Segunda parte de mi encuentro con Karen...Después de parar una noche excitado y confuso porque no entendía en que me estaba metiendo, pero al igual sin ningún asomo de duda que quería continuar, Karen me escribió dándome la dirección del motel no sin escribir una frase al final te espero a las 5 pm, se muy puntual mi putica sucia (putica sucia, bueno es parte del juego)
llegamos nos registramos, la recepcionista saludo a Karen y le expreso que en la habitación ya estaba reservada y los elementos que solicito ya estaba en ella, yo mire con ganas de preguntar pero inmediatamente Karen me dijo, recuerda quien manda, ok me quedo callado.
Entramos a la habitación, en la cama vi unas prendas interior femenina y unas cremas lubricante, de inmediato ella las toma y me las entrega entra al baños y póntelas, antes que pudiera hacer un gesto me dice, recuerda yo mando tu obedeces, esas son las reglas, entre y me cambie, eran unas tangas rojas con un baby doll del mismo color, Sali, bueno en realidad casi no salgo, mi excitación ya era mas desconcierto, mierda en que me metí, pero bueno. al rato y después de varios llamados de Karen, Sali.
Al salir ella tambien se había cambiado, tenía un sostén negro de cuero, tangas que más parecían un cinturón (luego supe que era un arnés) y unas medias largas negras de cuerina, casi que no sales mi puta, pero valio la pena la espera, vas a ser mía y lo vas a disfrutar, yo apenas si pude reaccionar y ella ya me tenia abrazado, con sus labio devorando los míos, ven perrita, solo hablas cuando te lo pida, o te pregunte, aquí seras mi esclava, ven comete mis tetas y un rato mas tarde me bajo hasta su vagina, bien depilada, labios gruesos muy húmedos, lamela, lamela, y has que me guste, no la puedes tocar con tus manos, menos con tu pene, aqui no sirve, no existe, las perras no tienen pene, solo tus labios están permitidos, aquí todo fluía mas o menos bien, aunque sus palabras en inicio parecian confusas, y bueno como hacer sexo oral es algo que de verdad disfruto mucho me deje llevar hasta que sentí que Karen gemía y apretaba mas mi cara contra su vagina, uy perrita me gusta eres buena y obediente.
Una vez ella siento que terminamos empezó a besarme y acariciarme, al oido me decía perrita, eres mu putita, este es tu bautizo, empezó a chuparme las tetillas y a correrme la tanguita acariciando su debo por encima de mi ano, al principio me alerte pero era tanta la excitación que cada vez lo disfrutaba más, y hasta que empezó a introducirlo un poco cada vez, me gustaba más y más, nuevamente me dijo al oído, este es tu bautizo, ahora será mi perrita complaciente, mi Nicol, me repetía dilo, dilo, aqui yo ya estaba a su total disposicion, no se que me poseyó, pero termine diciéndolo, si soy Nicol tu puta, y desde ese momento ya solo me deje llevar y termine convirtiéndome en lo que Karen quería, no paso mucho para que me introdujera completamente no solo un dedo sino dos dedos en mi ano, te gusta como te penetro, quieres más, yo solo decía si, quiero más.
Paro un momento y a su tanga le coloco un dildo, y cogiéndome por el cuello me llevo la boca hasta el, mámalo, eso es lo que te voy a meter mi puta, yo ya sometido y obediente me dispuse a mamárselo mientras ella se acariciaba su vagina cada vez mas húmeda, al rato le puso un condón al dildo, se unto la mano con un lubricante caliente que me unto en el ano y me puso en la cama boca arriba, debajo de mis nalgas puso un almohada, levanto mis piernas, las abrió y se coloco entre ellas, con su arnes apuntando hacia mi ano, quiero ver tu cara mientras te quito la virginidad y te hago mi perra complaciente, y suavemente con firmeza empezó a introducirme el dildo, no dire que al inicio no dolio, pero era tanta la excitación y posiblemente lo bien que ya me habían preparado que el dolor rápidamente se convirtió en placer, no entendía porque pero está disfrutando ser penetrado, vestido de mujer mientras me trataban como una puta, cada vez que me decía mi perra mi puta, mira lo disfrutas, era poner mas fuego a mi ya caliente excitación, yo solo pedía mas, luego de estar clavándome con fuerza y como si ese dildo eyaculara de verdad, sentí un orgasmo fuerte como nunca y eyacule sobre mi abdomen a la vez que ella sentía un fuerte orgasmo, paramos y se tendió al lado mío en la cama, de verdad yo ya esta exhausto, y ella al parecer también, después de charlar un rato y competirle mi experiencia, nos bañamos y vestirnos.
No despedimos con el compromiso de repetir y seguir explorando, una vez regresara a la ciudad, eso si me aclaro que solo se referiría a mi como nikol, para ella yo ya no era Nicolás, entre los dos El ya no existe, no sin antes mandarme un mensaje, nikol, recuerda que eres mi puta, me perteneces, solo puedes ser una perra con migo o con quien yo autorice, buen viaje mi puta. Este es solo el inicio, espero que hayan disfrutado mi relato como yo disfrute recordando esta experiencia