontré con la negris, si es negrita, pero no es precisamente jovencita, yo quería algo distinto, que problema, me tienen rodeado, ¿Qué hago?, ¿me escapo?, ¿me desaparezco sin decir nada?, noooo, he perdido lo más importante: mi libertad, por perro, por meterme con la primera que se me cruzó en el camino, me dirigí al baño a pensar un poco, mientras salía nuevamente esa chica me lanza su mirada, me puse hasta nervioso, pero no, ya tengo problemas para pensar en otros además no me interesan las mayorcitas, las quiero jovencitas.
Regresé a donde mi amiga de la vez pasada, miraba a todas partes, andaba nervioso por la presencia de la negris, y allí en medio de mis nervios sentí una presencia aterradora, esos ojos estaban al lado mio, pero había algo de lo que no me había percatado, cuando ella me miró solo ví sus ojos, estaba sentada, no la ví de cuerpo entero, esta vez si la ví completa, QUEEEEE CUERPAZOOOOOO, QUE HEMBRAAAAA ESTÁ BUENÍIIIISIMAAAAAA, TIENE CUERPO DE ACTRIZ PORNO, LAS MAYORES DE 33 SON LO MÁXIMOOOOO su mirada estaba más impresionante que nunca, me quedé petrificado, solo fui capaz de pronunciar un tímido hola, pero no un hola con voz de hombre, un hola con una voz suavecita y aguda, con voz de pollito, me di vuelta y me senté al lado de la chica a quien le había brindado la cerveza, desde allí miré hacia atrás y allí estaba su mirada, la verdad es que yo no podía con ese poder ocular, casi desvió mi mirada, pero debía ser hombre y aguantar ese duelo, estuve un rato mirándola, quizá unos 30 segundos, al final no pude seguir en pié, desvié mi mirada, la suya era demasiado poderosa además tenía dos obstáculos que debía eliminar, el uno lo tenía a mi lado y el otro estaba cerca de donde ella estaba antes.
De los nervios, me dieron ganas de hacer chichí, así que me fui al baño, en el camino, la negris se percató de mi presencia, me saludó y además me dijo:
- Te vi la vez pasada, estabas con otra, me andabas poniendo cachos.
- Pero sabes, eso fue puro despecho porque antes yo te vi con otro, hasta te saludé y me ignoraste.
Ella sonrió en silencio, como quien dice “me salió el tiro por la culata”, por dentro mi alma estaba llena de felicidad, “una menos”, más cerca de poder caerle sin problemas a Ojitos.
Al regresar, las miradas fuertes seguían, ella se iba y por momentos regresaba, regresó acompañada de dos señores eso hacía que todo fuera más complicado, pero no importa, esperaba el momento en el que alguien sacara a bailar a mi obstáculo y así fue, muchos la invitaron pero ella no aceptó a ninguno, a todos les dijo que estaba conmigo y que no quería bailar con nadie más, Nooooo, no sabía qué hacer, que inventarme para sacarla del camino.
Mi mente craneaba la manera de llevar esos ojos conmigo, el obstáculo no se quitaría del camino por sí mimo, pero tampoco me daría la oportunidad de sacarla del camino como lo hizo la negris, creo que tocaba ser sincero o ser patán, no quería soltar un pájaro sin tener el otro agarrado, quería que me dejara solo por un momento para yo caerle a Ojitos y desaparecerme con ella, no sabía qué hacer, pensaba en muchas alternativas, ya sé: “cuando se valla para el baño aprovecho y saco a Ojitos a bailar… ja ja bú ja ja ja ja soy malo y eso me encanta”, pero casualmente: cada vez que ella iba al baño, Ojitos estaba bailando con alguien más, el destino era cruel conmigo, sus ojitos seguían allí persiguiéndome y el Obstáculo allí encima, que sensación tan maluca: querer estar con una y no poder por estar acompañado de otra.
El obstáculo me pidió que nos fuéramos a sentar cerca de la pista de baile, hasta ese momento no había bailado una sola canción, tan solo esperaba mi oportunidad para bailar con Ojis, ya cerca de la pista me tocó bailar con Obstáculo, la verdad ella baila súper bien, mmm tremendamente bien, es toda una maestra del baile, mientras bailaba nuevamente mi cuerpo se estremeció al sentir esa mirada sobre mí, los Ojitos se trasladaron justo al lado de donde yo estaba, allí llegó con su amiga y sus dos amigos, no paraban sus miradas, mientras bailaba con Obstáculo, ella lo hacía con un señor de unos 40 y más años, me miraba y sonreía, ella sabía cómo me tenía, ella sabía bien la tortura en la que estaba sumido, ella conocía mi cruel destino, era malvada, y eso me parecía genial, guao qué mujer, además de tener esos ojos, ese cuerpo, era tan mala,QUE RICOOOO.
Al obstáculo le dije:
- Oye voy por allí a saludar a una amiga y a bailar un disquito, ¿tú no eres celosa cierto?
- No, pero tampoco soy boba, yo no he bailado con ningún otro porque estoy contigo, tú verás si estás conmigo o con otra.
Tenía en mis manos la oportunidad para sacarla del camino, la estrategia era sencilla, tan solo bailar con Ojis mientras ella fuera al baño, pero Ojis no estaba sola, tocaba ser osado y sacarla delante de aquellos dos tipos o esperar un momento en el que ellos le dieran un respiro y así fue, llegó ese momento perfecto en el que todo se dio, al sacar a bailar a Ojis ella me dijo:
- No esta canción no, otra canción.
Su mirada era coqueta y malvada, yo sabía que era lo que realmente quería, quería que yo la sacara a bailar delante del Obstáculo, quería mostrarle a ella su poder, pero no sabía cuáles eran sus intenciones conmigo, tal vez vengarse de no haberla abordado desde el principio, pensaba: “puedo arriesgarme y sacarla a bailar delante del Obstaculo, pero corro el riesgo de que me haga un escándalo en el que el perdedor termine sin dudas siendo yo, o ir a lo seguro con obstáculo que así como baila debe ser buena en la cama”, ya había visto bailar a Ojitos y no era tan buena, pero me encantaba, no sabía qué hacer, así que decidí algo: o tener sexo asegurado con el obstáculo o una oportunidad con Ojis, le dije al obstáculo:
- Te quiero hacer una propuesta indecente, vámonos para un lugar más privado, me quiero ir contigo a un motel, ¿quieres?.
- Sí pero más tarde, fue su respuesta.
La verdad es que me esperaba que se indignara, así yo le diría: eres una calienta huevos, no voy a perder el tiempo contigo y obtendría de esa forma mi libertad y la oportunidad de acercarme a Ojis.
Obstáculo me besaba, tocó dejarme, bueno lo hacía bien, mmm tremendamente bien. Trataba de hacerlo cuando Ojis no estaba allí pero sus caricias, besos en el cuello, lamidas en la oreja terminaron derritiéndome y sumiéndome en un estado en que terminé chupándole los dedos de las manos, la palma de las manos, besando sus brazos, su cuello, tocando sus piernas con un deseo intenso, con ganas, ... Al oir algo de raeguetón ella me invitó a bailar, en el estado en el que estaba y con su talento en la pista, no pude evitar dejar que la sensualidad invadiera mi cuerpo, ella estaba de espaldas, recostando su trasero contra mi zona pélvica mi amigo no fue indiferente, desde hace rato estaba endurecido, bailando la acariciaba, tocaba su cuello, acariciaba su espalda, su abdomen, me olvidé que Ojis existía y que quizá estaba mirándome, ella se puso de frente recostó su sexo contra el mio y empezó a refregarlo, guao, eso me causó sensaciones que hacía años no sentía, no pensé volver a sentir a una chica recostadora, me ubiquéde tal forma de tener mi sexo en el lugar adecuado, ella lo refregaba con más fuerza, mi placer era intenso y lo exteriorizaba con caricias cada vez más fuertes, besos agresivos, me olvidé que era una pista de baile, en mi mente es como si estuviéramos solos en la oscuridad, masajee su trasero con ansias, su espalda, besé su cuello, no sé si le dejé marcas, pero de repente siento un golpe sutil, era Ojitos que se iba.
Ya todo estaba perdido, esa noche y posiblemente nunca esos Ojos serán míos, al sentarnos Obstáculo me preguntó:
- ¿Tú que tanto mirabas hacia ese lugar?
- Nada
- Yo no soy boba y a ti se te nota todo, te queda difícil disimular.
Después de un tiempo ya casi cerrarían el lugar, le dije entonces.
- Vámonos para el motel.
- No, mañana debo trabajar y ya es tarde, será en otra ocasión
No se trataba de mí, todo fue un juego, su juego, una guerra a muerte contra Ojitos de la que ella salió ganadora, GENIALLLL, guao, también ella es malvada, pero yo también haría mi juego, era una oportunidad que no desaprovecharía, por eso le dije:
- Eres una calienta huevos, tu sabias a que íbamos y me sales con estas, me voy, me hiciste perder el tiempo
Después de decir esas palabras me fui con cara de ofendido, pero por dentro me sentía bien por ambos, por un lado ella obtuvo su venganza y por otro recuperé mi libertad y también me quedó una lección:
Deja de andártelas tirando del perro que no eres, tu eres distinto, eres un cazador de esos que se van de Zafari tras una presa en especial, una semana después volví al mismo lugar, me encontré con la negris, también me encontré a Obstáculo; a ambas las saludé, no estaba Ojitos, tampoco ninguna que me produjera algo similar a lo que ella me causó así que no abordé a ninguna, no bailé con ninguna, solo me tomé unas dos o tres cervezas y me quedé mirando el panorama para luego irme temprano a casa.
En este momento hay dos presas que tengo en mente, a Ojitos que la tengo pendiente, iré varias veces al lugar a ver si la encuentro y también a una jovencita que conocí hace poco, no voy a mandarme a echarle los perros a ambas, voy a esperar, a caminar con calma a ver cuál es la presa adecuada quiero ser un sofisticado cazador, un francotirador y no volver a ser un pobre perro o un cocodrilo que se come todo lo que se le atraviesa, eso puede causar indigestión.








Comentarios
1 comentario
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login Entrar<p>Viejo, que buen relato, eso nos pasa a muchos, yo era un perro callejero, que buscaba cualquier perrita en celo, ahora mute a voyerista, y solo miro, te felicito por ser un cazador, espero que llegue la presa indicada</p>